23 Noviembre 2009 Seguir en 
"Ya pasó más de un año de su desaparición, pero no vamos a descansar hasta no saber qué pasó con mi papá". Fabricio Martínez es hijo del visitador médico Moisés Martínez, de 62 años, que fue visto por última vez en San Pedro de Colalao. El calvario que relató el hombre es el mismo que viven decenas de tucumanos, cuyos familiares permanecen desaparecidos desde hace años y, pese al esfuerzo de los investigadores, no hay rastros de ellos. Los casos de Dulio Fernández y de Manuel Trujillo son dos ejemplos paradigmáticos.
En lo que va del año, policías de Trata de Persona y de Seguridad Personal trabajaron en unos 250 causas. Según afirmaron, todas fueron esclarecidas, y la gran mayoría son fugas de hogar. "Las familias deben hacer la denuncia de inmediato. Hay que aclarar que no hace falta esperar 24 horas para que comience la búsqueda; eso es un mito que debe ser desterrad", dijo el comisario Víctor Barraza.
En lo que va del año, policías de Trata de Persona y de Seguridad Personal trabajaron en unos 250 causas. Según afirmaron, todas fueron esclarecidas, y la gran mayoría son fugas de hogar. "Las familias deben hacer la denuncia de inmediato. Hay que aclarar que no hace falta esperar 24 horas para que comience la búsqueda; eso es un mito que debe ser desterrad", dijo el comisario Víctor Barraza.








