23 Marzo 2003 Seguir en 
Unas 40 familias de la comunidad diaguita de la localidad de Gonzalo, cerca de Tolombón, Trancas, se quejaron porque un productor quemó unos 50.000 metros cuadrados del territorio cercano a sus hogares. El dueño de la propiedad, sin embargo, sostiene que se trata de un proyecto de forestación autorizado.
Miembros de la comunidad y del grupo ecologista Pro-Eco denunciaron que esta deforestación se lleva a cabo en un predio de unas 77 hectáreas, que se extienden sobre las márgenes norte del río Gonzalo. "Las pendientes de estas laderas superan el 10%, lo cual puede acarrear aluviones y serios problemas ambientales, si se tiene en cuenta las técnicas de deforestación que se están aplicando: tala rasa, quema y fumigación con herbicidas", explicó Alfredo Carbonell, de Pro-Eco. La comunidad se quejó de que sus lugares sagrados fueron devastados.
Francisco Critto, dueño de las tierras, dijo que frenó la deforestación por el amparo, pero que los trabajos son absolutamente legales, y que cuentan con la autorización de la Dirección de Recursos Naturales. "Los miembros de la comunidad son arrendatarios nuestros, y ahora están haciendo problemas por algo que es legal y correcto", señaló Critto, quien agregó que ya hizo muchas forestaciones. "Nuestro proyecto es forestar con especies que la provincia fomenta, como eucaliptus, tarcos y nogales. De ninguna manera pretendemos dañar el medio ambiente", dijo.
Miembros de la comunidad y del grupo ecologista Pro-Eco denunciaron que esta deforestación se lleva a cabo en un predio de unas 77 hectáreas, que se extienden sobre las márgenes norte del río Gonzalo. "Las pendientes de estas laderas superan el 10%, lo cual puede acarrear aluviones y serios problemas ambientales, si se tiene en cuenta las técnicas de deforestación que se están aplicando: tala rasa, quema y fumigación con herbicidas", explicó Alfredo Carbonell, de Pro-Eco. La comunidad se quejó de que sus lugares sagrados fueron devastados.
Francisco Critto, dueño de las tierras, dijo que frenó la deforestación por el amparo, pero que los trabajos son absolutamente legales, y que cuentan con la autorización de la Dirección de Recursos Naturales. "Los miembros de la comunidad son arrendatarios nuestros, y ahora están haciendo problemas por algo que es legal y correcto", señaló Critto, quien agregó que ya hizo muchas forestaciones. "Nuestro proyecto es forestar con especies que la provincia fomenta, como eucaliptus, tarcos y nogales. De ninguna manera pretendemos dañar el medio ambiente", dijo.







