Varios vecinos de un barrio se van por la inseguridad

Sin respuestas. Sostienen que hay enfrentamientos armados con los maleantes, y que se producen hasta tres delitos diarios. No se salvan ni los niños.

DESESPERADOS. Los vecinos del barrio Seoc III esperan que el jefe de Policía los visite y les dé respuestas.
DESESPERADOS. Los vecinos del barrio Seoc III esperan que el jefe de Policía los visite y les dé respuestas.
30 Marzo 2003
Cansados de vivir acosados por los delincuentes, que cada día se muestran más violentos, tres vecinos del barrio Seoc III decidieron tomar sus pertenencias y partir hacia las viviendas de sus padres o a casas alquiladas.
"Antes venían y desvalijaban las casas cuando no había nadie. Ahora entran cuando hay gente, amenazando con armas, golpeando. Cargan todo lo que pueden en carros y se van", afirmó Sergio Coronel.
En su mayoría, los que no pueden irse se quedaron armados y organizados para resistir. "Hay por lo menos un robo por día, y muchas veces llegan a tres. Casi todas las noches los vecinos que hacen rondas y cuidan cada cuadra, y generalmente se tirotean con delincuentes. Ya no se puede seguir viviendo acá de esta manera", se quejó Manuel Alderete.
Lucía, una vecina del barrio 190 viviendas, dijo que a su hija de 11 años la asaltaron, a punta de pistola, para sacarle el dinero que llevaba para comprar pan y leche en el almacén.
Un hombre que abrió un pequeño quiosco, aprovechando que después de un año empezó a entrar al barrio la línea 3 de ómnibus, fue asaltado la noche de la inauguración y se quedó sin los elementos y la mercadería que había acopiado. También se llevaron sus electrodomésticos. El carnicero de la zona bajó las persianas definitivamente en enero, cuando un grupo de delincuentes lo golpeó a culatazos en la cabeza luego de desvalijar su local.

Sin elementos
Alderete comentó que en la jefatura de la Regional Capital le dijeron que estaban enviando dos efectivos por día al barrio, de 14 a 22. "Les dije que no era cierto, que con suerte, cuando viene alguno, se queda un par de horas y se va", afirmó. Tampoco patrullan el barrio los uniformados de la seccional 10ª -dijo- porque no tienen gente ni vehículos suficientes. El barrio fue habilitado en octubre de 2001, y desde entonces sus moradores padecen todo tipo de ataques e incomodidades. Hasta mediados de 2002 entraba al barrio un "chanchito" de la línea 5, pero dejó de hacerlo por los permanentes robos que sufrían sus choferes. Recién hace una semana los vecinos dejaron de caminar 8 cuadras (hasta avenida Juan B. Justo al 2.400) para llegar a sus trabajos o a la escuela. El recolector de basura nunca entró allí; sólo desde hace poco un camión de la Municipalidad va tres veces por semana.
"Pero lo peor es la inseguridad. Ya hablamos con jefes de Policía y con funcionarios e hicimos pública la situación, pero las autoridades no nos prestan atención", dijo finalmente Coronel.

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