29 Marzo 2003 Seguir en 
Un confuso episodio, con final imprevisible, envuelve a policías y a transportistas en un supuesto falso robo por el que se hizo una denuncia aparentemente trucha. Hasta ahora no hay detenidos ni imputados, y el primer sospechoso del caso, el oficial que recibió la denuncia que radicó un subcomisario, quedó en libertad aun antes de haber declarado, puesto que no había ninguna prueba en su contra.
Todo empezó cuando el lunes pasado se radicó en la comisaría de Vipos una denuncia por el robo de la carga de un camión, consistente en 108 fardos de algodón. El atraco se habría producido el sábado anterior, en una ruta que va de Catamarca a La Rioja.
El oficial principal Eduardo Flores, según el acta, redactó la denuncia según lo que le habría dictado el subcomisario Ramón Ferreyra, quien supuestamente hablaba en nombre del conductor Isidro Palomino. Pero luego se supo que el robo no había existido, y que no sería el chofer quien hizo la denuncia sino que la habría hecho el propio Ferreyra.
El comisario mayor Juan Monroy, jefe de la Regional, dispuso inmediatamente la aprehensión de Flores y que se inicie un sumario paralelo a la investigación judicial. Sin embargo, cuando Flores se presentó, junto con su abogado, Roberto Blasco, el fiscal Gustavo Estofán resolvió ponerlo en libertad y citarlo para la semana próxima, cuando deberá declarar como testigo.
Ferreyra, según la investigación, le habría dado unos $ 600 a Flores para que le tomara la denuncia sin hacerle preguntas. Cuando efectivos al mando del subcomisario Víctor Hugo Lisandro aprehendieron a Flores, este tenía en un bolsillo más de $ 500.
Un dato que llama la atención de los investigadores es que, aparentemente a pedido de Ferreyra, consta en el acta que labró Flores un pedido de que las actuaciones pasen a la seccional 10 de la capital.
Anoche, Estofán se reunió con Ferreyra y con el subcomisario Antonio Rojas, jefe de la seccional de Vipos. Este último fue quien recibió del oficial Flores las primeras explicaciones, que derivaron en la denuncia. Sin embargo, llama la atención que el acta que labró Rojas haya sido hecha con computadora, cuando en Vipos sólo hay una vieja máquina de escribir.
Todo empezó cuando el lunes pasado se radicó en la comisaría de Vipos una denuncia por el robo de la carga de un camión, consistente en 108 fardos de algodón. El atraco se habría producido el sábado anterior, en una ruta que va de Catamarca a La Rioja.
El oficial principal Eduardo Flores, según el acta, redactó la denuncia según lo que le habría dictado el subcomisario Ramón Ferreyra, quien supuestamente hablaba en nombre del conductor Isidro Palomino. Pero luego se supo que el robo no había existido, y que no sería el chofer quien hizo la denuncia sino que la habría hecho el propio Ferreyra.
El comisario mayor Juan Monroy, jefe de la Regional, dispuso inmediatamente la aprehensión de Flores y que se inicie un sumario paralelo a la investigación judicial. Sin embargo, cuando Flores se presentó, junto con su abogado, Roberto Blasco, el fiscal Gustavo Estofán resolvió ponerlo en libertad y citarlo para la semana próxima, cuando deberá declarar como testigo.
Ferreyra, según la investigación, le habría dado unos $ 600 a Flores para que le tomara la denuncia sin hacerle preguntas. Cuando efectivos al mando del subcomisario Víctor Hugo Lisandro aprehendieron a Flores, este tenía en un bolsillo más de $ 500.
Un dato que llama la atención de los investigadores es que, aparentemente a pedido de Ferreyra, consta en el acta que labró Flores un pedido de que las actuaciones pasen a la seccional 10 de la capital.
Anoche, Estofán se reunió con Ferreyra y con el subcomisario Antonio Rojas, jefe de la seccional de Vipos. Este último fue quien recibió del oficial Flores las primeras explicaciones, que derivaron en la denuncia. Sin embargo, llama la atención que el acta que labró Rojas haya sido hecha con computadora, cuando en Vipos sólo hay una vieja máquina de escribir.







