17 Noviembre 2009 Seguir en 
RIO DE JANEIRO.- El presidente brasileño, Lula da Silva, atribuyó ayer a un cortocircuito el "superapagón" que la semana pasada dejó a oscuras a 60 millones de brasileños y afectó a 18 de los 26 Estados del país, además del distrito de Brasilia. "En realidad, fue un incidente; las informaciones que tenemos indican que se debió a un cortocircuito que ocurrió en una torre", dijo el mandatario durante su programa radial semanal, que esta semana grabó en Roma, donde participa en la conferencia de la FAO sobre seguridad alimentaria. Lula insistió en que el problema no tiene relación con el racionamiento de electricidad que vivió el país en 2001, durante el gobierno de su antecesor, Fernando Henrique Cardoso. (DPA)







