31 Marzo 2003 Seguir en 
BASURALES
"No hay error más peligroso que confundir la consecuencia con la causa", decía el filósofo Nietzsche. De alguna manera, eso es lo que hace el lector Nanni (carta del 24/3) cuando echa la culpa de que haya basurales a los carritos. Habría otra forma de verlos: como una consecuencia de lo que sucede, que estaría indicando que la Municipalidad no provee un servicio de excelencia; y si los contrata la gente, es porque hay demanda. Alguien dijo: "si no puedes con tu adversario, únete a él". Como solución pasajera a la cuestión de los basurales clandestinos, ¿por qué no aprovechar los carritos? Sería práctico fijar unos veinte lugares de la ciudad en los cuales los carritos puedan depositar basura. Serían espacios delimitados de 7 x 7 metros. La Municipalidad se encargaría de que un camión hiciera una ronda o dos diariamente para retirar lo depositado. Así no se formaría el basural. Los dueños de los carritos ganarían honradamente sus pesos; los vecinos quedarían sin escombros en sus casas o veredas, y el municipio gastaría menos en la recolección.
José E. Santillán
Lizondo Borda 1.137
MONUMENTO
Se ha publicado que un ex presidente (nefasto, en mi opinión) asistirá a la inauguración de un monumento en su propio homenaje. Al margen de la egolatría de ese individuo, me pregunto si no habrá llegado el momento de erigir un auténtico monumento que,, a manera de dedo acusador, mantenga el recuerdo de tantas frustraciones, sacrificios y vergüenzas soportadas por la población por obra de ineptos o corruptos gobernantes, legisladores, funcionarios y políticos. Algún pensador encontraría las palabras adecuadas que puedan inscribirse en la obra para expresar su simbolismo. No se trata de perpetuar el rencor, sino de mantener alerta a la ciudadanía e inducirla a pensar antes de elegir. Quizás alguna vez este objeto pueda ser reemplazado por otro en que se agradezca la honestidad, la capacidad y los buenos propósitos de nuevos dirigentes que permitan al pueblo emerger y vivir en paz, justicia y hasta prosperidad.
Jaime Peralta
Las Acacias 33
S.M. de Tucumán
SENADORES
Nuevamente, los senadores, representantes de las provincias y defensores de los derechos del pueblo, han traicionado sus mandatos. Las corporaciones mafiosas (en las que parecen haberse convertido los partidos políticos) vuelven a priorizar sus oscuros intereses sobre los de la Nación, a la cual se vulneró en sus normativas primigenias en los graves sucesos durante las abortadas elecciones catamarqueñas. No les importó el dictamen de sus pares de la comisión de Asuntos Constitucionales, que halló al tristemente célebre Luis Barrionuevo incurso en las causales de "desorden de conducta" e "inhabilidad moral". Nuevamente triunfa en Argentina la ley del más fuerte, de los patoteros y de los que destruyen sistemáticamente las instituciones. ¿Con qué cara el senador Alperovich les va a pedir a los tucumanos que confíen en él para gobernar con independencia a Tucumán? ¿Cómo mirará a sus colegas abogados la doctora Seguí luego de avalar con su voto positivo el ataque a la Constitución misma, a la que juró defender? Usufructuando el mandato popular, estas personas se han burlado de la opinión pública que condenó mayoritariamente los ataques sufridos por la democracia esa fatídica tarde catamarqueña. ¡Cuidado con el precedente asentado: sus efectos inmediatos pueden llevarnos a la anarquía! ¡Tucumanos, a las urnas; a hacer tronar el escarmiento!
José María Posse
24 de Septiembre 582 (4º "C")
S.M. de Tucumán
LAS GUERRAS
La Primera Guerra Mundial estalló en 1914 y duró cuatro años. Alemania, que curiosamente estaba aliada con Turquía, luchó contra Inglaterra y EE.UU. y dejó un saldo de nueve millones de muertos. La Segunda Guerra Mundial se desarrolló a partir de 1939 y duró seis años. Japón, aliado con otros países totalitarios, combatió contra países democráticos, entre los que estaban nuevamente Inglaterra y EE.UU. Se usó la bomba atómica y el resultado fue de 36 millones de muertos. La guerra del petróleo se inició en marzo con EE.UU. y su incondicional aliado Inglaterra, en contra de Irak. Para completar la trágica estadística, sólo falta saber si estamos frente a la Tercera Guerra Mundial; cuánto tiempo durará y con cuántos millones de muertos pasará a la historia. Jaime Barylko dijo que la hostilidad y la agresión son el pan nuestro de cada día. Somos el resultado de nuestra educación y herencia genética que, por lo visto, está dirigida a estimular la reflexión de Hobbes respecto de que "el hombre es el lobo del hombre". La guerra de todos contra todos.
