La carrera por la intendencia dividió al Concejo
El bloque del PJ se quebró al votar al edil Del Pino para la vicepresidencia primera del cuerpo y se profundizó la disputa hacia 2011. Un trío díscolo, formado por Marcuzzi, Dumit y Correa, pateó el tablero al rechazar un pacto y pelear por su propio espacio.
Ayer, a las 10, estaba convocada la sesión para elegir autoridades en el Concejo Deliberante de la capital. Pero, a esa hora, el bloque oficialista seguía disputando espacios en la oficina de la presidencia.
A capa y espada, el grupo aliado de Rolando "Tano" Alfaro (titular del Ente de Infraestructura Comunitaria) peleaba para que se desplazara a Hugo Cabral de la vicepresidencia segunda y en su lugar fuera ungido Luis Humberto Marcuzzi. Indignado por la insistencia de este grupo, el concejal José Franco se retiró de la oficina y bajó al recinto a la espera del inicio de la sesión.
A las 10.35 no hubo más tiempo para seguir las negociaciones, porque se iba a caer la sesión (hay un margen de 40 minutos, según el reglamento interno). En ese momento, bajaron al recinto los ediles del oficialismo. Con rostros adustos se instalaron en sus bancas y comenzó la sesión.
Con la velocidad de un relámpago, se votó en forma unánime a Ramón Santiago Cano por sexta vez para ejercer la presidencia del cuerpo. Pero la interna quedó patente al momento de elegir al vicepresidente primero. En este caso, ya no hubo tanta celeridad y el aire se volvió tenso dentro del recinto.
Expectantes, los empleados de cada concejal observaban en las butacas habilitadas para el público con la misma atención de un cazador ante su presa. Christian Rodríguez propuso a Eloy del Pino para el cargo. La votación fue nominal y corrió sin interrupciones mientras daban su aval los concejales Elsa Aguilar, José Luis Avignone (UCR), Cabral y Oscar Cano, pero se detuvo al llegar el turno de Noemí Correa. "No tengo nada en contra del concejal del Pino -dijo la concejala-, pero mi voto es negativo", agregó con firmeza.
Luego le tocó votar a Esteban Dumit, vinculado al diputado nacional Gerónimo Vargas Aignasse. "Por una cuestión de coherencia y de principios, por entender que así como se dio continuidad al presidente debía hacerse lo mismo con la vicepresidencia, mi voto es negativo", sentenció. Más tarde, llegó el turno de Marcuzzi. "Por la coherencia, por el respeto a los 22.000 ciudadanos que nos votaron en 2007, era lógico que la mesa se mantuviera como estaba. Porque nos sentimos desplazados, voto por la negativa", resaltó.
Alfaro y Vargas Aignasse son potenciales competidores de Domingo Amaya por la intendencia en 2011. Teresa Felipe de Heredia, que en los días previos se había unido al grupo que pretendía habilitar una interpelación al secretario de Gobierno, Walter Beraducci, tomó distancia de los "rebeldes" y apoyó a del Pino. Los opositores votaron a favor para no interferir -aclararon- en la interna peronista. El resultado fue 15 contra tres.
Resignación final
Después se votó por la vicepresidencia segunda. El trío "rebelde" terminó resignado y avaló la continuidad de Cabral. En este caso, los opositores Claudio Viña (FR), José Costanzo (PA) y el radical Avignone no respaldaron esa decisión. Reclamaron un espacio para ellos sin desmerecer la figura de Cabral. No tuvieron eco y se terminó la sesión. Quince minutos después nadie quedaba en el recinto, mientras arriba, en la oficina de la presidencia, seguían sin ser tocados los pocillos de café que se enfriaron durante las infructuosas negociaciones previas a la sesión.
Alianzas, loas, enojos y expulsiones
Los aliados sean unidos.- Los concejales Oscar Cano, José Franco y Eloy del Pino (foto) se aferraron a la decisión mayoritaria, a pesar de las presiones que ejercía el grupo "rebelde" para instalar a Luis Humberto Marcuzzi en la vicepresidencia primera del Concejo Deliberante.
Desalojo inmediato.- Al confirmarse la votación que desplazaba a Noemí Correa de la vicepresidencia primera, desde las butacas del público surgieron gritos. "Rosqueros", bramó una mujer. En ese momento, un policía se acercó y le pidió que se callara. Pero la mujer, lejos de amilanarse, volvió a vociferar. "Rosqueros... ¿y las mujeres?", preguntó. Entonces, el policía le pidió que se retirara del recinto. El contratiempo duró apenas unos segundos. Ella aceptó, pero se fue insultando a los oficialistas. En las bancas, pudo verse al concejal Esteban Dumit que le preguntó a su compañero Marcuzzi si la mujer era su allegada. Movió la cabeza en señal de negación. Más tarde, se comentó que, en realidad, la irritada señora sería cercana a la concejala Noemí Correa.
Nervios traicioneros.- José Miranda fue el encargado de anunciar la postulación de su par Ramón Santiago Cano para la presidir el cuerpo. Pero la tensión que se avizoraba dentro del bloque hizo que cometiera un furcio que provocó risas. "Propongo para la presidencia a Oscar Cano", dijo. De inmediato, irónico y veloz, el opositor José Costanzo preguntó a viva voz: "cómo... ¿también hay otro candidato?..."
