19 Octubre 2009 Seguir en 
WASHINGTON.- El portavoz del Ministerio de Exteriores estadounidense condenó ayer el atentado suicida que causó la muerte de 35 personas en el sureste de Irán y negó que Estados Unidos tenga alguna relación con lo ocurrido.
"Condenamos este acto terrorista y lamentamos la muerte de inocentes. Las informaciones sobre una supuesta participación de Estados Unidos son completamente falsas", remarcó el portavoz Ian Kelly.
La Guardia Revolucionaria iraní, cuyos integrantes sufrieron el ataque, acusó ayer directamente a "elementos vinculados con la arrogancia global" del ataque suicida, al referirse a EEUU y a Reino Unido.
También el diputado del Parlamento iraní por Zahedan, Payman Forouzesh, aseguró ayer a la televisión estatal que los "enemigos de la revolución" quieren sembrar la discordia entre los musulmanes chiítas (mayoritarios en Irán) y los sunnítas en el sureste del país.
Las autoridades especularon que el ataque pudo ser obra de un grupo radical involucrado en el tráfico de drogas a lo largo de la frontera con los vecinos Pakistán y Afganistán.
Sin embargo, la televisión estatal iraní señaló que un grupo rebelde sunníta se había adjudicado la responsabilidad por el ataque, en referencia a una banda de delincuentes llamada Jundollah (Soldados de Dios). (DPA)
"Condenamos este acto terrorista y lamentamos la muerte de inocentes. Las informaciones sobre una supuesta participación de Estados Unidos son completamente falsas", remarcó el portavoz Ian Kelly.
La Guardia Revolucionaria iraní, cuyos integrantes sufrieron el ataque, acusó ayer directamente a "elementos vinculados con la arrogancia global" del ataque suicida, al referirse a EEUU y a Reino Unido.
También el diputado del Parlamento iraní por Zahedan, Payman Forouzesh, aseguró ayer a la televisión estatal que los "enemigos de la revolución" quieren sembrar la discordia entre los musulmanes chiítas (mayoritarios en Irán) y los sunnítas en el sureste del país.
Las autoridades especularon que el ataque pudo ser obra de un grupo radical involucrado en el tráfico de drogas a lo largo de la frontera con los vecinos Pakistán y Afganistán.
Sin embargo, la televisión estatal iraní señaló que un grupo rebelde sunníta se había adjudicado la responsabilidad por el ataque, en referencia a una banda de delincuentes llamada Jundollah (Soldados de Dios). (DPA)
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