Jesús Manuel Alves
Juan Luis Nougués 281
S.M. de Tucumán
CALLES DESTRUIDAS
El estado de la calle Viamonte, desde el 1.000 al 2.500, además de las colaterales Azcuénaga, Colombia y Juan Luis Nougués, habla del total abandono en que está sumida esta barriada. Con un criterio bastante cuestionable se dispuso que la Viamonte fuese de una sola mano, y se dirigió el tráfico hacia las calles aledañas. Cumplir con lo dispuesto por la Municipalidad es una misión imposible. Al menos, se podría pasar una máquina y enripiar estas calles, ya que la zona no tiene nada que envidiarle a una ciudad en guerra. En contraposición, vemos las obras de repavimentación en el microcentro, en desmedro de los barrios. Repavimentación del microcentro, peatonales antojadizas, sendas para colectivos... No son más que medidas efectistas en este período de elecciones. Una solución de fondo sería que teniendo en cuenta las grandes sumas que perciben por alquileres los propietarios del microcentro, paguen un canon especial que subsidie al menos el ripio que pudiera tirar en las calles de los barrios. Al fin y al cabo, hoy todos subsidiamos al microcentro.
Juan Carlos Alvarez
Necochea 1.725
S.M. de Tucumán
LINEA 19
Los usuarios de la línea 19 padecemos a diario la incertidumbre de saber si llegaremos en horario al trabajo. Debemos afrontar las largas esperas -50 minutos y, a veces, hasta 90-. Una vez que logramos ascender al colectivo, comienza otra lucha: llegar a destino bien y a tiempo, porque los coches se quedan siempre a mitad de camino. En mi caso personal, debo salir con una hora de anticipación para no llegar tarde al trabajo; y aun así, hay oportunidades -muchas- en las que llego tarde. Tengo abono, pero por el incumplimiento de horarios gasto el doble, ya que para no llegar siempre tarde, pago boletos en otras líneas y a veces en taxi. Los responsables de esta empresa deberían tratar de darnos una solución. Por ejemplo, reforzando los servicios; en especial, a la entrada y salida del comercio y escuelas. De lo contrario, deberían dar lugar a otra línea que cumpla con un buen servicio.
María Amaya
Manuela Pedraza 400
S.M. de Tucumán
"No hay error más peligroso que confundir la consecuencia con la causa", decía el filósofo Nietzsche. De alguna manera, eso es lo que hace el lector Nanni (carta del 24/3) cuando echa la culpa de que haya basurales a los carritos. Habría otra forma de verlos: como una consecuencia de lo que sucede, que estaría indicando que la Municipalidad no provee un servicio de excelencia; y si los contrata la gente, es porque hay demanda. Alguien dijo: "si no puedes con tu adversario, únete a él". Como solución pasajera a la cuestión de los basurales clandestinos, ¿por qué no aprovechar los carritos? Sería práctico fijar unos veinte lugares de la ciudad en los cuales los carritos puedan depositar basura. Serían espacios delimitados de 7 x 7 metros. La Municipalidad se encargaría de que un camión hiciera una ronda o dos diariamente para retirar lo depositado. Así no se formaría el basural. Los dueños de los carritos ganarían honradamente sus pesos; los vecinos quedarían sin escombros en sus casas o veredas, y el municipio gastaría menos en la recolección.
José E. Santillán
Lizondo Borda 1.137
MONUMENTO
Se ha publicado que un ex presidente (nefasto, en mi opinión) asistirá a la inauguración de un monumento en su propio homenaje. Al margen de la egolatría de ese individuo, me pregunto si no habrá llegado el momento de erigir un auténtico monumento que,, a manera de dedo acusador, mantenga el recuerdo de tantas frustraciones, sacrificios y vergüenzas soportadas por la población por obra de ineptos o corruptos gobernantes, legisladores, funcionarios y políticos. Algún pensador encontraría las palabras adecuadas que puedan inscribirse en la obra para expresar su simbolismo. No se trata de perpetuar el rencor, sino de mantener alerta a la ciudadanía e inducirla a pensar antes de elegir. Quizás alguna vez este objeto pueda ser reemplazado por otro en que se agradezca la honestidad, la capacidad y los buenos propósitos de nuevos dirigentes que permitan al pueblo emerger y vivir en paz, justicia y hasta prosperidad.
