15 Noviembre 2009 Seguir en 
Viviana Perea está dirigiendo la obra "Julia", una versión del texto de August Strindberg, y coincide en que se trata de un gran desafío, no sólo por parte de la dirección, sino sobre todo de la actuación. "La actriz (Julieta Sangenis) que está en escena debe sostener durante los 45 minutos que dura la obra, el ritmo, su energía y la atención del público. Para ello el trabajo sobre el texto es importantísimo: las pausas, las intenciones y el análisis previo del mismo. Es verdad que el trabajo depende de esa persona que está en escena, por ello es fundamental el entrenamiento previo, y allí, la asistencia de dirección (a cargo de Karina Ungherini) juega un papel vital. El trabajo sobre la voz, el entrenamiento corporal, el ritual previo para preparar la concentración y la dicción de la voz, entre otras cosas", describe la directora de la sala Ross.
"Creo que un unipersonal es un gran desafío para todos los que estamos dentro del proyecto, aunque sea la actriz que está en escena la que recibe todas las miradas; pero el mismo nerviosismo, concentración y ansiedad de que todo salga bien lo padecemos también el asistente y el director", precisa.
Perea y Sangenis vienen trabajando en la obra desde principios de año; el proceso de adaptación del texto ha sido parte de la obra, lo que hace que la actriz tenga un dominio del texto, un conocimiento que la hace ser quien domina la situación en escena, relata la directora. "De todas maneras no es fácil: la cercanía del público, la energía que debe mantenerse, los cambios entre una escena y otra son puntos a tener en cuenta en cada función. Y 'el teatro es aquí y ahora', así que todo puede suceder, y la actriz debe estar preparada para resolverlo", reflexiona Viviana. Luego cuenta que desde la dirección propuso un trabajo sobre el espacio en el que la actriz debe dominarlo para trasladarse de un lugar a otro en cada escena; y que la incorporación de la música es importante, porque ayuda a crear climas, a reforzar momentos dramáticos y de seducción.
-El texto de Strindberg tiene tres personajes, y vos lo redujiste a uno. ¿Fue por una cuestión económica?
- No fue pensado en nuestro caso. Creo que uno cuando hace un unipersonal se juega tanto y hay tantas cosas en juego y por resolver que se olvida de lo económico para contener a esa persona que está en escena. Es verdad, en la versión original hay tres personajes y nosotros trabajamos con uno. Pero no fue una decisión, sino que se fue dando en el camino; de hecho comenzamos a trabajar con tres actores, pero luego se complicaron las cosas. Y después estuvo la propuesta de hacer un unipersonal , donde en algunos momentos la actriz interpreta los otros personajes. Fuimos analizando entre Julieta y yo esa idea hasta que fuimos enganchándonos cada vez más con la posibilidad de contar la historia desde la mirada de ese personaje. En 'Julia' eliminamos la presencia física de los personajes de Juan y Cristina (sus sirvientes) pero la actriz que interpreta a Julia recrea textos que dicen estos personajes que son fundamentales en el desarrollo de la obra. La obra se desarrolla desde el punto de vista de su protagonista (Julia): es ella quien revela sus secretos y sentimientos más profundos para recrear como fueron los hechos, los que la llevan a su final trágico.
"Creo que un unipersonal es un gran desafío para todos los que estamos dentro del proyecto, aunque sea la actriz que está en escena la que recibe todas las miradas; pero el mismo nerviosismo, concentración y ansiedad de que todo salga bien lo padecemos también el asistente y el director", precisa.
Perea y Sangenis vienen trabajando en la obra desde principios de año; el proceso de adaptación del texto ha sido parte de la obra, lo que hace que la actriz tenga un dominio del texto, un conocimiento que la hace ser quien domina la situación en escena, relata la directora. "De todas maneras no es fácil: la cercanía del público, la energía que debe mantenerse, los cambios entre una escena y otra son puntos a tener en cuenta en cada función. Y 'el teatro es aquí y ahora', así que todo puede suceder, y la actriz debe estar preparada para resolverlo", reflexiona Viviana. Luego cuenta que desde la dirección propuso un trabajo sobre el espacio en el que la actriz debe dominarlo para trasladarse de un lugar a otro en cada escena; y que la incorporación de la música es importante, porque ayuda a crear climas, a reforzar momentos dramáticos y de seducción.
-El texto de Strindberg tiene tres personajes, y vos lo redujiste a uno. ¿Fue por una cuestión económica?
- No fue pensado en nuestro caso. Creo que uno cuando hace un unipersonal se juega tanto y hay tantas cosas en juego y por resolver que se olvida de lo económico para contener a esa persona que está en escena. Es verdad, en la versión original hay tres personajes y nosotros trabajamos con uno. Pero no fue una decisión, sino que se fue dando en el camino; de hecho comenzamos a trabajar con tres actores, pero luego se complicaron las cosas. Y después estuvo la propuesta de hacer un unipersonal , donde en algunos momentos la actriz interpreta los otros personajes. Fuimos analizando entre Julieta y yo esa idea hasta que fuimos enganchándonos cada vez más con la posibilidad de contar la historia desde la mirada de ese personaje. En 'Julia' eliminamos la presencia física de los personajes de Juan y Cristina (sus sirvientes) pero la actriz que interpreta a Julia recrea textos que dicen estos personajes que son fundamentales en el desarrollo de la obra. La obra se desarrolla desde el punto de vista de su protagonista (Julia): es ella quien revela sus secretos y sentimientos más profundos para recrear como fueron los hechos, los que la llevan a su final trágico.
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