06 Noviembre 2009 Seguir en 
Si de ser sincero se trata, debo reconocer que, por mi profesión (que amo y me dio tantas alegrías), al fin de semana lo suelo pasar trabajando. Voy corriendo de un show a otro, entre marionetas y valijas. Pero una vez que esa vorágine cesa, me reconcilio nuevamente con la serenidad.
Los sábados suelo comer fuera de casa en un lugar que, para mi sorpresa, descubrí ya hace tiempo y tiene el relax y los olores conocidos de mi niñez: comer en familia. Por la noche organizo comidas en casa con amigos. Después de comer, siempre nos deleitamos con alguna película, que suele traer o recomendar un amigo. El cine que se hace en España, Argentina o México es el que más me gusta. Sin dudas esos países tienen directores y actores de gran talento. La edición y la fotografía también son de gran nivel.
Claro que también hay un plan B, que es armar una salida a ver algún estreno de cine o de teatro. En Tucumán hay muy buenas propuestas y grandes artistas. Soy un seguidor de la nueva camada de teatro. Me agradan los trabajos de grupos independientes como Gente no convencida o los del teatro Estable de la Provincia; son encantadores y muy recomendables.
El domingo empiezo temprano con las primeras luces del día. Apenas suena la pava y cuando todo está listo para tomar unos ricos mates, me siento a la mesa para leer el diario y revisar la guía de trabajo del día. A veces leo algún libro que dejé inconcluso en la mesa de luz la noche anterior. En caso de no engancharme con el libro, recurro a la música (Mercedes Sosa, infaltable, y también León Gieco o Joaquín Sabina).
Hacia el final del día, me dedico a planear cómo terminar mi fin de semana. Las opciones siempre son múltiples cenar con amigos, tomar un buen vino, escuchar música o simplemente pedir un delivery en casa para ver una buena película.
Y, entre estas cosas comienzo nuevamente a armar mi semana. Eso sí, el fin de semana gozado a a pleno a través de cualquier actividad artística es realmente único e inolvidable.
Los sábados suelo comer fuera de casa en un lugar que, para mi sorpresa, descubrí ya hace tiempo y tiene el relax y los olores conocidos de mi niñez: comer en familia. Por la noche organizo comidas en casa con amigos. Después de comer, siempre nos deleitamos con alguna película, que suele traer o recomendar un amigo. El cine que se hace en España, Argentina o México es el que más me gusta. Sin dudas esos países tienen directores y actores de gran talento. La edición y la fotografía también son de gran nivel.
Claro que también hay un plan B, que es armar una salida a ver algún estreno de cine o de teatro. En Tucumán hay muy buenas propuestas y grandes artistas. Soy un seguidor de la nueva camada de teatro. Me agradan los trabajos de grupos independientes como Gente no convencida o los del teatro Estable de la Provincia; son encantadores y muy recomendables.
El domingo empiezo temprano con las primeras luces del día. Apenas suena la pava y cuando todo está listo para tomar unos ricos mates, me siento a la mesa para leer el diario y revisar la guía de trabajo del día. A veces leo algún libro que dejé inconcluso en la mesa de luz la noche anterior. En caso de no engancharme con el libro, recurro a la música (Mercedes Sosa, infaltable, y también León Gieco o Joaquín Sabina).
Hacia el final del día, me dedico a planear cómo terminar mi fin de semana. Las opciones siempre son múltiples cenar con amigos, tomar un buen vino, escuchar música o simplemente pedir un delivery en casa para ver una buena película.
Y, entre estas cosas comienzo nuevamente a armar mi semana. Eso sí, el fin de semana gozado a a pleno a través de cualquier actividad artística es realmente único e inolvidable.
Lo más popular
Ranking notas premium







