BUENOS AIRES.- Los programas solidarios ganaron la televisión comercial. Ahora, todos los días, a la mañana, a la tarde y a la noche, se puede dar y recibir pantalla de por medio.
Atrás parece haber quedado la moda de los "reality shows", los juegos, e incluso la ficción. Ahora se impone la solidaridad. "Dar es dar" (que se emite por Telefé), "Recursos humanos" (por Canal 13) y "Azul con todos" (por Azul TV) atienden tiempo completo, de lunes a viernes; y para los domingos ya se anuncia la llegada de Julián Weich.
Claro que el hecho de que la solidaridad se haya puesto de moda en una Argentina arrasada por la corrupción y la crisis, no es sinónimo de éxito comercial. De hecho, tanto "Dar es dar" (que conduce Juan Alberto Badía, acompañado por el ganador de "Gran hermano I", Marcelo Corazza) como el recientemente estrenado "Recursos humanos" (a cargo de Néstor Ibarra) han conseguido muy pocos puntos de rating y su efectividad sigue siendo dudosa. Sólo "Azul con todos" (que conduce Fernando Bravo) tiene una audiencia respetable. Y eso es porque no apela a estridencias o usa la desgracia como juego. Es que Badía no consigue aún conseguir un estilo distinto y conduce como si aún estuviera al frente de los debates de "Gran hermano". En el programa de Ibarra, en tanto, el desempleo es la excusa para competir en un juego cuyo premio es un puesto en algún supermercado.
Pese a que nunca coincidieron -como ahora- tres programas al mismo tiempo, el "boom" de la TV solidaria es una tradición en las pantallas argentinas y, en mayor o menor medida, tiene un objetivo casi unívoco: saciar las necesidades que miran de reojo las empresas y los políticos.
Pero, en una crisis que también afecta a los canales, ese objetivo primordial se desdibuja. Porque la mayoría de los ciclos apuestan a ganar audiencia regalando algo a los que nada tienen. Así, al menos, se aseguran la audiencia de ese agobiado sector. (Especial)
Atrás parece haber quedado la moda de los "reality shows", los juegos, e incluso la ficción. Ahora se impone la solidaridad. "Dar es dar" (que se emite por Telefé), "Recursos humanos" (por Canal 13) y "Azul con todos" (por Azul TV) atienden tiempo completo, de lunes a viernes; y para los domingos ya se anuncia la llegada de Julián Weich.
Claro que el hecho de que la solidaridad se haya puesto de moda en una Argentina arrasada por la corrupción y la crisis, no es sinónimo de éxito comercial. De hecho, tanto "Dar es dar" (que conduce Juan Alberto Badía, acompañado por el ganador de "Gran hermano I", Marcelo Corazza) como el recientemente estrenado "Recursos humanos" (a cargo de Néstor Ibarra) han conseguido muy pocos puntos de rating y su efectividad sigue siendo dudosa. Sólo "Azul con todos" (que conduce Fernando Bravo) tiene una audiencia respetable. Y eso es porque no apela a estridencias o usa la desgracia como juego. Es que Badía no consigue aún conseguir un estilo distinto y conduce como si aún estuviera al frente de los debates de "Gran hermano". En el programa de Ibarra, en tanto, el desempleo es la excusa para competir en un juego cuyo premio es un puesto en algún supermercado.
Pese a que nunca coincidieron -como ahora- tres programas al mismo tiempo, el "boom" de la TV solidaria es una tradición en las pantallas argentinas y, en mayor o menor medida, tiene un objetivo casi unívoco: saciar las necesidades que miran de reojo las empresas y los políticos.
Pero, en una crisis que también afecta a los canales, ese objetivo primordial se desdibuja. Porque la mayoría de los ciclos apuestan a ganar audiencia regalando algo a los que nada tienen. Así, al menos, se aseguran la audiencia de ese agobiado sector. (Especial)







