"Vikingo", un motoquero de aspecto intimidante y violento

Se trata de una película de Campusano, una de las dos de origen argentino que compiten.

PROTAGONISTAS. El director José Celestino Campusano posa con algunos de los actores.
PROTAGONISTAS. El director José Celestino Campusano posa con algunos de los actores.
09 Noviembre 2009
MAR DEL PLATA.- (De nuestro enviado especial, Juan Carlos Di Lullo).- Pueden decirse muchas cosas del cine de José Celestino Campusano, a favor y en contra; lo que no se puede es permanecer indiferente ante sus producciones. En 2008, en el 23er Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, el director y socio de la productora familiar bautizada "Cine Bruto" llamó la atención de todos con la presentación de su largometraje "Vil romance". En esta 24ª edición volvió a ser noticia con el estreno de "Vikingo", un filme sobre el que ha trabajado más de dos años y que, precisamente, pudo convertirse en realidad gracias al premio "Work in progress" que obtuvo el año pasado.
La película cuenta la historia de Vikingo, un motoquero de aspecto intimidante que se mueve a sus anchas en un mundo en el que la violencia de todo tipo es moneda corriente; casualmente, traba amistad con Aguirre, con quien se siente hermanado por la pasión por las motos. Una serie de acontecimientos sobre los que ninguno de los dos puede tener control conduce a un final trágico, en el que uno de ellos se verá en la ocasión de cumplir con el juramento mutuo que hicieron al conocerse: "si me acabo muriendo, quiero que me quemen y me tiren a la ruta; yo pienso seguir rodando, toda mi vida y después de mi vida".

Marca
Una vez más, Campusano trabaja sobre lo que ya es una marca de fábrica en su producción: la ficción construida sobre hechos reales, e interpretada por los propios protagonistas.
A tal punto llega la intención del realizador de ser fiel al entorno que pretende reflejar, que él mismo detalla que apenas un par de elementos del final de la trama han surgido de la imaginación. "No es que pensamos en un evento que se preste para una determinada situación; nosotros nos sometemos a lo que encontramos", detalló. Campusano aclaró también que no escribe los diálogos que dicen sus personajes, sino que éstos son consensuados en función del propio lenguaje de los protagonistas: "Que hablen los que saben, que lo hacen mejor que uno", sentenció. El director confirmó también que casi la totalidad de la trama surgió de las experiencias personales de los dos protagonistas y de la suya propia.

Factores
Campusano también se refirió a los problemas de distribución de muchos productos nacionales. El realizador considera que hay tres factores que hacen a la difusión masiva de un filme: crítica, festivales y público. "Con la crítica y los festivales está todo perfecto; el tema es con el público porque ahí chocás con el filtro de las multisalas. Y no sólo pasa con mis películas: a Campanella le sacaron 'Luna de Avellaneda', una película exitosa, y por el mismo problema la desplazaron", explicó. Independientemente de la suerte que corra dentro del festival, es muy probable que "Vikingo" tampoco logre atravesar el umbral que debe franquear para alcanzar el selecto círculo de los éxitos de taquilla del cine nacional.
Lo que resulta innegable es que se trata de un producto sumamente interesante, original y polémico, y que reafirma la firme decisión de su autor de filmar "sosteniendo una fidelidad inquebrantable al entorno", según sus propias palabras.

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