El Papa reclamó enérgicamente la paz

El Santo Padre reiteró que la humanidad está amenazada. En Buenos Aires, incitaron a boicotear a empresas de EE.UU.

CLAMOR. Durante el tradicional Angelus dominical, Juan Pablo II pidió, casi a los gritos, que se ponga fin a la guerra en el Golfo.
CLAMOR. Durante el tradicional Angelus dominical, Juan Pablo II pidió, casi a los gritos, que se ponga fin a la guerra en el Golfo.
24 Marzo 2003
Madrid.- Multitudinarias manifestaciones contra la guerra en Irak volvieron a repetirse ayer en las principales ciudades del mundo, y el papa Juan Pablo II usó parte de su tradicional Angelus dominical para rezar por las víctimas del conflicto y por sus familiares. Con voz potente y enérgica, el Santo Padre volvió a implorar por la paz luego de una ceremonia en la que elevó a cinco religiosos a la condición de beatos. "Imploramos a María Santísima, sobre todo en este momento, el don de la paz", dijo el Sumo Pontífice casi a los gritos, en medio de los aplausos de la multitud que colmó la Plaza de San Pedro. El sábado, en su primera intervención pública tras el inicio de los ataques anglo-estadounidenses contra Bagdad, el Papa pidió que se detenga esta guerra "que amenaza el futuro de toda la humanidad". Por primera vez, en esta ocasión el Santo Padre no dirigió su llamada a los líderes del mundo, como lo vino haciendo desde que se desató la crisis, en noviembre del año pasado. Analistas políticos europeos coinciden sobre los peligros de esta guerra. La ocupación por la fuerza de Irak, lejos de ser un paso hacia un mundo más seguro -como dijo el presidente de EE.UU., George W. Bush-, dejará una cadena de interrogantes sobre la estabilidad internacional, dijeron.
Decenas de miles de personas en el mundo participaron ayer, nuevamente, de manifestaciones contra la guerra. En España, donde las protestas del sábado dejaron más de 100 heridos entre civiles y policías, volvieron a repetirse las marchas contra el gobierno de José María Aznar, por haberse aliado a EE.UU. en la campaña bélica. Un referente del Partido Popular, el ex ministro de Trabajo, Manuel Pimentel, renunció al partido gobernante. "Estábamos de acuerdo en que el sanguinario dictador Saddam Hussein debía marcharse. Pero en bombardear las ciudades iraquíes sin respaldo de la ONU, no", dice en su carta de renuncia. Una abrumadora mayoría de españoles se opone a la guerra en Irak, según encuestas.
En cambio, en Estados Unidos y en Gran Bretaña el apoyo es mayoritario para sus respectivos líderes. Ayer, el premier del Reino Unido, Tony Blair, dijo que hay que asumir que por más que la coalición militar intente evitarlo, habrá víctimas civiles. Desde el momento en que se iniciaron las acciones, los británicos en general cambiaron de opinión sobre la guerra. Antes la rechazaban, pero ahora la mayoría cree que EE.UU. y Gran Bretaña hicieron bien en atacar a Irak, inclusive sin permiso de la ONU.

De la protesta a la acción
Mientras se acentúa el conflicto, la reacción popular ha comenzado a dar signos de radicalización. Cientos de voluntarios se inscribieron en Sudán para ayudar a las tropas iraquíes. Al menos 15 estudiantes resultaron gravemente heridos durante disturbios frente a la sede diplomática de EE.UU. en Jartún, capital de aquel país. En Indonesia, otros cientos de musulmanes se anotaron para combatir contra las tropas anglo-estadounidenses en Irak.
A su vez, miles de afganos de la oriental provincia de Laghman pidieron represalias contra EE.UU. y Gran Bretaña. Afganistán fue el primer país azotado por la guerra antiterrorista declarada por EE.UU. tras los ataques del 11 de setiembre de 2001. (Télam/DPA)


Los negocios de los funcionarios

LONDRES.- La guerra que Estados Unidos mantiene con Irak parece ser la oportunidad para que empresas vinculadas a funcionarios norteamericanos concreten suculentos negocios.La revista inglesa "The Economist" estimó que la reconstrucción de Irak después de la guerra traerá fuertes dolores de cabeza al gobierno de George Bush, dados los vínculos del vicepresidente Dick Cheney con una de las contratistas que aparecen mejor posicionadas para ganar las licitaciones, la multinacional constructora y petrolera Halliburton.
"The Economist" afirma que "Halliburton ganó secretamente gigantescos contratos para trabajar en el Irak de posguerra y, en caso de que Estados Unidos gobernara el país luego de los ataques, habría más negocios". Agrega que en el ambiente financiero mundial circuló "la inevitable teoría conspirativa de que si la guerra va bien, la verdadera ganadora será la ex empresa del vicepresidente Dick Cheney, Halliburton". Cheney fue el máximo directivo de la firma hasta su incorporación al gobierno de Bush, y debió aclarar varias veces que no había participado de las maniobras contables ilegales que se le atribuyen a la compañía.
Antes de que comenzaran los ataques, la prensa estadounidense publicó que ya se habían licitado obras de reconstrucción de Bagdad entre cinco empresas, incluida Halliburton, y ayer se sumó la invitación a empresarios norteamericanos a evaluar proyectos para construir un nuevo aeropuerto en la capital. "Pero los contratos discutidos hasta ahora -para trabajos por unos 900 millones de dólares- son migajas en comparación con los miles de millones que eventualmente se negociarán", precisa. La revista informa que la división militar de Halliburton construyó centros de detención en la base de Guantánamo (Cuba) para recluir a sospechosos de terrorismo, y detalla que tiene empleados en Afganistán y en Kuwait, lo cual la posiciona muy bien para ganar varias licitaciones clave.
"Lamentablemente para la reputación de la administración Bush, puede que no haya ninguna empresa mejor calificada para muchos de los trabajos que va a hacer falta llevar adelante", indica la publicación. (Télam)


"Patriotas"
La voz de los que apoyan la guerra se mezcló con el eco de los manifestantes pacifistas neoyorkinos. Ayer, cientos de jóvenes llamados "patriotas" manifestaron en Times Square, en el corazón de Nueva York, su apoyo a Bush. Además de las banderas del arco iris de la paz, portaban carteles con leyendas dedicadas a animar a los soldados que se encuentran en el Golfo Pérsico. (Télam-SNI)


Buenos Aires
Organizaciones de Derechos Humanos, piqueteros y partidos de izquierda repudiaron el ataque contra Irak, en un acto por el 27º aniversario del inicio de la dictadura militar. El diputado socialista Héctor Polino llamó a boicotear empresas de EE.UU, Gran Bretaña y España. La dirigente de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, dijo que los ataques a Irak "son peores que el genocidio nazi". (DyN)

Israel mantiene la alerta máxima
Israel mantiene el estado de alerta máxima en todo su territorio, a pesar del avance de las tropas anglonorteamericanas por suelo iraquí. El portavoz militar israelí para el conflicto en Irak, general Amos Gilad, dijo a sus ciudadanos que obedezcan las instrucciones del ejército y que sigan llevando consigo las máscaras antigás. Se teme que, a medida que avancen los aliados, los iraquíes tomen una decisión desesperada y lancen misiles contra Israel. (DPA)

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