La última carta para enfrentar al invasor

Una unidad de combate que nunca se ha rendido ni ha huido del campo de batalla ante un enemigo superior.

27 Marzo 2003
BAGDAD.- La Guardia Republicana es la última carta que posee Saddam Hussein para hacer frente al ejército más poderoso del mundo. Unos 70.000 soldados componen esta fuerza de tres divisiones acorazadas, una mecanizada y dos de infantería.
Casi todos los carros de combate T-72 -entre 600 y 700-, de fabricación rusa, están en la Guardia. Sin embargo, estos carros pueden convertirse en ataúdes de sus tripulantes, ya que los M-1 norteamericanos pueden perforarlos a una distancia de más de tres kilómetros en plena noche. En cambio, los T-2 sólo pueden dañar parcialmente a los M-1, y desde corta distancia, según expertos.

Lealtad ciega
La Guardia posee mucha más capacidad de combate que el ejército regular. Además, a diferencia de muchas unidades regulares -y dada su lealtad absoluta a Saddam-, nunca se ha rendido ni ha huido del campo de batalla ante un enemigo superior. Muchos oficiales de la Guardia Republicana son originarios de Tikrit, del clan del presidente. La oficialidad goza de beneficios extra que la convierten en una clase privilegiada en Irak.
La Guardia Republicana Especial (GRE) es una fuerza de unos 30.000 comandos nucleados en 4 brigadas y 14 batallones. Está dotada, en su mayor parte, con armas ligeras, pero cuenta también con unos 100 carros T-72, tres baterías de artillería y tres batallones de defensa antiaérea.
Estos comandos, verdaderos guerrilleros, tendrán la misión de infligir la mayor cantidad de bajas en las fuerzas invasoras cuando entren en Bagdad, y golpear a EE.UU., al menos psicológicamente. (Especial)

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