EE.UU. utilizará U$S 1.900 millones para reconstruir Irak

Los negocios de la posguerra están en marcha. Las firmas norteamericanas serán las más beneficiadas. Las francesas y alemanas quedarían fuera del convite.

DESPLIEGUE EN BASORA. Un blindado de las tropas británicas pasa sobre un retrato de Saddam Hussein, en el sur de la ciudad.
DESPLIEGUE EN BASORA. Un blindado de las tropas británicas pasa sobre un retrato de Saddam Hussein, en el sur de la ciudad.
28 Marzo 2003
NUEVA YORK.- Estados Unidos dará participación, con unos U$S 900 millones, a las empresas internacionales que trabajarán en la reconstrucción de Irak, según estimaciones de Andrew Natsios, director de la Oficina de Desarrollo Internacional (Usaid). Una cifra similar irá directamente a firmas norteamericanas, que serán las responsables de gestionar un total de U$S 1.900 millones ya presupuestados por Washington para la reconstrucción, tras la guerra.
La mitad de las sumas del negocio de posguerra que pueden esperar terceros países se concederá en licitaciones gestionadas por las sociedades de EE.UU. Por ley, todos los fondos derivados del presupuesto y pagados por los contribuyentes deben ir a las arcas de compañías norteamericanas, salvo que necesidades de seguridad nacional recomienden la eliminación de esta exigencia.

Con poca esperanza
Es lo que Natsios hará en Irak. "La experiencia pasada demuestra que las compañías norteamericanas sólo cubren la mitad de los proyectos, así que esperamos que en Irak el 50% del presupuesto vaya a subcontratos con firmas de cualquier otro país", dijo.
Y como dándoles la razón a las quejas de las empresas inglesas, que temen perder contratos en manos de las firmas norteamericanas, la ministra de Asuntos Exteriores española, Ana Palacio, dijo en Washington que se da por hecho que empresas españolas participen en la reconstrucción de Irak, por la experiencia acumulada en Bosnia, Kosovo, Mozambique y Timor. Palacio dijo que había hablado con su homólogo norteamericano, Colin Powell, respecto de arbitrar los pasos para esa cooperación.
Pese a este tipo de declaraciones, las empresas europeas no tienen muchas esperanzas de beneficiarse y menos las de países que se opusieron a la guerra, como Francia y Alemania. Además, muchas compañías prefieren esperar y no aparecer demasiado ansiosas por sacar tajada de una guerra. (ESPECIAL)


La guerra benefició a las industrias de defensa de EEUU en Wall Street. Dos de las cinco grandes firmas del sector, Lockheed Martin (fabrica misiles Patriot), y Northrop Grumman (bombarderos B-2) encabezaron la suba del panel de acciones.

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