Los narcotraficantes sufrieron tres fuertes golpes
Con diferencia de pocas horas, personal de la delegación Tucumán de la Policía Federal, de Gendarmería Nacional y de la Dirección de Drogas Peligrosas de la provincia detuvo a seis personas en distintos lugares de la capital y de Trancas. En todos los casos se secuestró cocaína. Los arrestados declararán ante el juez federal 2, Mario Racedo.
25 Octubre 2009 Seguir en 
El camión llevaba "otra" carga
"¿De quién es esta mochila?". Ante la pregunta del gendarme que los había revisado, los dos camioneros se señalaron mutuamente. "Es suya", contestaron casi al unísono. Evidentemente, ambos sabían lo que había allí dentro: cinco kilos de cocaína de máxima pureza. Los dos hombres, de nacionalidad peruana, fueron arrestados y puestos a disposición de la Justicia Federal, luego de un operativo vial en Trancas realizado ayer a la madrugada.
Desde la noche del viernes, personal del "Escuadrón 55 Tucumán" y de la Sección Vial de Gendarmería Nacional -al mando del comandante principal Osvaldo Calderón- se apostó a la vera de la ruta 9, a la altura del peaje de Molle Yaco, y comenzó a revisar los vehículos que por allí pasaban.
Cerca de las 4, los uniformados le ordenaron al conductor de un camión Mercedes Benz blanco que se detuviera a un costado de la carretera.
Los investigadores manejaban datos sobre un cargamento de estupefacientes que tenía como destino la provincia de Buenos Aires. Hacía allí se dirigía el rodado.
Cuando le preguntaron al chofer qué transportaba, este se mostró dubitativo. Su acompañante le murmuraba cosas al oído. Todo esto despertó la sospecha de los gendarmes, que les solicitaron a los dos hombres que bajen del camión. Los uniformados comenzaron a revisar el inmenso Mercedes Benz. Luego de varios minutos, la búsqueda dio sus frutos: debajo de la cama que está instalada en la cabina del rodado, detrás del asiento del conductor, los gendarmes encontraron una mochila. Al palparla, notaron que contenía paquetes pesados; sus sospechas se acrecentaban minuto a minuto.
Antes de abrirla, les consultaron a los camioneros a quién le pertenecía el bolso. Ellos cruzaron acusaciones.
Frente a testigos, la abrieron y advirtieron que allí había cinco "ladrillos" de cocaína, de un kilo cada uno.
Por orden del juez federal Mario Racedo, se secuestró la droga, el camión con acoplado. Los dos individuos quedaron detenidos y deberán declarar esta semana.
Según los investigadores, la cocaína secuestrada tiene un valor aproximado de $ 8.000 en el mercado local. Si la droga llegaba a Europa, su precio puede alcanzar los $ 32.000.
"Yiyo" regenteaba un "quiosco"
Se vio rodeado de policías e intentó correr hacia su casa. Pero no fue lo demasiado ágil para lograr escapar. Ya esposado y resignado, dijo: "está bien, tengo algo de droga. Pero mi familia no tiene nada que ver. A ellos no se los lleven". En su casa, "Yiyo", de 36 años, tenía ocultas 19 "tizas" de cocaína, armas y dinero, entre otros elementos que fueron secuestrados por personal de la delegación Tucumán de la Policía Federal.
El procedimiento, llevado a cabo a las 23 del viernes, causó conmoción en barrio 11 de Marzo. Varios vecinos estaban en la vereda de sus viviendas cuando llegaron varios patrulleros, en los que iban unos 15 policías.
"Yiyo" y algunos miembros de su familia también estaban en la calle. Al ver a los uniformados, trataron de refugiarse, pero su intento fue en vano. Ya reducido y a sabiendas de que el juez federal Mario Racedo había ordenado el operativo, el hombre no opuso resistencia. Los policías comenzaron a revisar la casa. Recorrieron los cinco dormitorios, la cocina y el living. Así, lograron secuestrar varios elementos.
En la heladera, hallaron poco más de 200 gramos de cocaína fraccionada. También se incautaron de dos pistolas, de una escopeta y de un aparato que sirve para seccional la sustancia ilegal. "Las armas no son mías. Lo de la droga sí, es verdad, pero las armas son de un amigo y me dijo que se las guarde hasta que él las pudiera vender", dijo "Yiyo".
Los vecinos quedaron preocupados tras el operativo, que terminó durante la madrugada de ayer. Muchos de ellos se mostraron conformes con el arresto de "Yiyo", a quien la Policía Federal venía investigando desde hace dos meses. Filmaciones y fotografías demuestran que, día a día, decenas de personas concurrían a la vivienda.
El hombre quedó detenido. Los vecinos lo sindican como uno de los dealers más importantes de la zona, pero los investigadores deberán recabar pruebas firmes para demostrar que el hombre, en efecto, comercializaba estupefacientes.
