Uruguay repetirá su gobierno de izquierda
"Pepe" Mujica, candidato del oficialista Frente Amplio, se impuso en los comicios que desarrollaron ayer con normalidad en el país vecino. El actual senador le sacó una ventaja de más de siete puntos porcentuales a Lacalle. Políticos argentinos en el acto cívico uruguayo.
"AQUI ESTÁ MI SUCESOR". Parece ser la idea de la presentación de Mujica por parte del presidente Vázquez., que felicitó al ex tupamaro por su victoria. REUTERS
30 Noviembre 2009 Seguir en 

MONTEVIDEO (por Irene Benito).- "El poder no está arriba, está en el corazón de las grandes masas. Me costó una vida aprenderlo", reflexionó anoche José "Pepe" Mujica durante su primer discurso como presidente electo ante miles de seguidores del Frente Amplio (FA). Las encuestas se cumplieron -históricamente aciertan sus pronósticos en este país-: la fórmula oficialista (Mujica-Danilo Astori) obtuvo ayer el 51,7% de los sufragios, por lo menos 7,6 puntos porcentuales más que el binomio opositor integrado por Luis Lacalle-Jorge Larrañaga, del Partido Nacional.
La tercera lluvia del domingo, la más torrencial, no impidió el festejo de la multitud de simpatizantes congregados desde la siesta en la rambla montevideana. La humedad se confundió con la emoción y el sudor de la fatiga. En ese escenario casi cinematográfico, con el Río de la Plata de fondo, Mujica reconoció que la buena gestión del presidente Tabaré Vázquez fue fundamental para derrotar al Partido Nacional.
Sin dejar de moverse, compenetrado como un oráculo, el senador y ex militante guerrillero recordó la promesa de diseñar políticas de Estado e invitó a todos los partidos a cooperar en la búsqueda de consensos.
La derrota estaba en los planes del Partido Nacional, cuyos dirigentes pronunciaron discursos serenos y racionales. Larrañaga y el ex presidente Lacalle admitieron los resultados sin reservas. Aunque el candidato presidencial blanco se expresó con nostalgia, sus palabras no transmitieron la sensación de que se despedía de la política, como anticipaban algunos analistas.
Primero, el barco
La fiesta frenteamplista no estuvo exenta de invitados argentinos. El gobernador santafesino Hermes Binner, de traje impecable, comentó para la LA GACETA: "esta victoria permite confirmar que el gobierno exitoso de Tabaré ha sido reconocido por la población en las figuras de 'Pepe' y de Astori. Es un hecho que fortalece la democracia latinoamericana y debe ser un ejemplo para la Argentina".
Luego, el mandatario aseguró que este resultado no le infunde valentía para intentar su propia candidatura presidencial. "Antes tenemos que construir un barco, un proyecto de nación. Es un paso previo a pensar en el timonel", metaforizó.
El senador socialista Rubén Giustiniani, también de Santa Fe, evaluó que el triunfo del FA supone la continuidad de un gobierno de honradez, de cambio social y progresismo. "Tenemos que superar nuestros problemas diplomáticos (por las papeleras de Fray Bentos). ¡Somos pueblos hermanos!", exclamó.
Por su parte, el legislador porteño Aníbal Ibarra, con su cámara de fotos al cuello, presumió de su larga relación con el frenteamplismo. "Vine a apoyarlos en el ballottage así como estuve durante la primera vuelta. Siento mucha alegría porque no sólo compartimos el mismo espacio político sino también la proximidad territorial y los vínculos afectivos", resumió.
La fiesta será larga para Mujica y sus correligionarios. El presidente electo anticipaba al cierre de esta edición que después dormirá "para reparar mi vieja humanidad".
Bailar con la hermana
Poco antes de entrar al local de votación donde sufragó, en El Cerro, Mujica no pudo escapar a su seguridad sobre los resultados que se podían dar en segunda vuelta electoral para elegir al presidente del país. Se refirió al tema como un acto que llegó a movilizarlo muy poco, sólo que empleando sus propios términos. "Estoy tranquilo. Esto no tiene emoción ninguna. A esta altura es como bailar con tu hermana, ya que nos comimos un mes de campaña" , enfatizó.
