Mujica quiere consensuar con la oposición y vivir en su chacra
El presidente electo produjo las primeras críticas internas al ofrecer cargos a la oposición. El ex guerrillero tienen decidido donar su sueldo "para algo" y no usar la residencia oficial, Este último tema es un gran dolor de cabeza para los encargados de la seguridad.
01 Diciembre 2009 Seguir en 
MONTEVIDEO.- El escrutinio del 100% de las mesas confirmó a José Mujicacomo el ganador del ballottage del domingo con el 52,60% de los votos,sobre su competidor, Luis Lacalle, que obtuvo el 43,33%. Los sufragiosen blanco totalizaron 2,29% y los anulados 1,78%.
El presidente electo de Uruguay obtuvo un triunfo más amplio (9,27puntos porcentuales) que el que estimaban las encuestas de intención devoto e incluso las proyecciones de tres firmas privadas en boca deurna. La proclamación oficial se hará el viernes.
Mujica ganó con la promesa de continuar las políticas moderadas delactual gobierno de la izquierda, que permitieron al país sortear lacrisis económica mundial. Por eso reconoció en su discurso la herenciadel actual Gobierno y agradeció a su compañero en la vicepresidencia,Danilo Astori, ex ministro y artífice de la política económica delpresidente Tabaré Vázquez.
Sin embargo, el primer problema para el ex guerrillero antes deasumir surgió por el reparto de poder. "Ni vencedores ni vencidos",proclamó Mujica, de 74 años, luego de que Lacalle reconociera suderrota. Como antes lo había dicho, ratificó su promesa de negociar conla oposición para que forme parte del Gobierno.
La intención de consensuar políticas de Estado, dijo, en "una lucha queen puntos esenciales es la integración del país", levantó la crítica departe de los aliados del Frente Amplio que reclaman su lugar, y tambiénla de sectores opositores, como el de Lacalle, que no aceptan un"cogobierno".
El otro frente de conflicto que se abre con menos voltaje político peroigual de espinoso, será la aplicación de dos decisiones que tomó Mujicahace cuatro meses, cuando especulaba sobre lo que iba a hacer sillegaba a la presidencia uruguaya. La primera se refiere a donación desu sueldo de presidente "para algo".
Gasoleros
"Vivirá a costillas mías. De vivir vamos a vivir, porque nosotros somosmuy gasoleros", manifestó su esposa y futura primera dama, la senadoraLucía Topolansky.
La segunda decisión de Mujica -y su esposa- es que seguirá viviendo ensu chacra de Rincón del Cerro, un paraje urbano de trabajadores, dondecultiva flores.
El principal inconveniente de esta decisión es la seguridad. Objetanque el lugar está aislado, es amplio y vulnerable, lo que requerirá deuna numerosa custodia oficial con equipamientos sofistificados, paramantener a resguardo a la máxima autoridad nacional. También se observaque se tendrá reforzar las vigilancias en las zonas urbanas aledañas,todo un gran despliegue que se evitaría si Mujica acepta habitar laresidencia oficial.
En cuanto a las felicitaciones, Mujica recibió mensajes desde distintaspartes del mundo, de parte de jefes de Estado y gobernantes. Entreellos, del presidente de EEUU, Barack Obama, y de la Argentina,Cristina Fernández, (AFP-Especial)
El día después
Jornada pueblerina.- A la interminable celebración bullanguera delvictorioso Frente Amplio (FA), inmune a las tormentas de la madrugadadel lunes, le sucedió ayer una jornada casi pueblerina de cielodespejado y calor. Los pabellones frenteamplistas desaparecieron delfirmamento urbano de Montevideo tras la victoria de su fórmulapresidencial.
Ronda de contactos.- El FA no quiere perder tiempo y ya comenzó unaronda de contactos con la oposición (Partido Colorado, Blanco eIndependiente). Si bien el oficialismo tendrá mayoría en el Congreso(17 de 31 bancas en Senadores y 50 de 99 en Diputados), Mujica quiereconsensuar temas como educación, productividad, medio ambiente yenergía.
Gobierno coparticipado.- Mujica está dispuesto a incorporar unministro "blanco" en su gabinete. Esa decisión (resistida por Lacalle)supone un cambio respecto del primer gobierno del FA -del presidenteTabaré Vázquez- que, afirman, no "coparticipó" los cargos políticos.
