29 Marzo 2003 Seguir en 
WASHINGTON.- El secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, acusó a Siria de estar aprovisionando a Irak con equipos militares, como gafas de visión nocturna, lo cual supone una amenaza para las fuerzas de EE.UU. y de sus aliados que luchan contra el régimen de Saddam Hussein. "Consideramos ese (aprovisionamiento) un acto hostil y haremos responsable de ello al gobierno sirio", aseguró Rumsfeld.
EL funcionario también advirtió a Irán (uno de los países que integran, según EE.UU., el "eje del mal"), que se abstenga de introducir personal militar en Irak durante la guerra y advirtió que esas fuerzas serían tratadas como combatientes por las tropas estadounidenses y británicas.
Estas amenazas de Rumsfeld fueron criticadas desde distintos sectores. Además, se puso en duda la estrategia militar de la alianza en la guerra contra Irak, ante la falta de éxito en los objetivos tales como derrotar rápidamente el régimen de Saddam y desarmar a Irak de sus armas de guerra química y biológica.
Rumsfeld rechazó tajantemente las críticas y las dudas en torno de la estrategia. "Es un poco pronto para escribir la historia", les dijo a los periodistas.
El secretario de Defensa hizo además un llamamiento a la población iraquí para que se acuerde de las caras y de los nombres de los fanáticos de Hussein, que los atemorizan con amenazas y violencia. "Si es su deseo morir por Saddam Hussein, su deseo se cumplirá", dijo Rumsfeld, quien acusó a los "escuadrones de la muerte" de Saddam de impedir con violencia brutal que los civiles presenten resistencia al régimen.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., Richard Myers, calificó de injustificadas y frustrantes las críticas a la estrategia militar. "Me mantengo fiel al plan. Lo considero un plan brillante", afirmó (DPA)
EL funcionario también advirtió a Irán (uno de los países que integran, según EE.UU., el "eje del mal"), que se abstenga de introducir personal militar en Irak durante la guerra y advirtió que esas fuerzas serían tratadas como combatientes por las tropas estadounidenses y británicas.
Estas amenazas de Rumsfeld fueron criticadas desde distintos sectores. Además, se puso en duda la estrategia militar de la alianza en la guerra contra Irak, ante la falta de éxito en los objetivos tales como derrotar rápidamente el régimen de Saddam y desarmar a Irak de sus armas de guerra química y biológica.
Rumsfeld rechazó tajantemente las críticas y las dudas en torno de la estrategia. "Es un poco pronto para escribir la historia", les dijo a los periodistas.
El secretario de Defensa hizo además un llamamiento a la población iraquí para que se acuerde de las caras y de los nombres de los fanáticos de Hussein, que los atemorizan con amenazas y violencia. "Si es su deseo morir por Saddam Hussein, su deseo se cumplirá", dijo Rumsfeld, quien acusó a los "escuadrones de la muerte" de Saddam de impedir con violencia brutal que los civiles presenten resistencia al régimen.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., Richard Myers, calificó de injustificadas y frustrantes las críticas a la estrategia militar. "Me mantengo fiel al plan. Lo considero un plan brillante", afirmó (DPA)