Cuando declare ante Racedo, "Yiyo" deberá explicar porqué siendo desocupado compró recientemente una motocicleta valuada en unos $ 12.000, realizó varias refacciones en su casa (los baños tenían azulejos nuevos, por ejemplo) y tenía guardados en un cajón poco más de $ 1.000.
Una organización entre vecinos
Los policías irrumpieron en su casa y la encontraron sentada en la cocina. "¿Dónde está su marido? Sabemos que aquí vive 'Pisagata'", le dijeron a la mujer. Ella puso cara de desentendida. "No sé. Ese borracho siempre está gastándose nuestra plata en cerveza. Debe andar con los amigos", dijo. Proteger a su pareja le costó caro, pues en su vivienda los investigadores hallaron cocaína. La mujer, conocida como "La Flaca", de 26 años, fue arrestada por la Dirección General de Drogas Peligrosas en uno de los cuatro allanamientos que se concretaron ayer a la tarde en barrio Alejandro Heredia. Durante los operativos también fueron detenidos dos hombres, acusados de formar parte de una red de venta de estupefacientes de la zona.
El vecindario se vio convulsionado cuando llegaron los policías de la Digedrop, a cargo de los comisarios Fabián Salvatore, Guido Romano y Francisco Juárez. Escoltados por personal del grupo CERO, de la Aduana y de la delegación sur de la Digedrop, llegaron al barrio poco después del mediodía.
Primero entraron en la casa de "Pisagata". En el dormitorio de la pareja, encontraron cuatro tizas de cocaína y un cuchillo de cocina que, en la hoja, tenía restos de polvo blanco. Además, en el living había una bolsa con una "bochita" de esa misma droga. El dueño de la vivienda no estaba, por lo que el juez federal Mario Racedo ordenó que sea buscado y detenido.
Luego, los oficiales Jorge Nacusse, Ramón Racedo, Exequiel Fernández ingresaron a la vivienda de "Cochoco", de 29 años. El hombre llegó cuando los policías ya estaban dentro. "¿Quiénes se creen que son? ¿Qué hacen en mi casa?", dijo el hombre. Le exhibieron la orden de allanamiento, lo revisaron y encontraron ocultas entre sus prendas íntimas cuatro "bochitas" de cocaína y casi $ 600. Fue arrestado en el acto.
En la propiedad de "Cuniño", otro sospechoso, no encontraron nada; sin embargo, el hombre fue citado a declarar ante Racedo.
El último allanamiento fue realizado en la casa de "Ramoncito", de 30 años. El hombre tenía en su poder seis "bochitas" de cocaína, unos $ 300 y dos celulares.
Todos los arrestados quedaron incomunicados. Según la investigación, iniciada hace cuatro meses, los sospechosos forman parte de una red local de venta de estupefacientes.
"¿De quién es esta mochila?". Ante la pregunta del gendarme que los había revisado, los dos camioneros se señalaron mutuamente. "Es suya", contestaron casi al unísono. Evidentemente, ambos sabían lo que había allí dentro: cinco kilos de cocaína de máxima pureza. Los dos hombres, de nacionalidad peruana, fueron arrestados y puestos a disposición de la Justicia Federal, luego de un operativo vial en Trancas realizado ayer a la madrugada.
Desde la noche del viernes, personal del "Escuadrón 55 Tucumán" y de la Sección Vial de Gendarmería Nacional -al mando del comandante principal Osvaldo Calderón- se apostó a la vera de la ruta 9, a la altura del peaje de Molle Yaco, y comenzó a revisar los vehículos que por allí pasaban.
Cerca de las 4, los uniformados le ordenaron al conductor de un camión Mercedes Benz blanco que se detuviera a un costado de la carretera.
Los investigadores manejaban datos sobre un cargamento de estupefacientes que tenía como destino la provincia de Buenos Aires. Hacía allí se dirigía el rodado.
Cuando le preguntaron al chofer qué transportaba, este se mostró dubitativo. Su acompañante le murmuraba cosas al oído. Todo esto despertó la sospecha de los gendarmes, que les solicitaron a los dos hombres que bajen del camión. Los uniformados comenzaron a revisar el inmenso Mercedes Benz. Luego de varios minutos, la búsqueda dio sus frutos: debajo de la cama que está instalada en la cabina del rodado, detrás del asiento del conductor, los gendarmes encontraron una mochila. Al palparla, notaron que contenía paquetes pesados; sus sospechas se acrecentaban minuto a minuto.
Antes de abrirla, les consultaron a los camioneros a quién le pertenecía el bolso. Ellos cruzaron acusaciones.
Frente a testigos, la abrieron y advirtieron que allí había cinco "ladrillos" de cocaína, de un kilo cada uno.
Por orden del juez federal Mario Racedo, se secuestró la droga, el camión con acoplado. Los dos individuos quedaron detenidos y deberán declarar esta semana.
Según los investigadores, la cocaína secuestrada tiene un valor aproximado de $ 8.000 en el mercado local. Si la droga llegaba a Europa, su precio puede alcanzar los $ 32.000.
