26 Marzo 2003 Seguir en 
NUEVA YORK.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, calculó que la guerra en Irak y la posterior reconstrucción del país costarán alrededor de 75.000 millones de dólares. Esa sería la cifra que pedirá al Congreso para financiar la operación "Libertad Iraquí". De esa cifra, 62.600 millones se destinarán directamente a gastos de combate, o sea que se prevé que los enfrentamientos durarán un máximo de 30 días. Otros 3.000 millones serán destinados a fortalecer las medidas antiterroristas dentro del territorio estadounidense, y unos 8.000 millones para ayudas a Israel, Afganistán y otros aliados del país. El dinero destinado a la ayuda humanitaria y a la reconstrucción en Irak apenas alcanzaría los 2.200 millones de dólares.
El partido Demócrata criticó las bajas cifras que Bush ha planteado para la ayuda humanitaria de la población iraquí, apenas 500 millones de dólares, y para la reconstrucción de Irak, calculada en 1.700 millones, ya que considera que esos montos deberían ser mucho mayores.
"Progresamos"
"La coalición está avanzando; estamos progresando muy bien; enfrentamos a un enemigo que no reconoce las leyes del Derecho Internacional, que se viste de civil para engañarnos; no sabemos cuánto durará la guerra pero sabemos cuál será el final: prevaleceremos", expresó Bush en el Pentágono.
"Estamos luchando en todos los frentes contra el terrorismo. Estados Unidos aceptó esta responsabilidad y debemos enfrentar el costo de nuestras misiones", agregó. "La situación en toda guerra es incierta -dijo también-; le pido al Congreso flexibilidad, y que se actúe con rapidez y responsabilidad; este pedido es urgente". Fuentes del Congreso, instituciones de elaboración de políticas y expertos de Estados Unidos estiman que el presupuesto global de la actual intervención militar, si no se extiende mucho en el tiempo, será finalmente de entre 100.000 y 200.000 millones de dólares.
Además de los costos de la ayuda humanitaria, se anticipa que la reconstrucción de Irak insumirá entre 25.000 y 100.000 millones de dólares, calculó un equipo de expertos dirigido por el ex embajador y especialista en Medio Oriente, Edward P. Djerejian. (Reuter-DPA-Especial)
Cayó el precio del crudo en el mundo
NUEVA YORK.- Wall Street cerró ayer en alza después de que la televisión británica informó de un levantamiento en el sur de Irak contra las fuerzas de Saddam Hussein, lo que atrajo a los inversionistas un día después de que el mercado registró su mayor pérdida en el año.
El informe sobre el levantamiento impulsó un mercado que ya había subido por el dato sobre la confianza del consumidor de EE.UU. en marzo, que aunque débil, fue mejor de lo esperado.
Sin embargo, la votación en el Senado para reducir a la mitad el monto del recorte de impuestos propuesto por el presidente George Bush, eliminó parte del impulso alcista del día.
El promedio industrial Dow Jones terminó con alza de 0,80%, a 8.280,23 unidades, después de haber subido más del 1% durante la jornada. El más amplio Standard & Poor?s 500 ganó 1,22%, a 874,74 puntos, mientras que el índice compuesto Nasdaq avanzó 1,55%, a 1.391,01 unidades.
En cuanto al petróleo, los precios del crudo cayeron ayer por el levantamiento contra Hussein en Basora. El crudo Brent, el referencial en Europa, para entrega en mayo cerró con una caída de U$S 1,28, o 4,9%, a U$S 24,81 el barril, en el mercado de Londres, tras haber tocado los U$S 26,92.
En Nueva York el crudo ligero NYMEX, también para entrega en mayo, terminó con una baja de U$S 0,69, o 2,4%, a U$S 27,97 el barril, luego de haber tocado un mínimo de U$S 27,80 y un máximo de U$S 29,70. (Reuter)
Enfoque
Por Erik Kirschbaum
BERLIN.- No más Coca Cola o Budweiser, ni Marlboro, ni whisky estadounidense o tarjetas de crédito American Express. Un creciente número de restaurantes en Alemania están quitando de sus cartas todos los productos de Estados Unidos como protesta por la guerra en Irak. A pesar de que las protestas son mayormente simbólicas, los mozos de bares y restaurantes de Hamburgo, Berlín, Munich, Bonn y otras ciudades alemanas les dicen a los clientes: "perdón, pero no hay disponible más Coca Cola debido a la situación política actual".
El boicot aparenta ser parte de un naciente movimiento mundial. El sitio de internet www.consumers-against-war.de llama a boicotear a unas 27 empresas estadounidenses desde Microsoft hasta Kodak mientras otro, www.adbusters.org, insta a los "millones de personas en contra de la guerra" a boicotear las marcas norteamericanas.
La cólera de los consumidores al parecer va en aumento. Manifestantes en París destruyeron las ventanas de un local de comidas rápidas de la cadena McDonald?s la semana pasada, y forzaron a la policía que custodiaba la marcha a entrar al restaurante para proteger a empleados y clientes. Los atacantes escribieron insultos y la palabra boicot en las ventanas.
En Indonesia, los opositores a la guerra en Irak pegaron carteles en los locales de McDonald?s y otras cadenas de alimentos de Estados Unidos, "sellándolos" para forzarlos a cerrar e instando a los indonesios a evitarlos.
En la ciudad suiza de Basilea, 50 estudiantes realizaron una protesta frente a un McDonald?s para bloquear la entrada a los clientes, agitando símbolos de paz e incitando a las personas a comer galletas en vez de hamburguesas.
