Sacó la cabeza del agua y respira
Sessa le atajó el penal a Gigliotti, pero el delantero capturó el rebote, acertó y Atlético festeja. Por Leo Noli - Redacción de LA GACETA.
Aclaración: ayer en el Monumental no hubo fútbol, sí un gran movimiento de almas ansiosas y sedientas de gol, de un triunfo con sonido a guapeza y sabor a escape del descenso directo. Once vampiros salieron a morderle el cuello a un "lobo" platense tan modesto como ordenado, pese a sus obvias limitaciones técnicas. Atlético, claro, debía ser el protagonista de la tarde, el equipo cuyo objetivo y obligación era llenar la canasta del adversario y despacharlo con las manos vacías a La Plata. Esa fue la intención del inicio. De aplastar el 4-4-2 de "Moncho" Fernández. Emanuel Gigliotti pudo haberlo hecho al toque, pero Sessa mostró sus dotes felinas y mandó la sortija al córner.
El gouuu del inicio fue tan motivador como peligroso para el anfitrión, desordenado por momentos atrás y con poca movilidad en el medio para tocar con sabiduría la pelota. La presión, aunque no parezca, influye y mucho en este tipo de matchs a muerte. Páez, siempre figura, fue el primero en lamentar su propio desorden. José Vizcarra lo apuró en una cobertura, robó la bola y encaró por la banda hacia Ischuk. La corrida no terminó en gol porque el buscapié fue un flash para Cuevas, quien no conectó con acierto dentro los tres palos de Lucas. A esa carrera de Vizcarra se le sumaron otras dos de su autoría. La primera terminó con la pelota en el parante. La segunda, en el pecho de "San Lucas". Uf.
Hubo mucho nerviosismo en el "José Fierro". Tanto que hasta los pelos de Pezzotta se erizaron cuando falló al no sancionar un penal a Longo. El Monumental ardía de ira.
El complemento fue tan fugaz como un abrir y cerrar de ojos. Gimnasia se cerró bien atrás, le cortó las piernas a Pereyra y Atlético se quedó sin fútbol. Para colmo, Musto y Erroz seguían erráticos y Longo no podía con todos.
"Chiche" llamó a Sarría y "Capé", a modo de festejo por sus 100 batallas, metió una sutileza en la boca del "lobo". Longo llegó a tocar la bocha y Sessa lo bajó. Penal, clarísimo. "El Gato" tapó el misil desde los 12 pasos de Gigliotti, que no perdonó en el rebote. Por eso, hoy Atlético sacó la cabeza del agua, respira y disfruta de una vida fuera del infierno.
Solidaridad ante todo
Cuando Atlético perdió la pelota en el medio, Longo se multiplicó y le cubrió la espalda a More. Villavicencio fue otro de los que apareció por todos lados. Muy buena tarea.
Lo mató la codicia
Fabio Escobar estuvo a punto de anotar el 1 a 0 con una "bomba cruzada". Después desperdició una buena contra a los 43'. Gigliotti lo esperaba solo por el medio, pero el "Paragua" probó al arco.
Mejor, imposible
Ya lo había dicho "JP" Pereyra. Atlético cerró el que fue, quizás, el mejor año de su historia. Ascendió a Primera y sumó 22 puntos que lo dejan fuera del descenso directo. Fue una temporada brillante.
El gouuu del inicio fue tan motivador como peligroso para el anfitrión, desordenado por momentos atrás y con poca movilidad en el medio para tocar con sabiduría la pelota. La presión, aunque no parezca, influye y mucho en este tipo de matchs a muerte. Páez, siempre figura, fue el primero en lamentar su propio desorden. José Vizcarra lo apuró en una cobertura, robó la bola y encaró por la banda hacia Ischuk. La corrida no terminó en gol porque el buscapié fue un flash para Cuevas, quien no conectó con acierto dentro los tres palos de Lucas. A esa carrera de Vizcarra se le sumaron otras dos de su autoría. La primera terminó con la pelota en el parante. La segunda, en el pecho de "San Lucas". Uf.
Hubo mucho nerviosismo en el "José Fierro". Tanto que hasta los pelos de Pezzotta se erizaron cuando falló al no sancionar un penal a Longo. El Monumental ardía de ira.
El complemento fue tan fugaz como un abrir y cerrar de ojos. Gimnasia se cerró bien atrás, le cortó las piernas a Pereyra y Atlético se quedó sin fútbol. Para colmo, Musto y Erroz seguían erráticos y Longo no podía con todos.
"Chiche" llamó a Sarría y "Capé", a modo de festejo por sus 100 batallas, metió una sutileza en la boca del "lobo". Longo llegó a tocar la bocha y Sessa lo bajó. Penal, clarísimo. "El Gato" tapó el misil desde los 12 pasos de Gigliotti, que no perdonó en el rebote. Por eso, hoy Atlético sacó la cabeza del agua, respira y disfruta de una vida fuera del infierno.
Solidaridad ante todo
Cuando Atlético perdió la pelota en el medio, Longo se multiplicó y le cubrió la espalda a More. Villavicencio fue otro de los que apareció por todos lados. Muy buena tarea.
Lo mató la codicia
Fabio Escobar estuvo a punto de anotar el 1 a 0 con una "bomba cruzada". Después desperdició una buena contra a los 43'. Gigliotti lo esperaba solo por el medio, pero el "Paragua" probó al arco.
Mejor, imposible
Ya lo había dicho "JP" Pereyra. Atlético cerró el que fue, quizás, el mejor año de su historia. Ascendió a Primera y sumó 22 puntos que lo dejan fuera del descenso directo. Fue una temporada brillante.











