En Chile, la derecha y la izquierda definirán en un ballotage

El multimillonario Sebastián Piñera lidera los votos y se enfrentará en segunda vuelta con el oficialista Eduardo Frei.

CON CHANCES. Piñera encabeza las encuentas con el 44 % de la intención de votos. REUTERS
CON CHANCES. Piñera encabeza las encuentas con el 44 % de la intención de votos. REUTERS
13 Diciembre 2009
 SANTIAGO DE CHILE.- El multimillonario opositor de derecha Sebastián Piñera lideraba por un amplio margen el conteo de las elecciones presidenciales del domingo en Chile, pero debería competir en una segunda vuelta que podría marcar el fin de casi dos décadas de gobiernos de la centroizquierda.


Piñera, un empresario de 60 años con una fortuna de 1.000 millones de dólares según Forbes y que quiere más incentivos a los privados, obtenía un 44,67 por ciento de los votos, escrutado un 12,64 por ciento de las mesas de votación.


El ex presidente Eduardo Frei, candidato de la coalición Concertación en el poder y que ha prometido seguir con las políticas de la popular mandataria Michelle Bachelet, acumulaba un 32,08 por ciento de los votos.


El bloque Concertación ha gobernado Chile desde 1990, tras la dictadura de 17 años del general Augusto Pinochet, quien murió en el 2006.


Un triunfo en el balotaje de Piñera no implicaría un cambio profundo en la política económica que ha convertido a Chile, el mayor productor de cobre del mundo, en un modelo de estabilidad.


"Necesitamos renovación. Por eso voto por Piñera. Creo que luego de 20 años, él lo puede hacer mucho mejor que la Concertación", dijo Silvia Estrada, una dueña de casa de 42 años que votó en la acomodada comuna de Las Condes, en la capital.


El independiente Marco Enríquez-Ominami, hijo de un guerrillero asesinado durante la dictadura de Pinochet, obtenía un 17,78 por ciento en el primer recuento oficial, mientras que Jorge Arrate, un ex miembro de la coalición que gobierna el país, conseguía un 5,45 por ciento.

 

Segunda vuelta
Bachelet, quien entregará el poder el 11 de marzo del 2010, es la mandataria más popular en los Gobiernos de la Concertación -que dio prosperidad al país pero que se ha desgastado-, aunque su alta aprobación ciudadana no ha logrado ser traspasada a Frei.


"Todos sabemos que va a haber una segunda vuelta así es que esta primera vuelta va a ser muy importante, pero sin duda tendremos una nueva jornada (...) donde finalmente se elija al presidente de la República", dijo Bachelet después de votar.


Piñera votó la mañana del domingo en un céntrico colegio de Santiago luciendo una camisa celeste sin corbata y acompañado por su esposa en un bullado ingreso al centro electoral.


"Lo más importante, un mensaje de esperanza para todos los chilenos: vienen tiempos mejores y muy especialmente para tantos que yo he visto con mis propios ojos, los que más necesitan de un buen Gobierno", dijo después de votar.


Unos 8,28 millones de votantes estaban inscritos para las elecciones del domingo en Chile, la economía con menor riesgo crediticio en América Latina.


Frei, de 67 años y quien gobernó entre 1994 y el 2000, ha dicho que seguirá adelante con los planes de protección social que impulsó Bachelet para los chilenos de menores ingresos que buscan achicar una de las brechas más amplias entre ricos y pobres en América Latina, pese a la prosperidad del país.


"Hoy día definimos el futuro del país. Aquí lo que se define son dos maneras, dos visiones de Chile. Nosotros no queremos saltos al vacío, ni queremos volver al pasado. Queremos un Gobierno que se preocupe por la gente", dijo Frei a periodistas tras sufragar en la sureña ciudad de La Unión.


Para los chilenos, ya acostumbrados al balotaje, la segunda ronda se anticipa como un enfrentamiento duro en que la Concertación deberá esforzarse por captar parte de los votos de Enríquez-Ominami, que al igual que los del candidato Arrate, fue alguna vez miembro del pacto oficialista.


Aunque la izquierda no ha dado su apoyo en las elecciones previas abiertamente a la coalición, sí ha dejado a sus votantes en libertad de acción y el porcentaje de sufragios se ha traspasado casi matemáticamente en favor de la Concertación en la segunda vuelta.


La izquierda agrupada tras Arrate ha insistido en llegar a un pacto que frene las opciones de Piñera en segunda vuelta, mientras que Enríquez-Ominami insiste en que él es la mejor opción para enfrentar a la derecha en un balotaje. (Reuters)

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