31 Marzo 2003 Seguir en 
"Jesusito" , que fue detenido la semana pasada cuando circulaba por las cercanías de "La Bombilla", está siendo tratado psicológicamente otra vez. Iba acompañado por su tío Oscar Romero, de 20 años, quien estaba prófugo de la cárcel, donde purga una condena por homicidio.
"Jesusito", con sólo 13 años, se convirtió en uno de los menores emblemáticos por su violencia y por el uso de armas, según informó la Policía, de acuerdo con los antecedentes del menor.
Varios hechos violentos que se registraron entre el fin de semana y ayer hicieron recrudecer la problemática de los menores delincuentes, mientras sigue sin haber respuestas desde el Estado para controlarlos.
Por el asesinato de la fotógrafa Patricia Castillo está detenido un joven de 16 años, conocido como "Pum". En otro episodio, uno de los dos ladrones atrapados por vecinos del barrio Echeverría el martes a la noche, tiene 15 años y se resistió a tiros al arresto.
A punta de pistola
"Jesusito" y su tío fueron atrapados cerca de la cárcel, aparentemente cuando regresaban a la casa del menor, en "La Bombilla". El último hecho que se le adjudica a "Jesusito" es el asalto a Manuel Escalante, un vecino suyo al que el 20 de marzo le robaron la bicicleta a punta de pistola.
Los juzgados de Menores atienden, por semana, a 20 adolescentes detenidos por distintos delitos. Salvo algunas excepciones, los últimos crímenes fueron protagonizados por menores. Según el juez de Menores Manuel Ruiz, el 90% de los delitos es cometido por menores de edad.
Extraoficialmente se informó que este año murieron al menos 11 personas en manos de menores, ya sea durante asaltos o en peleas. Uno de los grandes problemas, según coincidieron funcionarios judiciales y especialistas en la materia, es que no hay definida una política desde el Estado para atender este problema; ni siquiera se habilitó un centro de alojamiento para el tratamiento de estos chicos. Esto último también tiene sus cuestionamientos, ya que se considera que no es suficiente ni la única solución posible.
El problema en el tratamiento de menores es que han dejado de funcionar los consultorios externos para chicos del hospital psiquiátrico Obarrio. Sólo se han mantenido en actividad los consultorios para adultos. El servicio para chicos contenía a numerosos adolescentes de barrios como El Sifón, La Bombilla, Trulalá, entre otros sectores marginados.
Tal como reconoce la madre de "Jesusito", Margarita R., el niño cambió muchísimo desde que fue tratado en Minoridad de la Provincia. Pero esta repartición, según reconocen los mismos funcionarios, no está en condiciones de contener a todos los niños de la provincia; menos aún, frente al escandaloso incremento del delito con participación de jóvenes, que se ha producido en los últimos dos años.
"Jesusito", con sólo 13 años, se convirtió en uno de los menores emblemáticos por su violencia y por el uso de armas, según informó la Policía, de acuerdo con los antecedentes del menor.
Varios hechos violentos que se registraron entre el fin de semana y ayer hicieron recrudecer la problemática de los menores delincuentes, mientras sigue sin haber respuestas desde el Estado para controlarlos.
Por el asesinato de la fotógrafa Patricia Castillo está detenido un joven de 16 años, conocido como "Pum". En otro episodio, uno de los dos ladrones atrapados por vecinos del barrio Echeverría el martes a la noche, tiene 15 años y se resistió a tiros al arresto.
A punta de pistola
"Jesusito" y su tío fueron atrapados cerca de la cárcel, aparentemente cuando regresaban a la casa del menor, en "La Bombilla". El último hecho que se le adjudica a "Jesusito" es el asalto a Manuel Escalante, un vecino suyo al que el 20 de marzo le robaron la bicicleta a punta de pistola.
Los juzgados de Menores atienden, por semana, a 20 adolescentes detenidos por distintos delitos. Salvo algunas excepciones, los últimos crímenes fueron protagonizados por menores. Según el juez de Menores Manuel Ruiz, el 90% de los delitos es cometido por menores de edad.
Extraoficialmente se informó que este año murieron al menos 11 personas en manos de menores, ya sea durante asaltos o en peleas. Uno de los grandes problemas, según coincidieron funcionarios judiciales y especialistas en la materia, es que no hay definida una política desde el Estado para atender este problema; ni siquiera se habilitó un centro de alojamiento para el tratamiento de estos chicos. Esto último también tiene sus cuestionamientos, ya que se considera que no es suficiente ni la única solución posible.
El problema en el tratamiento de menores es que han dejado de funcionar los consultorios externos para chicos del hospital psiquiátrico Obarrio. Sólo se han mantenido en actividad los consultorios para adultos. El servicio para chicos contenía a numerosos adolescentes de barrios como El Sifón, La Bombilla, Trulalá, entre otros sectores marginados.
Tal como reconoce la madre de "Jesusito", Margarita R., el niño cambió muchísimo desde que fue tratado en Minoridad de la Provincia. Pero esta repartición, según reconocen los mismos funcionarios, no está en condiciones de contener a todos los niños de la provincia; menos aún, frente al escandaloso incremento del delito con participación de jóvenes, que se ha producido en los últimos dos años.







