21 Marzo 2003 Seguir en 
El detenido Reinaldo "Lava" Flores sería miembro de una secta umbanda. El dato se desprende del comentario de Juan Carlos Paz, hermano de Tránsito Paz, la madre de Romina Fernanda Cantos, la adolescente violada y asesinada en un descampado de Villa Mariano Moreno hace una semana.
"Fui el sábado al lugar donde la encontraron (el viernes) y había una gallina degollada. Yo estaba con una mujer, que es vidente, y me dijo que el que mató a Romina anda en algo raro, pero me aseguró que Flores no tenía nada que ver", contó el hombre. La supuesta vidente sería allegada a la familia del acusado. Sin embargo, dijo, no le creyó a la mujer a partir de la confesión de Flores. Policías que participaron en el allanamiento de la casa donde vivía "Lava", en calle 31 entre 6 y 8 de Villa Mariano Moreno, dijeron haber visto velas de colores que, en ese momento, no les llamaron la atención y no las secuestraron.
Vecinos incrédulos
Sin embargo, los vecinos de "Lava" dijeron que nunca vieron en él actitudes extrañas, sino todo lo contrario. "Nunca me hubiera imaginado algo así porque era un muy buen vecino. Saludaba, charlaba y hacía jugar a los chicos del barrio a la pelota. Nunca hubo ningún problema", afirmó Carlos Aguirre.
José, quien vive al lado de la casa que Luis Medina le prestaba a "Lava", contó: "parece un tipo normal, muy buena persona, y por eso me cuesta creer que haya sido él". Sin embargo, por la forma en que Romina fue violada y asesinada, no se habría tratado de un rito umbanda. Pero los hallazgos de la gallina degollada y de las velas dieron que pensar a los investigadores.
Acusados por no evitar el crimen
La Justicia está analizando la posibilidad de reabrir la causa iniciada el año pasado contra Reinaldo Jesús "Lava" Flores por la violación a Romina Cantos ocurrida en mayo del año pasado. Con ello, la situación del detenido por la violación y el asesinato de la jovencita de 16 años se complica aún más, ya que se agravaría la imputación.
La fiscal Teresita Marnero solicitaría hoy la remisión de esa causa para sumarla a la que investiga ahora, y podría imputar a Flores violaciones reiteradas y homicidio agravado por alevosía y ensañamiento. A pesar de que "Lava" no declaró aún ante la Justicia, con los datos que le dio a la Policía, el testimonio de los vecinos y el resultado de las pericias habría elementos suficientes para que sea juzgado. Ayer el subcomisario Víctor Hugo Lisandro y el oficial principal Víctor Hugo Zamorano le entregaron a la fiscal Marnero el resultado final de cuatro pericias. Ellas indicarían que la sangre detectada en la ropa de "Lava" pertenecería a Romina, que son de él los cabellos hallados en las manos de la joven, como también la sangre que tenía bajo las uñas. Las pericias también determinaron que Romina fue violada luego de que le golpearon la cabeza con una piedra, mientras agonizaba.
Fuentes allegadas a la investigación comentaron, además, que unos seis vecinos de Villa Mariano Moreno, testigos de la agresión, podrían ser procesados por su actitud evasiva para evitar el asesinato de Romina.
"Fui el sábado al lugar donde la encontraron (el viernes) y había una gallina degollada. Yo estaba con una mujer, que es vidente, y me dijo que el que mató a Romina anda en algo raro, pero me aseguró que Flores no tenía nada que ver", contó el hombre. La supuesta vidente sería allegada a la familia del acusado. Sin embargo, dijo, no le creyó a la mujer a partir de la confesión de Flores. Policías que participaron en el allanamiento de la casa donde vivía "Lava", en calle 31 entre 6 y 8 de Villa Mariano Moreno, dijeron haber visto velas de colores que, en ese momento, no les llamaron la atención y no las secuestraron.
Vecinos incrédulos
Sin embargo, los vecinos de "Lava" dijeron que nunca vieron en él actitudes extrañas, sino todo lo contrario. "Nunca me hubiera imaginado algo así porque era un muy buen vecino. Saludaba, charlaba y hacía jugar a los chicos del barrio a la pelota. Nunca hubo ningún problema", afirmó Carlos Aguirre.
José, quien vive al lado de la casa que Luis Medina le prestaba a "Lava", contó: "parece un tipo normal, muy buena persona, y por eso me cuesta creer que haya sido él". Sin embargo, por la forma en que Romina fue violada y asesinada, no se habría tratado de un rito umbanda. Pero los hallazgos de la gallina degollada y de las velas dieron que pensar a los investigadores.
Acusados por no evitar el crimen
La Justicia está analizando la posibilidad de reabrir la causa iniciada el año pasado contra Reinaldo Jesús "Lava" Flores por la violación a Romina Cantos ocurrida en mayo del año pasado. Con ello, la situación del detenido por la violación y el asesinato de la jovencita de 16 años se complica aún más, ya que se agravaría la imputación.
La fiscal Teresita Marnero solicitaría hoy la remisión de esa causa para sumarla a la que investiga ahora, y podría imputar a Flores violaciones reiteradas y homicidio agravado por alevosía y ensañamiento. A pesar de que "Lava" no declaró aún ante la Justicia, con los datos que le dio a la Policía, el testimonio de los vecinos y el resultado de las pericias habría elementos suficientes para que sea juzgado. Ayer el subcomisario Víctor Hugo Lisandro y el oficial principal Víctor Hugo Zamorano le entregaron a la fiscal Marnero el resultado final de cuatro pericias. Ellas indicarían que la sangre detectada en la ropa de "Lava" pertenecería a Romina, que son de él los cabellos hallados en las manos de la joven, como también la sangre que tenía bajo las uñas. Las pericias también determinaron que Romina fue violada luego de que le golpearon la cabeza con una piedra, mientras agonizaba.
Fuentes allegadas a la investigación comentaron, además, que unos seis vecinos de Villa Mariano Moreno, testigos de la agresión, podrían ser procesados por su actitud evasiva para evitar el asesinato de Romina.







