Investigan un posible conflicto en el seno de la familia Pomar

A 17 días de la desaparición del matrimonio y de sus dos hijas, se allanó el domicilio por orden de la Justicia, pero no se encontraron armas.

02 Diciembre 2009
PERGAMINO.- La fiscal de Pergamino Karina Pollice, quien tiene a su cargo la causa por la desaparición de la familia Pomar, afirmó ayer que la hipótesis de un conflicto familiar "está en plena investigación", aunque dijo que existen otros móviles.
Pollice ofreció una breve conferencia de prensa en la puerta de las fiscalías donde aseguró que en el allanamiento que se hizo en la casa familiar de José Mármol, partido de Almirante Brown, hasta ahora no se encontró ningún arma. "Es verdad que ha surgido un dato de la investigación respecto de que Fernando Pomar tenía un arma de fuego. Hemos oficiado al Renar (Registro Nacional de Armas) y no surge que sea titular de ningún arma", señaló.
A 17 días de la desaparición de Pomar, de 40 años, su esposa Gabriela Viagrán, de 36, y sus dos hijas, Candelaria, de seis, y María del Pilar, de tres, la fiscal reconoció que hay dos grandes hipótesis: la desaparición voluntaria o involuntaria de la familia.
"En la forma involuntaria, las hipótesis que estamos trabajando son la de un robo, una privación ilegal de la libertad o un secuestro", afirmó la fiscal, pero aclaró que hasta el momento no surge ningún indicio de que alguno de estos delitos se hubiesen cometido. Pollice explicó entonces cuál es la línea investigativa que está profundizando. "Podría ser un posible conflicto familiar dentro del marco interno de la familia Pomar y eso está en plena investigación", dijo.

Colaboración
En ese sentido, la fiscal explicó que continúa recolectando información del análisis de la computadora, de los llamados telefónicos y de los testigos. "La familia Pomar ha dado colaboración en todo esto como la familia Viagrán. Obviamente estamos investigando las relaciones intrafamiliares como un dato más de interés para la causa", añadió.
La representante del Ministerio Público comentó que se ha hecho un legajo por separado respecto de todos los llamados al 911 y no se ha corroborado ninguno. La fiscal hizo mención a una comunicación que indicaba que los Pomar habían pasado el día de su desaparición por Tres Arroyos y dejaron en un refugio de una asociación protectora de animales a la perra caniche toy de la familia.
"No es que la gente actúe con mala intención. Creo que muchos creen ver lo que no han visto o son datos que no se pudieron corroborar. Cada llamado al 911 es chequeado. Recibimos datos de interés día a día, pero no los podemos revelar porque eso puede perjudicar la pesquisa", aseveró. (Télam)

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