19 Octubre 2009 Seguir en 
TEHERAN.- Un ataque suicida contra la Guardia Revolucionaria de Irán causó ayer la muerte de al menos 35 personas, entre ellas siete comandantes y varios líderes tribales, e hirió a otras 28 en la provincia Sistán-Baluchistán, en el sureste del país. El Ministerio de Interior confirmó luego esas cifras de víctimas. La agencia de noticias IRNA había informado que al menos 60 guardias fallecieron o fueron heridos, mientras que Fars News citó entre 40 y 50 muertos.
Los guardias se encontraban de camino a un encuentro con líderes tribales en Pishin cuando, según la televisión estatal, fueron alcanzados por la explosión de un único atacante suicida.
Este canal informó que dos de las víctimas fueron los comandantes Mohammad Zadeh y Nourali Shoushtari. Además señaló al grupo radical sunníta Jundollah (Soldados de Dios) como los artífices de la matanza. Las autoridades especularon que el ataque pudo ser obra de un grupo radical involucrado en el tráfico de drogas a lo largo de la frontera con los vecinos Pakistán y Afganistán.
Jundollah estuvo involucrado en continuas escaramuzas con la Guardia iraní en la frontera con esos países. Trece miembros del grupo fueron ejecutados en julio pasado en la capital provincial Zahedan y Abdol Hamid Rigi, el hermano del líder del grupo Abdolmalik Rigi, está condenado a muerte.
El presidente iraní Mahmud Ahmadinejad condenó ayer el atentado y aseguró que sus responsables no saldrían indemnes. "Los elementos terroristas (que se encuentran) tras este ataque recibirán una respuesta decidida por su crimen inhumano", dijo Ahmadinejad, según un comunicado emitido por la agencia Fars.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria acusó por el ataque a "elementos vinculados con la arrogancia global", en referencia a que Estados Unidos y el Reino Unido estarían detrás del hecho. Sin embargo, no dio detalles de las acusaciones. (DPA)
Los guardias se encontraban de camino a un encuentro con líderes tribales en Pishin cuando, según la televisión estatal, fueron alcanzados por la explosión de un único atacante suicida.
Este canal informó que dos de las víctimas fueron los comandantes Mohammad Zadeh y Nourali Shoushtari. Además señaló al grupo radical sunníta Jundollah (Soldados de Dios) como los artífices de la matanza. Las autoridades especularon que el ataque pudo ser obra de un grupo radical involucrado en el tráfico de drogas a lo largo de la frontera con los vecinos Pakistán y Afganistán.
Jundollah estuvo involucrado en continuas escaramuzas con la Guardia iraní en la frontera con esos países. Trece miembros del grupo fueron ejecutados en julio pasado en la capital provincial Zahedan y Abdol Hamid Rigi, el hermano del líder del grupo Abdolmalik Rigi, está condenado a muerte.
El presidente iraní Mahmud Ahmadinejad condenó ayer el atentado y aseguró que sus responsables no saldrían indemnes. "Los elementos terroristas (que se encuentran) tras este ataque recibirán una respuesta decidida por su crimen inhumano", dijo Ahmadinejad, según un comunicado emitido por la agencia Fars.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria acusó por el ataque a "elementos vinculados con la arrogancia global", en referencia a que Estados Unidos y el Reino Unido estarían detrás del hecho. Sin embargo, no dio detalles de las acusaciones. (DPA)
NOTICIAS RELACIONADAS







