Miedo a la iliquidez

La eliminación de los bonos trae problemas.

28 Marzo 2003
Por Marcelo Aguaysol

Lo que no pudo lograrse en 16 años se quiere hacer en 59 días. La destrucción de los Bonos de Cancelación de Deudas (Bocade) es una empresa difícil que no se podría efectuar en tan corto tiempo. El presidente Eduardo Duhalde afirma que el rescate de las cuasimonedas provinciales es una de las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional. Lo que nadie dijo aún es el alto precio que deberán pagar los gobernadores para que ese proceso económico- financiero se convierta en un anuncio netamente electoral.
En general el organismo internacional reclamó al Ministerio de Economía de la Nación que la quema de los bonos se efectúe a valor de mercado y, si es posible, con una depreciación de hasta un 30% de su valor nominal. En Buenos Aires se ensayaron distintas variantes. El Plan de Unificación Monetaria fue, desde su proyección pública, una decisión política presidencial sin argumentos técnicos respecto de cómo debía efectuarse. Por eso hoy los gobernadores desfilan por el Palacio de Hacienda pidiendo que la Nación contemple la situación de las monedas de cada una de sus provincias.
En Tucumán, los $ 169 millones de Bocade que circulan podrían convertirse en $ 150 millones, no por efecto de la licuación de la deuda contraída con la sociedad, sino por la imposición nacional de licitar su rescate con la aplicación del mayor desagio posible. En el Gobierno saben que se encuentran frente a la obligación de no defraudar, una vez más, a la gente que confió en el Bocade recibiéndolo.
Y así surgieron distintas alternativas para un canje directo de bonos por pesos a los asalariados, a los pequeños comerciantes y a las empresas que no devaluaron al bono en el precio de sus productos. Según los funcionarios, las que perderán con la licitación de Bocade serán las empresas que sí aplicaron el desagio en sus mercaderías y, si se detectan, las cuevas que cobran entre un 10% y un 12% para convertirlos en pesos.

Esperando al Presidente
Las discusiones con la Nación acerca de cómo se efectuará la remisión de recursos para el rescate de Bocade no está cerrada. El vicegobernador Sisto Terán alertó al gobernador Julio Miranda y a su gabinete sobre la inconveniencia de acceder un crédito que, a largo plazo, duplicará el monto tomado por efecto de la inflación y de las tasas de interés (la Nación ofertó el crédito en dólares o en pesos, según el plazo de pago). Incluso llegó a plantear que el Gobierno debía plantarse en la negociación, pidiendo que la destrucción total de los bonos se compense con la deuda reconocida por la Nación y originada, en tiempos de Domingo Cavallo, por el aumento de tres puntos en el IVA y que no fue coparticipado a las provincias.
Frente a este escenario, hay quienes hablan de que el rescate de bonos será gradual y parcial. El presidente Eduardo Duhalde sería el portador del anuncio que haría, entre el 10 y el 12 de abril, desde Tucumán. Se conjeturó que Duhalde llegaría al mismo tiempo que la Nación giraría unos $ 60 millones para iniciar la recuperación de la cuasimoneda y posterior quema. Y que ese proceso podría llegar a $ 100 millones antes del 25 de mayo.
En otras palabras, el Gobierno quedaría con un financiamiento mínimo de $ 70 millones para costear, al menos, dos planillas salariales y no caer en la iliquidez.

Tamaño texto
Comentarios