27 Noviembre 2009 Seguir en 
"En nuestro camino de 12 años como banda, recorrimos muchas peñas. En algunas no nos querían por ser muy rockeros, y en los festivales de rock tampoco por ser muy folclóricos. Pero hicimos nuestro propio camino", le contó a LA GACETA Ezequiel Jusid, cantante y guitarrista de Arbolito.
Prueba de ello es que mañana el grupo será uno de los principales animadores del 11º Festival de la canción Universitaria, que a partir de las 20 reunirá en el escenario del club Central Córdoba (avenida Alem 750) al Dúo Coplanacu, Peteco Carabajal, Sergio Galleguillo y Los Amigos, Coroico, el Mono Villafañe, Luna Creciente, Mity Myti y Los Rieles.
Arbolito hizo su camino con originalidad y profesionalismo, pero también con claridad de objetivos. Primero recorrieron el país en una vieja combi, que ante el crecimiento del grupo resultó insuficiente y fue sorteada en diciembre. "Con la plata se construyeron aulas para un bachillerato popular en provincia de Buenos Aires, y el ganador fue un grupo de arte callejero, así que sigue cumpliendo su función", dijo Ezequiel.
Fue con ese vehículo que hace algunos años llegaron por primera vez a Tucumán para tocar en un pequeño pub. Esa gira quedó registrada en un disco en vivo. Ahora editaron "Despertándonos", su sexto trabajo y el segundo con una compañía multinacional.
La evolución del grupo queda en evidencia en detalles que se notan, como la producción de este último trabajo. "Cuando éramos independientes llegábamos a grabar después de haber tocado por todos lados. esta es la primera vez que entramos a estudios sin haber hecho los temas en vivo con anticipación", dijo.
El tipo de fusión que planeta Arbolito ya prendió, y hasta tiene una movida propia que bambolea entre el rock y el folclore sin demasiados problemas. "Es natural porque la raíz folclórica del país es muy fuerte y linda, y también la del rock, con bandas importantes y generaciones que crecimos con esa ensalada que hizo que nos gustara combinar una quena en un reggae o una guitarra eléctrica en un cueca. Lo no natural es que esté separado, porque no tiene sentido", aseguró.
En estos días hay varias bandas experimentando, y la industria empezó a fijarse en ellas. Y Arbolito tiene mucho que ver con eso. "Hacemos fiestas, una vez por mes, cada día en lugares más grandes, en las que compartimos el escenario con amigos del folclore y del rock. Ahí no hay prejuicios porque en definitiva la música es la misma", señaló Ezequiel.
Prueba de ello es que mañana el grupo será uno de los principales animadores del 11º Festival de la canción Universitaria, que a partir de las 20 reunirá en el escenario del club Central Córdoba (avenida Alem 750) al Dúo Coplanacu, Peteco Carabajal, Sergio Galleguillo y Los Amigos, Coroico, el Mono Villafañe, Luna Creciente, Mity Myti y Los Rieles.
Arbolito hizo su camino con originalidad y profesionalismo, pero también con claridad de objetivos. Primero recorrieron el país en una vieja combi, que ante el crecimiento del grupo resultó insuficiente y fue sorteada en diciembre. "Con la plata se construyeron aulas para un bachillerato popular en provincia de Buenos Aires, y el ganador fue un grupo de arte callejero, así que sigue cumpliendo su función", dijo Ezequiel.
Fue con ese vehículo que hace algunos años llegaron por primera vez a Tucumán para tocar en un pequeño pub. Esa gira quedó registrada en un disco en vivo. Ahora editaron "Despertándonos", su sexto trabajo y el segundo con una compañía multinacional.
La evolución del grupo queda en evidencia en detalles que se notan, como la producción de este último trabajo. "Cuando éramos independientes llegábamos a grabar después de haber tocado por todos lados. esta es la primera vez que entramos a estudios sin haber hecho los temas en vivo con anticipación", dijo.
El tipo de fusión que planeta Arbolito ya prendió, y hasta tiene una movida propia que bambolea entre el rock y el folclore sin demasiados problemas. "Es natural porque la raíz folclórica del país es muy fuerte y linda, y también la del rock, con bandas importantes y generaciones que crecimos con esa ensalada que hizo que nos gustara combinar una quena en un reggae o una guitarra eléctrica en un cueca. Lo no natural es que esté separado, porque no tiene sentido", aseguró.
En estos días hay varias bandas experimentando, y la industria empezó a fijarse en ellas. Y Arbolito tiene mucho que ver con eso. "Hacemos fiestas, una vez por mes, cada día en lugares más grandes, en las que compartimos el escenario con amigos del folclore y del rock. Ahí no hay prejuicios porque en definitiva la música es la misma", señaló Ezequiel.










