28 Marzo 2003 Seguir en 
En la esquina noreste de San Juan y Laprida, hace ya varios meses que se inició la demolición de un inmueble. Ocurre que dicha tarea está paralizada. Y las vallas que en algún momento se colocaron están inclinadas y a punto de caerse, lo que estrecha la ya angosta acera disponible para el peatón. Además, hacia ella se derrama la basura que vecinos inescrupulosos arrojan en el predio vacío.
A tal situación de evidente antihigiene y de invasión de la vía pública correspondería agregar el hecho de que la vereda no existe, desde ese punto y casi hasta la mitad de cuadra. Se camina sobre una derruida superficie de cemento, llena de agujeros y de desniveles.
Nos parece que la Municipalidad de Tucumán debiera tomar en cuenta situaciones como estas, que no pueden pasarle inadvertidas porque se localizan en pleno centro de nuestra ciudad capital. Es hora de que se ponga en marcha una acción comunal dirigida a constreñir al vecindario al cumplimiento de las ordenanzas. De otro modo, estas se convierten en estipulaciones líricas que no obligan realmente a nadie.
A tal situación de evidente antihigiene y de invasión de la vía pública correspondería agregar el hecho de que la vereda no existe, desde ese punto y casi hasta la mitad de cuadra. Se camina sobre una derruida superficie de cemento, llena de agujeros y de desniveles.
Nos parece que la Municipalidad de Tucumán debiera tomar en cuenta situaciones como estas, que no pueden pasarle inadvertidas porque se localizan en pleno centro de nuestra ciudad capital. Es hora de que se ponga en marcha una acción comunal dirigida a constreñir al vecindario al cumplimiento de las ordenanzas. De otro modo, estas se convierten en estipulaciones líricas que no obligan realmente a nadie.







