Las bombas demuelen Bagdad

La capital de Irak sufrió los ataques más intensos desde el inicio de la guerra y ya habría 350 civiles muertos. Retraso en la ofensiva. 100.000 soldados más.

COMBATES EN EL DESIERTO. Cuerpos de soldados de la Guardia Republicana iraquí yacen cerca de un ómnibus que fue atacado por la artillería aliada, en una ruta hacia Bagdad.
COMBATES EN EL DESIERTO. Cuerpos de soldados de la Guardia Republicana iraquí yacen cerca de un ómnibus que fue atacado por la artillería aliada, en una ruta hacia Bagdad.
28 Marzo 2003
WASHINGTON-KUWAIT.- Una nueva serie de intensos bombardeos golpeó a Bagdad durante toda la jornada de ayer. Los ataques alcanzaron también las posiciones iraquíes de Nasiriya, Mosul y Basora. En la capital del país, un edificio del complejo presidencial situado en una de las orillas del Tigris y una base militar fueron alcanzados por las bombas y por los misiles de Estados Unidos y de Gran Bretaña. Pero las bombas también cayeron en un barrio de la ciudad, donde murieron por lo menos 8 civiles.
Los aliados se vieron favorecidos por el fin de la tormenta de arena y descargaron sobre Bagdad los bombardeos más intensos desde que comenzó la guerra, hace ocho días. El gobierno iraquí denunció que ya murieron 350 civiles por los ataques, desde el inicio del conflicto bélico.
Mientras el clima mejoraba, las tropas estadounidenses que han avanzado en dirección norte desde Kuwait hacia Bagdad consolidaron sus líneas de apoyo y se preparaban para intensos combates con las tropas de la Guardia Republicana. Analistas militares dijeron que una gran batalla que enfrentaría a la 3ra. División de Infantería del Ejército y a otras fuerzas estadounidenses con soldados de la Guardia Republicana, posicionadas en la defensa de Bagdad, podría darse este fin de semana al sur de la capital.
Otras fuentes militares, sin embargo, consideran que la ofensiva de la coalición que busca sacar del poder a Saddam Hussein está sufriendo serios retrasos ante la inesperada resistencia que encuentran en sitios como Nasiriya, El Nayaf y Basora. Incluso, el presidente George W. Bush y el premier británico, Tony Blair, admitieron que una resistencia iraquí más dura de lo esperada hace que aumente la posibilidad de que la lucha pueda continuar por varias semanas más.
Justamente, el Pentágono duplicará el número de tropas con el envío de otros 100.000 soldados. Ahora EE.UU tendrá 200.000 soldados en Irak. (Reuter-DPA)

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