Ya por la noche, y conocidos los resultados electorales a favor de Mujica, quizá por la emoción de los festejos nadie se acordó en Uruguay de su controvertido pasado guerrillero cuando combatía a un gobierno democrático. El sucesor de Vázquez había dicho el sábado que su triunfo dependía de que el pueblo vote sin estereotipos políticos. Lo cierto es que, con o sin prejuicios, la izquierda gobernará por segunda vez consecutiva en Uruguay.
Cifras extraoficiales
Entre el 51% y el 52% de los votantes apoyó a Mujica, según las primeras cifras que dieron anoche las encuestadoras.
Entre el 42% y el 44% de los votantes apoyó a Lacalle, según cifras de boca de urna.
Alrededor del 5% suman los votos nulos.
La tercera lluvia del domingo, la más torrencial, no impidió el festejo de la multitud de simpatizantes congregados desde la siesta en la rambla montevideana. La humedad se confundió con la emoción y el sudor de la fatiga. En ese escenario casi cinematográfico, con el Río de la Plata de fondo, Mujica reconoció que la buena gestión del presidente Tabaré Vázquez fue fundamental para derrotar al Partido Nacional.
Sin dejar de moverse, compenetrado como un oráculo, el senador y ex militante guerrillero recordó la promesa de diseñar políticas de Estado e invitó a todos los partidos a cooperar en la búsqueda de consensos.
La derrota estaba en los planes del Partido Nacional, cuyos dirigentes pronunciaron discursos serenos y racionales. Larrañaga y el ex presidente Lacalle admitieron los resultados sin reservas. Aunque el candidato presidencial blanco se expresó con nostalgia, sus palabras no transmitieron la sensación de que se despedía de la política, como anticipaban algunos analistas.
Primero, el barco
La fiesta frenteamplista no estuvo exenta de invitados argentinos. El gobernador santafesino Hermes Binner, de traje impecable, comentó para la LA GACETA: "esta victoria permite confirmar que el gobierno exitoso de Tabaré ha sido reconocido por la población en las figuras de 'Pepe' y de Astori. Es un hecho que fortalece la democracia latinoamericana y debe ser un ejemplo para la Argentina".
Luego, el mandatario aseguró que este resultado no le infunde valentía para intentar su propia candidatura presidencial. "Antes tenemos que construir un barco, un proyecto de nación. Es un paso previo a pensar en el timonel", metaforizó.
El senador socialista Rubén Giustiniani, también de Santa Fe, evaluó que el triunfo del FA supone la continuidad de un gobierno de honradez, de cambio social y progresismo. "Tenemos que superar nuestros problemas diplomáticos (por las papeleras de Fray Bentos). ¡Somos pueblos hermanos!", exclamó.
Por su parte, el legislador porteño Aníbal Ibarra, con su cámara de fotos al cuello, presumió de su larga relación con el frenteamplismo. "Vine a apoyarlos en el ballottage así como estuve durante la primera vuelta. Siento mucha alegría porque no sólo compartimos el mismo espacio político sino también la proximidad territorial y los vínculos afectivos", resumió.
La fiesta será larga para Mujica y sus correligionarios. El presidente electo anticipaba al cierre de esta edición que después dormirá "para reparar mi vieja humanidad".
Bailar con la hermana
Poco antes de entrar al local de votación donde sufragó, en El Cerro, Mujica no pudo escapar a su seguridad sobre los resultados que se podían dar en segunda vuelta electoral para elegir al presidente del país. Se refirió al tema como un acto que llegó a movilizarlo muy poco, sólo que empleando sus propios términos. "Estoy tranquilo. Esto no tiene emoción ninguna. A esta altura es como bailar con tu hermana, ya que nos comimos un mes de campaña" , enfatizó.
Ya por la noche, y conocidos los resultados electorales a favor de Mujica, quizá por la emoción de los festejos nadie se acordó en Uruguay de su controvertido pasado guerrillero cuando combatía a un gobierno democrático. El sucesor de Vázquez había dicho el sábado que su triunfo dependía de que el pueblo vote sin estereotipos políticos. Lo cierto es que, con o sin prejuicios, la izquierda gobernará por segunda vez consecutiva en Uruguay.
Cifras extraoficiales
Entre el 51% y el 52% de los votantes apoyó a Mujica, según las primeras cifras que dieron anoche las encuestadoras.
Entre el 42% y el 44% de los votantes apoyó a Lacalle, según cifras de boca de urna.
Alrededor del 5% suman los votos nulos.
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