30 Noviembre 2009 Seguir en 
El futuro procesal del homicida de María Marta Arias, Pablo Amín, aún no está firme. La semana pasada, la sala II de la Cámara Penal le concedió a los defensores del santiagueño, condenado a prisión perpetua, un recurso de casación para que la Corte Suprema de Justicia analice la sentencia. Pese a este dictamen, el condenado continuará detenido en el sector de máxima seguridad del penal de Villa Urquiza.
La madrugada del 28 de octubre de 2007, Amín asesinó a su pareja en el hotel Catalinas Park, ubicado frente al parque 9 de Julio. Según quedó probado en el juicio por los camaristas Emilio Herrera Molina, Alberto Piedrabuena y Emilio Páez de la Torre, el santiagueño actuó con alevosía, ya que golpeó brutalmente a Arias antes de quitarle la vida. Según la autopsia, la joven aún no había muerto cuando el santiagueño le extrajo los ojos. Amín fue arrestado cerca de las 2, en las escaleras del hotel, mientras golpeaba el cuerpo de su pareja.
El 22 de septiembre, el santiagueño fue condenado por la sala II a prisión perpetua, tal como habían solicitado los fiscales de Cámara, Marta Jerez y Daniel Marranzino, y el representante de la querella, Mario Leiva Haro. Los defensores Roberto Flores y Martín Zottoli habían pedido su absolución, por entender que el hombre es inimputable. Los camaristas no lo consideraron así, pero esto deberá ser cotejado por la Corte.
La madrugada del 28 de octubre de 2007, Amín asesinó a su pareja en el hotel Catalinas Park, ubicado frente al parque 9 de Julio. Según quedó probado en el juicio por los camaristas Emilio Herrera Molina, Alberto Piedrabuena y Emilio Páez de la Torre, el santiagueño actuó con alevosía, ya que golpeó brutalmente a Arias antes de quitarle la vida. Según la autopsia, la joven aún no había muerto cuando el santiagueño le extrajo los ojos. Amín fue arrestado cerca de las 2, en las escaleras del hotel, mientras golpeaba el cuerpo de su pareja.
El 22 de septiembre, el santiagueño fue condenado por la sala II a prisión perpetua, tal como habían solicitado los fiscales de Cámara, Marta Jerez y Daniel Marranzino, y el representante de la querella, Mario Leiva Haro. Los defensores Roberto Flores y Martín Zottoli habían pedido su absolución, por entender que el hombre es inimputable. Los camaristas no lo consideraron así, pero esto deberá ser cotejado por la Corte.