Jaime Peralta
Las Acacias 33
S.M. de Tucumán
SENADORES
Nuevamente, los senadores, representantes de las provincias y defensores de los derechos del pueblo, han traicionado sus mandatos. Las corporaciones mafiosas (en las que parecen haberse convertido los partidos políticos) vuelven a priorizar sus oscuros intereses sobre los de la Nación, a la cual se vulneró en sus normativas primigenias en los graves sucesos durante las abortadas elecciones catamarqueñas. No les importó el dictamen de sus pares de la comisión de Asuntos Constitucionales, que halló al tristemente célebre Luis Barrionuevo incurso en las causales de "desorden de conducta" e "inhabilidad moral". Nuevamente triunfa en Argentina la ley del más fuerte, de los patoteros y de los que destruyen sistemáticamente las instituciones. ¿Con qué cara el senador Alperovich les va a pedir a los tucumanos que confíen en él para gobernar con independencia a Tucumán? ¿Cómo mirará a sus colegas abogados la doctora Seguí luego de avalar con su voto positivo el ataque a la Constitución misma, a la que juró defender? Usufructuando el mandato popular, estas personas se han burlado de la opinión pública que condenó mayoritariamente los ataques sufridos por la democracia esa fatídica tarde catamarqueña. ¡Cuidado con el precedente asentado: sus efectos inmediatos pueden llevarnos a la anarquía! ¡Tucumanos, a las urnas; a hacer tronar el escarmiento!
José María Posse
24 de Septiembre 582 (4º "C")
S.M. de Tucumán
LAS GUERRAS
La Primera Guerra Mundial estalló en 1914 y duró cuatro años. Alemania, que curiosamente estaba aliada con Turquía, luchó contra Inglaterra y EE.UU. y dejó un saldo de nueve millones de muertos. La Segunda Guerra Mundial se desarrolló a partir de 1939 y duró seis años. Japón, aliado con otros países totalitarios, combatió contra países democráticos, entre los que estaban nuevamente Inglaterra y EE.UU. Se usó la bomba atómica y el resultado fue de 36 millones de muertos. La guerra del petróleo se inició en marzo con EE.UU. y su incondicional aliado Inglaterra, en contra de Irak. Para completar la trágica estadística, sólo falta saber si estamos frente a la Tercera Guerra Mundial; cuánto tiempo durará y con cuántos millones de muertos pasará a la historia. Jaime Barylko dijo que la hostilidad y la agresión son el pan nuestro de cada día. Somos el resultado de nuestra educación y herencia genética que, por lo visto, está dirigida a estimular la reflexión de Hobbes respecto de que "el hombre es el lobo del hombre". La guerra de todos contra todos.
Jesús Manuel Alves
Juan Luis Nougués 281
S.M. de Tucumán
CALLES DESTRUIDAS
El estado de la calle Viamonte, desde el 1.000 al 2.500, además de las colaterales Azcuénaga, Colombia y Juan Luis Nougués, habla del total abandono en que está sumida esta barriada. Con un criterio bastante cuestionable se dispuso que la Viamonte fuese de una sola mano, y se dirigió el tráfico hacia las calles aledañas. Cumplir con lo dispuesto por la Municipalidad es una misión imposible. Al menos, se podría pasar una máquina y enripiar estas calles, ya que la zona no tiene nada que envidiarle a una ciudad en guerra. En contraposición, vemos las obras de repavimentación en el microcentro, en desmedro de los barrios. Repavimentación del microcentro, peatonales antojadizas, sendas para colectivos... No son más que medidas efectistas en este período de elecciones. Una solución de fondo sería que teniendo en cuenta las grandes sumas que perciben por alquileres los propietarios del microcentro, paguen un canon especial que subsidie al menos el ripio que pudiera tirar en las calles de los barrios. Al fin y al cabo, hoy todos subsidiamos al microcentro.
Juan Carlos Alvarez
Necochea 1.725
S.M. de Tucumán
LINEA 19
Los usuarios de la línea 19 padecemos a diario la incertidumbre de saber si llegaremos en horario al trabajo. Debemos afrontar las largas esperas -50 minutos y, a veces, hasta 90-. Una vez que logramos ascender al colectivo, comienza otra lucha: llegar a destino bien y a tiempo, porque los coches se quedan siempre a mitad de camino. En mi caso personal, debo salir con una hora de anticipación para no llegar tarde al trabajo; y aun así, hay oportunidades -muchas- en las que llego tarde. Tengo abono, pero por el incumplimiento de horarios gasto el doble, ya que para no llegar siempre tarde, pago boletos en otras líneas y a veces en taxi. Los responsables de esta empresa deberían tratar de darnos una solución. Por ejemplo, reforzando los servicios; en especial, a la entrada y salida del comercio y escuelas. De lo contrario, deberían dar lugar a otra línea que cumpla con un buen servicio.
María Amaya
Manuela Pedraza 400
S.M. de Tucumán







