22 Marzo 2003 Seguir en 
BAGDAD/WASHINGTON.- Estados Unidos y Gran Bretaña lanzaron ayer un devastador ataque aéreo sobre Bagdad, mientras sus fuerzas terrestres profundizaron su ingreso a territorio iraquí en ruta hacia la capital, donde están atrincherados los hombres del presidente Saddam Hussein. El ataque aéreo provocó enormes bolas de fuego con ensordecedoras explosiones y grandes nubes de humo. También se bombardearon blancos en las ciudades de Mosul y Kirkuk, en el norte del país, pero sólo sobre Bagdad se arrojaron más de 300 misiles.
El secretario estadounidense de Defensa, Donald Rumsfeld, dijo que el ataque, llamado "Conmoción y espanto", tuvo como intención demostrar a los iraquíes que Saddam está acabado. "El régimen comienza a perder control sobre el país", aseguró Rumsfeld. El palacio de Saddam y otras instalaciones estaban en llamas. La sede de la televisión iraquí fue uno de los edificios alcanzados por el bombardeo, pero la televisión estatal se mantuvo en el aire, transmitiendo fotos de Saddam con su hijo Qusai. Pero no estaba claro cuándo fueron tomadas las fotos. Oficiales británicos y estadounidenses dijeron que desconocían si el líder iraquí estaba vivo o muerto.
Estados Unidos reconoció una baja de 18 soldados mientras que Irak dijo que ayer hubo heridos civiles y el jueves, 4 muertos.
En tanto, volvieron a repetirse en todo el mundo las protestas en contra de la guerra. Muchas de ellas terminaron con incidentes y hubo tres muertos en Yemen. (Reuter-DPA-Télam-SNI)
El secretario estadounidense de Defensa, Donald Rumsfeld, dijo que el ataque, llamado "Conmoción y espanto", tuvo como intención demostrar a los iraquíes que Saddam está acabado. "El régimen comienza a perder control sobre el país", aseguró Rumsfeld. El palacio de Saddam y otras instalaciones estaban en llamas. La sede de la televisión iraquí fue uno de los edificios alcanzados por el bombardeo, pero la televisión estatal se mantuvo en el aire, transmitiendo fotos de Saddam con su hijo Qusai. Pero no estaba claro cuándo fueron tomadas las fotos. Oficiales británicos y estadounidenses dijeron que desconocían si el líder iraquí estaba vivo o muerto.
Estados Unidos reconoció una baja de 18 soldados mientras que Irak dijo que ayer hubo heridos civiles y el jueves, 4 muertos.
En tanto, volvieron a repetirse en todo el mundo las protestas en contra de la guerra. Muchas de ellas terminaron con incidentes y hubo tres muertos en Yemen. (Reuter-DPA-Télam-SNI)







