23 Marzo 2003 Seguir en 
WASHINGTON.- La guerra contra Irak posiblemente sea más larga que lo previsto, advirtió ayer el presidente de EE.UU., George W. Bush, en su alocución radial de fin de semana. Además, señaló que el establecimiento de un régimen democrático en ese país exigirá un compromiso a largo plazo de Estados Unidos. Según Bush, la campaña militar sobre un terreno "arduo" podría ser más larga y más difícil de lo que estaba previsto. Respecto de la reconstrucción de Irak, dijo que ayudar a los iraquíes a crear un país unido, estable y libre, demandará también un compromiso a largo plazo de EE.UU. Recientemente, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, había dicho que la normalización de Irak iba a demandar unos dos años. De todos modos, Bush afirmó que sea cual fuere el tiempo que ello demande, cumplirán con el deber que han aceptado.
Pruebas que faltan
El mandatario reiteró que su propósito de dar seguridad "a los países a los que ayudamos". "Llevar paz al mundo es una causa justa; la misión de esta guerra es desarmar a Irak de sus armas de destrucción masiva; poner fin al apoyo prestado por Saddam Hussein al terrorismo y liberar al pueblo iraquí", dijo. Sin embargo, hasta ahora y, desde que se restauró el sistema de inspecciones del desarme iraquí por decisión del Consejo de Seguridad de la ONU, no se han descubierto armas de exterminio masivo en Irak. Washington tampoco convenció a los países que se oponen a la guerra respecto de las presuntas conexiones del régimen iraquí con el terrorismo.
En notas editoriales y con distintos matices, muchos de los principales diarios de todo el mundo resaltaron que está naciendo un nuevo orden internacional. "La ofensiva anglo-norteamericana determinará el futuro de Irak, del mundo árabe y también el de todas las naciones y todos los pueblos", afirma el diario británico "The Guardian". Desde Pekín a El Cairo, desde Moscú a Roma, este comentario es totalmente compartido. Algunos diarios como el francés "Le Monde" se refieren a la virtual ruptura del bloque continental. (Télam/Especial)
Pruebas que faltan
El mandatario reiteró que su propósito de dar seguridad "a los países a los que ayudamos". "Llevar paz al mundo es una causa justa; la misión de esta guerra es desarmar a Irak de sus armas de destrucción masiva; poner fin al apoyo prestado por Saddam Hussein al terrorismo y liberar al pueblo iraquí", dijo. Sin embargo, hasta ahora y, desde que se restauró el sistema de inspecciones del desarme iraquí por decisión del Consejo de Seguridad de la ONU, no se han descubierto armas de exterminio masivo en Irak. Washington tampoco convenció a los países que se oponen a la guerra respecto de las presuntas conexiones del régimen iraquí con el terrorismo.
En notas editoriales y con distintos matices, muchos de los principales diarios de todo el mundo resaltaron que está naciendo un nuevo orden internacional. "La ofensiva anglo-norteamericana determinará el futuro de Irak, del mundo árabe y también el de todas las naciones y todos los pueblos", afirma el diario británico "The Guardian". Desde Pekín a El Cairo, desde Moscú a Roma, este comentario es totalmente compartido. Algunos diarios como el francés "Le Monde" se refieren a la virtual ruptura del bloque continental. (Télam/Especial)