"Yiyo" regenteaba un "quiosco"
Se vio rodeado de policías e intentó correr hacia su casa. Pero no fue lo demasiado ágil para lograr escapar. Ya esposado y resignado, dijo: "está bien, tengo algo de droga. Pero mi familia no tiene nada que ver. A ellos no se los lleven". En su casa, "Yiyo", de 36 años, tenía ocultas 19 "tizas" de cocaína, armas y dinero, entre otros elementos que fueron secuestrados por personal de la delegación Tucumán de la Policía Federal.
El procedimiento, llevado a cabo a las 23 del viernes, causó conmoción en barrio 11 de Marzo. Varios vecinos estaban en la vereda de sus viviendas cuando llegaron varios patrulleros, en los que iban unos 15 policías.
"Yiyo" y algunos miembros de su familia también estaban en la calle. Al ver a los uniformados, trataron de refugiarse, pero su intento fue en vano. Ya reducido y a sabiendas de que el juez federal Mario Racedo había ordenado el operativo, el hombre no opuso resistencia. Los policías comenzaron a revisar la casa. Recorrieron los cinco dormitorios, la cocina y el living. Así, lograron secuestrar varios elementos.
En la heladera, hallaron poco más de 200 gramos de cocaína fraccionada. También se incautaron de dos pistolas, de una escopeta y de un aparato que sirve para seccional la sustancia ilegal. "Las armas no son mías. Lo de la droga sí, es verdad, pero las armas son de un amigo y me dijo que se las guarde hasta que él las pudiera vender", dijo "Yiyo".
Los vecinos quedaron preocupados tras el operativo, que terminó durante la madrugada de ayer. Muchos de ellos se mostraron conformes con el arresto de "Yiyo", a quien la Policía Federal venía investigando desde hace dos meses. Filmaciones y fotografías demuestran que, día a día, decenas de personas concurrían a la vivienda.
El hombre quedó detenido. Los vecinos lo sindican como uno de los dealers más importantes de la zona, pero los investigadores deberán recabar pruebas firmes para demostrar que el hombre, en efecto, comercializaba estupefacientes.
Cuando declare ante Racedo, "Yiyo" deberá explicar porqué siendo desocupado compró recientemente una motocicleta valuada en unos $ 12.000, realizó varias refacciones en su casa (los baños tenían azulejos nuevos, por ejemplo) y tenía guardados en un cajón poco más de $ 1.000.
Una organización entre vecinos
Los policías irrumpieron en su casa y la encontraron sentada en la cocina. "¿Dónde está su marido? Sabemos que aquí vive 'Pisagata'", le dijeron a la mujer. Ella puso cara de desentendida. "No sé. Ese borracho siempre está gastándose nuestra plata en cerveza. Debe andar con los amigos", dijo. Proteger a su pareja le costó caro, pues en su vivienda los investigadores hallaron cocaína. La mujer, conocida como "La Flaca", de 26 años, fue arrestada por la Dirección General de Drogas Peligrosas en uno de los cuatro allanamientos que se concretaron ayer a la tarde en barrio Alejandro Heredia. Durante los operativos también fueron detenidos dos hombres, acusados de formar parte de una red de venta de estupefacientes de la zona.
El vecindario se vio convulsionado cuando llegaron los policías de la Digedrop, a cargo de los comisarios Fabián Salvatore, Guido Romano y Francisco Juárez. Escoltados por personal del grupo CERO, de la Aduana y de la delegación sur de la Digedrop, llegaron al barrio poco después del mediodía.
Primero entraron en la casa de "Pisagata". En el dormitorio de la pareja, encontraron cuatro tizas de cocaína y un cuchillo de cocina que, en la hoja, tenía restos de polvo blanco. Además, en el living había una bolsa con una "bochita" de esa misma droga. El dueño de la vivienda no estaba, por lo que el juez federal Mario Racedo ordenó que sea buscado y detenido.
Luego, los oficiales Jorge Nacusse, Ramón Racedo, Exequiel Fernández ingresaron a la vivienda de "Cochoco", de 29 años. El hombre llegó cuando los policías ya estaban dentro. "¿Quiénes se creen que son? ¿Qué hacen en mi casa?", dijo el hombre. Le exhibieron la orden de allanamiento, lo revisaron y encontraron ocultas entre sus prendas íntimas cuatro "bochitas" de cocaína y casi $ 600. Fue arrestado en el acto.
En la propiedad de "Cuniño", otro sospechoso, no encontraron nada; sin embargo, el hombre fue citado a declarar ante Racedo.
El último allanamiento fue realizado en la casa de "Ramoncito", de 30 años. El hombre tenía en su poder seis "bochitas" de cocaína, unos $ 300 y dos celulares.
Todos los arrestados quedaron incomunicados. Según la investigación, iniciada hace cuatro meses, los sospechosos forman parte de una red local de venta de estupefacientes.