Respeto por los votos.- De la incorporación de un ministro opositordepende la distribución final de los ministerios, que no está sujeta alarbitrio del presidente. Mujica debe respetar los votos que obtuvo delas corrientes internas de la coalición en los comicios de octubre.(Especial, por Irene Benito).
El presidente electo de Uruguay obtuvo un triunfo más amplio (9,27puntos porcentuales) que el que estimaban las encuestas de intención devoto e incluso las proyecciones de tres firmas privadas en boca deurna. La proclamación oficial se hará el viernes.
Mujica ganó con la promesa de continuar las políticas moderadas delactual gobierno de la izquierda, que permitieron al país sortear lacrisis económica mundial. Por eso reconoció en su discurso la herenciadel actual Gobierno y agradeció a su compañero en la vicepresidencia,Danilo Astori, ex ministro y artífice de la política económica delpresidente Tabaré Vázquez.
Sin embargo, el primer problema para el ex guerrillero antes deasumir surgió por el reparto de poder. "Ni vencedores ni vencidos",proclamó Mujica, de 74 años, luego de que Lacalle reconociera suderrota. Como antes lo había dicho, ratificó su promesa de negociar conla oposición para que forme parte del Gobierno.
La intención de consensuar políticas de Estado, dijo, en "una lucha queen puntos esenciales es la integración del país", levantó la crítica departe de los aliados del Frente Amplio que reclaman su lugar, y tambiénla de sectores opositores, como el de Lacalle, que no aceptan un"cogobierno".
El otro frente de conflicto que se abre con menos voltaje político peroigual de espinoso, será la aplicación de dos decisiones que tomó Mujicahace cuatro meses, cuando especulaba sobre lo que iba a hacer sillegaba a la presidencia uruguaya. La primera se refiere a donación desu sueldo de presidente "para algo".
Gasoleros
"Vivirá a costillas mías. De vivir vamos a vivir, porque nosotros somosmuy gasoleros", manifestó su esposa y futura primera dama, la senadoraLucía Topolansky.
La segunda decisión de Mujica -y su esposa- es que seguirá viviendo ensu chacra de Rincón del Cerro, un paraje urbano de trabajadores, dondecultiva flores.
El principal inconveniente de esta decisión es la seguridad. Objetanque el lugar está aislado, es amplio y vulnerable, lo que requerirá deuna numerosa custodia oficial con equipamientos sofistificados, paramantener a resguardo a la máxima autoridad nacional. También se observaque se tendrá reforzar las vigilancias en las zonas urbanas aledañas,todo un gran despliegue que se evitaría si Mujica acepta habitar laresidencia oficial.
En cuanto a las felicitaciones, Mujica recibió mensajes desde distintaspartes del mundo, de parte de jefes de Estado y gobernantes. Entreellos, del presidente de EEUU, Barack Obama, y de la Argentina,Cristina Fernández, (AFP-Especial)
El día después
Jornada pueblerina.- A la interminable celebración bullanguera delvictorioso Frente Amplio (FA), inmune a las tormentas de la madrugadadel lunes, le sucedió ayer una jornada casi pueblerina de cielodespejado y calor. Los pabellones frenteamplistas desaparecieron delfirmamento urbano de Montevideo tras la victoria de su fórmulapresidencial.
Ronda de contactos.- El FA no quiere perder tiempo y ya comenzó unaronda de contactos con la oposición (Partido Colorado, Blanco eIndependiente). Si bien el oficialismo tendrá mayoría en el Congreso(17 de 31 bancas en Senadores y 50 de 99 en Diputados), Mujica quiereconsensuar temas como educación, productividad, medio ambiente yenergía.
Gobierno coparticipado.- Mujica está dispuesto a incorporar unministro "blanco" en su gabinete. Esa decisión (resistida por Lacalle)supone un cambio respecto del primer gobierno del FA -del presidenteTabaré Vázquez- que, afirman, no "coparticipó" los cargos políticos.
Respeto por los votos.- De la incorporación de un ministro opositordepende la distribución final de los ministerios, que no está sujeta alarbitrio del presidente. Mujica debe respetar los votos que obtuvo delas corrientes internas de la coalición en los comicios de octubre.(Especial, por Irene Benito).







