29 Noviembre 2009 Seguir en 
Aprovechó que nadie lo veía y, utilizando un alambre, se ahorcó en uno de los baños del penal de Villa Urquiza, según el informe oficial. Ayer, un reo que estaba acusado de haber abusado sexualmente de cinco de sus hijas (dos de las cuales dieron a luz) se suicidó en la cárcel. El interno era apodado por la Policía como "El Monstruo del Monte" o "El Chacal".
En febrero, su esposa lo había denunciado en la Policía luego de notar que una de sus hijas, de 14 años, estaba embarazada. Luego de permanecer seis meses prófugo, el hombre se entregó ante la fiscala María de las Mercedes Carrizo.
En agosto, la hija del sospechoso dio a luz una criatura. Mediante una serie de estudios genéticos se determinó que el bebé era hijo-nieto del imputado. En octubre, de esa misma forma, se confirmó que el hombre también era padre de otro de sus nietos, de cinco años, fruto de una relación incestuosa con una jovencita de 17.
Además, la fiscala estaba buscando pruebas para determinar si el hombre había abusado sexualmente de otras tres de sus hijas. Cuando fueron entrevistadas en Cámara Gesell (una habitación especialmente ambientada para entrevistar a víctimas de esta clase de delitos), las víctimas relataron cómo el hombre las atacaba. Aprovechaba que su esposa salía a trabajar para abordar a sus hijas. Las muchachitas declararon que el imputado las amenazaba con una escopeta y les decía: "vamos al monte a buscar leña". Allí las sometía.
Durante una serie de entrevistas con LA GACETA, las víctimas afirmaron que sentían pánico de que el hombre saliera en libertad. "Tengo miedo de que nos haga algo malo a mí o a mi mamá", afirmó una de sus hijas, de 17 años.
El hombre, finalmente, decidió que no quería ser juzgado y ayer se quitó la vida.
En febrero, su esposa lo había denunciado en la Policía luego de notar que una de sus hijas, de 14 años, estaba embarazada. Luego de permanecer seis meses prófugo, el hombre se entregó ante la fiscala María de las Mercedes Carrizo.
En agosto, la hija del sospechoso dio a luz una criatura. Mediante una serie de estudios genéticos se determinó que el bebé era hijo-nieto del imputado. En octubre, de esa misma forma, se confirmó que el hombre también era padre de otro de sus nietos, de cinco años, fruto de una relación incestuosa con una jovencita de 17.
Además, la fiscala estaba buscando pruebas para determinar si el hombre había abusado sexualmente de otras tres de sus hijas. Cuando fueron entrevistadas en Cámara Gesell (una habitación especialmente ambientada para entrevistar a víctimas de esta clase de delitos), las víctimas relataron cómo el hombre las atacaba. Aprovechaba que su esposa salía a trabajar para abordar a sus hijas. Las muchachitas declararon que el imputado las amenazaba con una escopeta y les decía: "vamos al monte a buscar leña". Allí las sometía.
Durante una serie de entrevistas con LA GACETA, las víctimas afirmaron que sentían pánico de que el hombre saliera en libertad. "Tengo miedo de que nos haga algo malo a mí o a mi mamá", afirmó una de sus hijas, de 17 años.
El hombre, finalmente, decidió que no quería ser juzgado y ayer se quitó la vida.







