CARTAS

21 Marzo 2003
PLAZA CONTAMINADA
Propongo al intendente para el 29 de marzo (Día de los Ñoquis) refundar la placita ubicada frente al Cementerio del Oeste, que está adornada con diferentes tipos de basura, de distintos colores y olores. Por el paseo desfila una extensa gama de gérmenes patógenos, conocidos en el ambiente bioquímico por sus antecedentes de propagación. Destaco también la valentía de los vecinos de las zonas aledañas, quienes acarrean en los baúles de sus autos bolsas de residuos y hasta animales muertos. El Instituto de Maternidad se adherirá seguramente a este festejo, ya que por calle San Martín al 1.500 las futuras mamás aplauden desde los ventanales el colorido acontecimiento. Invitamos también al centenar de candidatos a intendente; su presencia será honorífica. A no faltar a esta gran fiesta popular de la democracia. Y para su deleite actuará el grupo "Virus".
Daniel Francisco Leccese
Manz. C. -Casa 76-
Bº Güemes
S. M. de Tucumán

LABOR HUMANITARIA
Consideramos importante destacar la labor del Centro Socio Cultural Andaluz "Federico García Lorca" de Tucumán por la función que desempeña. Su tarea abarca efectivas acciones de solidaridad hacia la comunidad andaluza, al posibilitar soluciones a problemas puntuales que, gracias a su intervención, se han concretado ante la imposibilidad de resolverlos de otro modo. Asimismo su labor humanitaria y cultural se ha puesto de manifiesto ampliamente, más allá de la comunidad andaluza, como un organismo comprometido con Tucumán y con el tiempo que nos toca vivir. Este grupo de tucumanos que dirigen el Centro García Lorca confirma nuestra convicción de que, a pesar de todo, el espíritu solidario de los tucumanos se mantiene como una sólida virtud.nDolores, Margarita y
María Muñoz Talavera

Monteagudo 329
S.M. de Tucumán

EL PETROLEO
En 1903 el Banco Alemán, de acuerdo con la concesión para la construcción del ferrocarril de Anatolia, había obtenido del gobierno turco un nuevo permiso para explotar el petróleo de la Mesopotamia. Entonces no existía la República de Irak, sino los valiatos de Mosul y de Bagdad, así como los bajáes que allí gobernaban. Los ingleses usaron todos los recursos de que disponían para cerrar a los capitales alemanes el camino del Golfo Pérsico, y de ese modo, al final se les reconoció a estos el 25% de la concesión, quedando el resto para los británicos. Terminada la Gran Guerra, se procedió al reparto de la herencia germana, operación que se realizó de modo sencillísimo: los franceses recibieron la parte de los alemanes y los ingleses se dieron por satisfechos con "el resto". Los norteamericanos salieron del negocio con las manos manos vacías y su disgusto no tuvo límites, hasta el extremo de que la prensa de la Standard Oil llegó a escribir la palabra "traición", amenazando casi a sus amigos con la guerra e insinuando que los norteamericanos podían expulsar a la Royal Dutch Shell de California, Texas y Oklahoma, del mismo modo como la Standard Oil se había visto excluida del Asia Anterior. Este último argumento produjo su efecto. Los ingleses no tuvieron más remedio que ceder a los yanquis la mitad de su parte de Mesopotamia. Los franceses, en cambio, se mostraron irreductibles, igual que en la cuestión de las deudas de guerra, y no quisieron desprenderse de una sola partícula de sus posesiones. Los ingleses se quedaron con la mitad del Mosul, mientras que los franceses y los norteamericanos se repartieron por partes iguales la otra mitad. En la presente crisis iraquí, los franceses, ahora aliados de los alemanes, siguen irreductibles frente a las otras dos potencias. ¿Se estará por modificar el mapa de la región del Golfo Pérsico con un nuevo reparto del botín?
Armando Valera
Bolivia 346
S.M. de Tucumán

LA GUERRA (I)
El demencial ataque de Bush a Irak muestra que estamos en presencia de un nuevo Hitler en el planeta. Mientras los habitantes del orbe salen a las calles a desaprobar este criminal intento de destruir a toda una población inocente, el demente no hace caso ni al mundo y ni siquiera a su mismo pueblo. Apoyado por gobernantes entregados a su sistema, decide por cuenta propia arrasar con Irak y con sus habitantes. Bush debería pensar que su pueblo es cristiano, democrático y creyente y sería provechoso que meditara en las Sagradas Escrituras que él dice respetar. Por ejemplo en Isaías 33;1: "¡Ay de ti, que saqueas y nunca fuiste saqueado; que haces deslealtad, bien que nadie contra ti lo hizo! Cuando acabes de saquear, serás tú saqueado; y cuando acabes de hacer deslealtad, se hará contra ti". Que Dios nos cuide.
Henry Eduardo Barrios
San Lorenzo 1.250
S.M. de Tucumán

LA GUERRA (II)
Ante la guerra resulta importante recordar una frase que no ha perdido vigencia. Fue expresada por el general Arthur Wellesley, duque de Wellington, después de las acciones militares en Waterloo en 1815: "Casi tan triste como una batalla perdida es una batalla ganada". En efecto, la guerra sólo conduce a la destrucción, a la muerte de mujeres, niños, ancianos, jóvenes, animales domésticos que quedan tendidos por días en el campo de batalla. Vale recordar a Sun Tzu, que en el siglo V antes de Cristo, escribió: "La guerra es algo que no debe ser tomado en broma". Una definición que me parece oportuna es: "la guerra es la negación de la inteligencia y de la condición humana". Marco Tulio Cicerón advierte en la historia que "una paz problemática es mejor que las guerras". Sin duda que los caprichos de los hacedores de la guerra, trasnochados o alterados mentales, tendrán su oportuno castigo ante Dios, único líder celestial del universo y único juez equitativo de las buenas y malas acciones de los hombres, sobre todo cuando las malas acciones son en detrimento de los pobres.
Hugo Calia
Próspero Mena 651
S.M. de Tucumán

LA GUERRA TUCUMANA
Diariamente me asombra la realidad que nos embarga por la suerte de nuestros congéneres ante el arribo conflicto bélico. Sin embargo, ni qué decir en nuestra ciudad, en la provincia que están en una guerra "nada fría". Los piqueteros sitiando y "minando" nuestras calles con sus ya tradicionales cubiertas quemadas. Nuestros paseos públicos, rodeados de estruendosos bombardeos. Los educadores con sueldos magros cada vez más desagiados. Se mueren los niños, y no por imponderables; los ancianos desprotegidos mantienen su diario pesar. El resto de los ciudadanos (adolescentes y adultos) padecemos la impronta de la inseguridad, el arrebato, el "terrorismo" del tránsito y, por si fuera poco, la mafia en nuestras instituciones. Nuestros dirigentes y políticos de onda están muy preocupados por sus próximas conquistas y preparan sus discursos de temporada, con recetas mágicas. Lloraremos el dolor de los inocentes, torturados por la demencia de turno. Pero nosotros no permitamos que los Bush de Tucumán nos exterminen a su antojo.
Ulises Mario Molina
San Juan 477
S.M. de Tucumán

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