30 Noviembre 2009 Seguir en 
Siete días resistió Gisella Sánchez. Pero las heridas que había sufrido la joven de 16 años durante el trágico accidente de Los Nogales no le permitieron sobrevivir. Con el fallecimiento de la adolescente ya son cuatro las personas que perdieron la vida como consecuencia de ese accidente.
El día del siniestro había muerto el hijo de Sánchez, Ezequiel, de un año y cuatro meses; pocos días después fallecieron su pareja, José Morales, de 26, y el padre de este, Oscar Morales. Aún siguen internados una mujer y tres niños. Todos iban a bordo del Ford Falcon que fue chocado por un auto cuyo conductor, según la Justicia, estaba ebrio y escapó tras el impacto.
Hace ocho días, Oscar Morales conducía su auto por la ruta 9. Junto con él iban su hijo José, su nuera y su nieto Exequiel. Además, viajaban en el Ford Yolanda Luna (de 39 años, esposa del conductor), sus hijos pequeños Hernán y Nazarena Yamila Morales, y su nieta, Valentina Brito.
Al llegar a la altura del kilómetro 1.310, el Ford fue chocado de atrás por un VW Gol, que conducía Mauricio Rubén Quinteros, según la Policía. Como consecuencia de la colisión, el Falcon se salió del camino. Al parecer, el tanque de combustible estalló, y eso ocasionó que el rodado se convirtiera en una bola de fuego. Todos sus ocupantes sufrieron graves quemaduras.
Quinteros, según la causa investigada por el fiscal Guillermo Herrera, huyó tras el choque, pero luego fue atrapado por la Policía en la capital. Según un estudio, tenía dos gramos de alcohol en sangre. El máximo permitido por la ley para conducir un auto es de 0,5 gramo.
Colisión frontal
Por otra parte, un motociclista de 29 años murió ayer en Concepción, al ser chocado de frente por una camioneta en la ruta 365. Además, otras tres personas resultaron heridas, como consecuencia de accidentes de tránsito producidos en diferentes carreteras de la provincia.
Cerca de la 1, Alberto Nicolás Mendoza, oriundo del barrio Vialidad de Concepción, iba abordo de una motocicleta Konisa XR 200 cc, tipo enduro, por ruta 365, de oeste a este. Delante suyo iba una camioneta Ford F100, que -según la Policía- era conducida por Franco Maximiliano Díaz, de 18 años, domiciliado en los Pinos. En ese vehículo también iba otro muchacho identificado como Tomás Guido, según el informe oficial.
Las primeras pericias indican que al llegar al kilómetro 1,5 de la ruta 365, a la altura de un terraplén, el motociclista intentó pasar a la camioneta. Desgraciadamente, no vio que de frente venía una Toyota Hilux, que era manejada por Marcos Leandro Soria, de 28 años, según la policía. El impacto fue tremendo, pues el conductor de la Hilux no tuvo tiempo ni siquiera de volantear, según testigos. Como consecuencia del choque, Mendoza sufrió terribles heridas que le produjeron la muerte, según el informe oficial. Tras las primeras pericias, la Justicia dispuso que los vehículos involucrados fueran devueltos a sus dueños.
El día del siniestro había muerto el hijo de Sánchez, Ezequiel, de un año y cuatro meses; pocos días después fallecieron su pareja, José Morales, de 26, y el padre de este, Oscar Morales. Aún siguen internados una mujer y tres niños. Todos iban a bordo del Ford Falcon que fue chocado por un auto cuyo conductor, según la Justicia, estaba ebrio y escapó tras el impacto.
Hace ocho días, Oscar Morales conducía su auto por la ruta 9. Junto con él iban su hijo José, su nuera y su nieto Exequiel. Además, viajaban en el Ford Yolanda Luna (de 39 años, esposa del conductor), sus hijos pequeños Hernán y Nazarena Yamila Morales, y su nieta, Valentina Brito.
Al llegar a la altura del kilómetro 1.310, el Ford fue chocado de atrás por un VW Gol, que conducía Mauricio Rubén Quinteros, según la Policía. Como consecuencia de la colisión, el Falcon se salió del camino. Al parecer, el tanque de combustible estalló, y eso ocasionó que el rodado se convirtiera en una bola de fuego. Todos sus ocupantes sufrieron graves quemaduras.
Quinteros, según la causa investigada por el fiscal Guillermo Herrera, huyó tras el choque, pero luego fue atrapado por la Policía en la capital. Según un estudio, tenía dos gramos de alcohol en sangre. El máximo permitido por la ley para conducir un auto es de 0,5 gramo.
Colisión frontal
Por otra parte, un motociclista de 29 años murió ayer en Concepción, al ser chocado de frente por una camioneta en la ruta 365. Además, otras tres personas resultaron heridas, como consecuencia de accidentes de tránsito producidos en diferentes carreteras de la provincia.
Cerca de la 1, Alberto Nicolás Mendoza, oriundo del barrio Vialidad de Concepción, iba abordo de una motocicleta Konisa XR 200 cc, tipo enduro, por ruta 365, de oeste a este. Delante suyo iba una camioneta Ford F100, que -según la Policía- era conducida por Franco Maximiliano Díaz, de 18 años, domiciliado en los Pinos. En ese vehículo también iba otro muchacho identificado como Tomás Guido, según el informe oficial.
Las primeras pericias indican que al llegar al kilómetro 1,5 de la ruta 365, a la altura de un terraplén, el motociclista intentó pasar a la camioneta. Desgraciadamente, no vio que de frente venía una Toyota Hilux, que era manejada por Marcos Leandro Soria, de 28 años, según la policía. El impacto fue tremendo, pues el conductor de la Hilux no tuvo tiempo ni siquiera de volantear, según testigos. Como consecuencia del choque, Mendoza sufrió terribles heridas que le produjeron la muerte, según el informe oficial. Tras las primeras pericias, la Justicia dispuso que los vehículos involucrados fueran devueltos a sus dueños.







