Frenan el avance hacia Bagdad

Hubo nuevos ataques sobre la capital iraquí, pero EE.UU. admitió que enfrenta dificultades en la ofensiva. Un jefe militar manifestó su sorpresa por la resistencia de las tropas de Saddam, pero Bush prometió otra vez la victoria.

LISTOS PARA EL COMBATE. Marines norteamericanos descienden de un helicóptero, fuertemente pertrechados, en el desierto de Irak.
LISTOS PARA EL COMBATE. Marines norteamericanos descienden de un helicóptero, fuertemente pertrechados, en el desierto de Irak.
29 Marzo 2003
WASHINGTON-KUWAIT.- Mientras continuaban los bombardeos aéreos contra Bagdad y otras ciudades iraquíes, las tropas terrestres de Estados Unidos parecieron detener su avance hacia la capital para reagruparse y fortalecer las líneas de suministros. La táctica de evitar los focos de resistencia camino a Bagdad y la inesperada resistencia de las fuerzas del régimen de Saddam Hussein hicieron vulnerables las caravanas de reabastecimiento terrestre.
En declaraciones que hicieron mucho ruido en Washington, el general William Wallace, encargado de organizar el asalto final a Bagdad, admitió su sorpresa por la táctica adoptada por el ejército y por las milicias iraquíes, que hostigan a sus tropas.Las avanzadas de la ofensiva norteamericana enfrentan una férrea resistencia en las afueras de Nasiriya, en An Najaf, Kerbala y en Basora, donde se produjeron los enfrentamientos más encarnizados.
El presidente George W. Bush salió al paso de la polémica y afirmó que EE.UU. hace grandes progresos en la guerra; que la actual generación de militares no los decepciona, y prometió la victoria. Dos grandes diarios estadounidenses, "The New York Times" y "The Wall Street Journal", plantearon en cambio que la guerra se complicó por malos cálculos, demasiada restricción y fracaso en reunir una fuerza arrolladora desde un comienzo.
El noveno día de la contienda volvió a mostrar que buena parte de los bombardeos de las fuerzas norteamericanas y de Gran Bretaña se concentraron sobre Bagdad. Uno de los ataques aéreos dio de lleno en un mercado de barrio: se reportaron 55 muertos y un número indeterminado de heridos. La mayoría de las víctimas fueron niños, mujeres y ancianos. El jueves había sido atacado otro centro de compras, donde murieron unos 15 iraquíes.
En el frente norte, abierto con el lanzamiento de paracaidistas de EE.UU., los combatientes kurdos iraquíes que se sumaron a la lucha contra Saddam avanzaron hacia Kirkuk, para cerrar una pinza y acorralar a las fuerzas iraquíes en la capital. (Reuter-DPA-Télam-Especial)

Tamaño texto
Comentarios