Los sentimientos antiestadounidenses han llegado incluso a las provincias de Rusia, en las que algunos restaurantes rurales colocaron carteles donde decían a los estadounidenses que no eran bienvenidos. Un fabricante de bicicletas de Alemania canceló todos sus contratos con sus proveedores estadounidenses.
El boicot de los restaurantes comenzó como un pequeño acto, pero se extendió rápidamente luego de que comenzó la guerra en Irak. (Reuter)
El partido Demócrata criticó las bajas cifras que Bush ha planteado para la ayuda humanitaria de la población iraquí, apenas 500 millones de dólares, y para la reconstrucción de Irak, calculada en 1.700 millones, ya que considera que esos montos deberían ser mucho mayores.
"Progresamos"
"La coalición está avanzando; estamos progresando muy bien; enfrentamos a un enemigo que no reconoce las leyes del Derecho Internacional, que se viste de civil para engañarnos; no sabemos cuánto durará la guerra pero sabemos cuál será el final: prevaleceremos", expresó Bush en el Pentágono.
"Estamos luchando en todos los frentes contra el terrorismo. Estados Unidos aceptó esta responsabilidad y debemos enfrentar el costo de nuestras misiones", agregó. "La situación en toda guerra es incierta -dijo también-; le pido al Congreso flexibilidad, y que se actúe con rapidez y responsabilidad; este pedido es urgente". Fuentes del Congreso, instituciones de elaboración de políticas y expertos de Estados Unidos estiman que el presupuesto global de la actual intervención militar, si no se extiende mucho en el tiempo, será finalmente de entre 100.000 y 200.000 millones de dólares.
Además de los costos de la ayuda humanitaria, se anticipa que la reconstrucción de Irak insumirá entre 25.000 y 100.000 millones de dólares, calculó un equipo de expertos dirigido por el ex embajador y especialista en Medio Oriente, Edward P. Djerejian. (Reuter-DPA-Especial)
NUEVA YORK.- Wall Street cerró ayer en alza después de que la televisión británica informó de un levantamiento en el sur de Irak contra las fuerzas de Saddam Hussein, lo que atrajo a los inversionistas un día después de que el mercado registró su mayor pérdida en el año.
El informe sobre el levantamiento impulsó un mercado que ya había subido por el dato sobre la confianza del consumidor de EE.UU. en marzo, que aunque débil, fue mejor de lo esperado.
Sin embargo, la votación en el Senado para reducir a la mitad el monto del recorte de impuestos propuesto por el presidente George Bush, eliminó parte del impulso alcista del día.
El promedio industrial Dow Jones terminó con alza de 0,80%, a 8.280,23 unidades, después de haber subido más del 1% durante la jornada. El más amplio Standard & Poor?s 500 ganó 1,22%, a 874,74 puntos, mientras que el índice compuesto Nasdaq avanzó 1,55%, a 1.391,01 unidades.
En cuanto al petróleo, los precios del crudo cayeron ayer por el levantamiento contra Hussein en Basora. El crudo Brent, el referencial en Europa, para entrega en mayo cerró con una caída de U$S 1,28, o 4,9%, a U$S 24,81 el barril, en el mercado de Londres, tras haber tocado los U$S 26,92.
En Nueva York el crudo ligero NYMEX, también para entrega en mayo, terminó con una baja de U$S 0,69, o 2,4%, a U$S 27,97 el barril, luego de haber tocado un mínimo de U$S 27,80 y un máximo de U$S 29,70. (Reuter)
Enfoque
Por Erik Kirschbaum
BERLIN.- No más Coca Cola o Budweiser, ni Marlboro, ni whisky estadounidense o tarjetas de crédito American Express. Un creciente número de restaurantes en Alemania están quitando de sus cartas todos los productos de Estados Unidos como protesta por la guerra en Irak. A pesar de que las protestas son mayormente simbólicas, los mozos de bares y restaurantes de Hamburgo, Berlín, Munich, Bonn y otras ciudades alemanas les dicen a los clientes: "perdón, pero no hay disponible más Coca Cola debido a la situación política actual".
El boicot aparenta ser parte de un naciente movimiento mundial. El sitio de internet www.consumers-against-war.de llama a boicotear a unas 27 empresas estadounidenses desde Microsoft hasta Kodak mientras otro, www.adbusters.org, insta a los "millones de personas en contra de la guerra" a boicotear las marcas norteamericanas.
La cólera de los consumidores al parecer va en aumento. Manifestantes en París destruyeron las ventanas de un local de comidas rápidas de la cadena McDonald?s la semana pasada, y forzaron a la policía que custodiaba la marcha a entrar al restaurante para proteger a empleados y clientes. Los atacantes escribieron insultos y la palabra boicot en las ventanas.
En Indonesia, los opositores a la guerra en Irak pegaron carteles en los locales de McDonald?s y otras cadenas de alimentos de Estados Unidos, "sellándolos" para forzarlos a cerrar e instando a los indonesios a evitarlos.
En la ciudad suiza de Basilea, 50 estudiantes realizaron una protesta frente a un McDonald?s para bloquear la entrada a los clientes, agitando símbolos de paz e incitando a las personas a comer galletas en vez de hamburguesas.
Los sentimientos antiestadounidenses han llegado incluso a las provincias de Rusia, en las que algunos restaurantes rurales colocaron carteles donde decían a los estadounidenses que no eran bienvenidos. Un fabricante de bicicletas de Alemania canceló todos sus contratos con sus proveedores estadounidenses.
El boicot de los restaurantes comenzó como un pequeño acto, pero se extendió rápidamente luego de que comenzó la guerra en Irak. (Reuter)







