Richard Gere nunca está lejos de su hijo

06 Noviembre 2009
LOS ANGELES.- Muchos matarían por compartir 20 minutos, a solas y en la habitación de un hotel neoyorquino, con Richard Gere. Es lógico. El que fuera el actor más deseado de los 80 conserva gran parte de su atractivo físico, al que une un hablar pausado y largas reflexiones antes de cada respuesta.
Gere comentó que lee entre 50 y 100 guiones al año y que cada vez es más difícil rodar uno bueno.
"Para que me atrape un guión es como enamorarse: un misterio. O te emociona, o no lo hace. Es como ver a una chica por la calle que, de pronto, te gusta. Tiene algo que la hace diferente, algo superficial que quieres conocer en profundidad. Necesita emocionar", sostuvo el actor.
Gere contó que adora la música. "En mi casa suelo tocar la guitarra y el piano. Mi hijo suele sumarse tocando la batería. Y tengo una regla para estar más cerca de él: nunca estoy a más de una hora de mi casa". Luego, remarcó su fe: "el budismo le da sentido al universo. Me enseñó a vivir y explorar sin miedo". (Especial)

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