En la ansiosa espera.- José Franco bajó al recinto, mientras sus pares pugnaban por un espacio para Marcuzzi en una extensa discusión que se dio en la oficina de la presidencia (foto). En desacuerdo, Franco se sentó a esperar en soledad.
Elogio opositor.- El bussista Claudio Viña resaltó la tarea de Cano en la presidencia, pero marcó diferencias sobre el comportamiento del intendente. "Esta votación unánime habla de su responsabilidad en el manejo de la cosa pública y del respeto por las minorías. Algo muy diferente de la actitud del intendente que discrimina", dijo.
A capa y espada, el grupo aliado de Rolando "Tano" Alfaro (titular del Ente de Infraestructura Comunitaria) peleaba para que se desplazara a Hugo Cabral de la vicepresidencia segunda y en su lugar fuera ungido Luis Humberto Marcuzzi. Indignado por la insistencia de este grupo, el concejal José Franco se retiró de la oficina y bajó al recinto a la espera del inicio de la sesión.
A las 10.35 no hubo más tiempo para seguir las negociaciones, porque se iba a caer la sesión (hay un margen de 40 minutos, según el reglamento interno). En ese momento, bajaron al recinto los ediles del oficialismo. Con rostros adustos se instalaron en sus bancas y comenzó la sesión.
Con la velocidad de un relámpago, se votó en forma unánime a Ramón Santiago Cano por sexta vez para ejercer la presidencia del cuerpo. Pero la interna quedó patente al momento de elegir al vicepresidente primero. En este caso, ya no hubo tanta celeridad y el aire se volvió tenso dentro del recinto.
Expectantes, los empleados de cada concejal observaban en las butacas habilitadas para el público con la misma atención de un cazador ante su presa. Christian Rodríguez propuso a Eloy del Pino para el cargo. La votación fue nominal y corrió sin interrupciones mientras daban su aval los concejales Elsa Aguilar, José Luis Avignone (UCR), Cabral y Oscar Cano, pero se detuvo al llegar el turno de Noemí Correa. "No tengo nada en contra del concejal del Pino -dijo la concejala-, pero mi voto es negativo", agregó con firmeza.
Luego le tocó votar a Esteban Dumit, vinculado al diputado nacional Gerónimo Vargas Aignasse. "Por una cuestión de coherencia y de principios, por entender que así como se dio continuidad al presidente debía hacerse lo mismo con la vicepresidencia, mi voto es negativo", sentenció. Más tarde, llegó el turno de Marcuzzi. "Por la coherencia, por el respeto a los 22.000 ciudadanos que nos votaron en 2007, era lógico que la mesa se mantuviera como estaba. Porque nos sentimos desplazados, voto por la negativa", resaltó.
Alfaro y Vargas Aignasse son potenciales competidores de Domingo Amaya por la intendencia en 2011. Teresa Felipe de Heredia, que en los días previos se había unido al grupo que pretendía habilitar una interpelación al secretario de Gobierno, Walter Beraducci, tomó distancia de los "rebeldes" y apoyó a del Pino. Los opositores votaron a favor para no interferir -aclararon- en la interna peronista. El resultado fue 15 contra tres.
Resignación final
Después se votó por la vicepresidencia segunda. El trío "rebelde" terminó resignado y avaló la continuidad de Cabral. En este caso, los opositores Claudio Viña (FR), José Costanzo (PA) y el radical Avignone no respaldaron esa decisión. Reclamaron un espacio para ellos sin desmerecer la figura de Cabral. No tuvieron eco y se terminó la sesión. Quince minutos después nadie quedaba en el recinto, mientras arriba, en la oficina de la presidencia, seguían sin ser tocados los pocillos de café que se enfriaron durante las infructuosas negociaciones previas a la sesión.
Alianzas, loas, enojos y expulsiones
Los aliados sean unidos.- Los concejales Oscar Cano, José Franco y Eloy del Pino (foto) se aferraron a la decisión mayoritaria, a pesar de las presiones que ejercía el grupo "rebelde" para instalar a Luis Humberto Marcuzzi en la vicepresidencia primera del Concejo Deliberante.
Desalojo inmediato.- Al confirmarse la votación que desplazaba a Noemí Correa de la vicepresidencia primera, desde las butacas del público surgieron gritos. "Rosqueros", bramó una mujer. En ese momento, un policía se acercó y le pidió que se callara. Pero la mujer, lejos de amilanarse, volvió a vociferar. "Rosqueros... ¿y las mujeres?", preguntó. Entonces, el policía le pidió que se retirara del recinto. El contratiempo duró apenas unos segundos. Ella aceptó, pero se fue insultando a los oficialistas. En las bancas, pudo verse al concejal Esteban Dumit que le preguntó a su compañero Marcuzzi si la mujer era su allegada. Movió la cabeza en señal de negación. Más tarde, se comentó que, en realidad, la irritada señora sería cercana a la concejala Noemí Correa.
Nervios traicioneros.- José Miranda fue el encargado de anunciar la postulación de su par Ramón Santiago Cano para la presidir el cuerpo. Pero la tensión que se avizoraba dentro del bloque hizo que cometiera un furcio que provocó risas. "Propongo para la presidencia a Oscar Cano", dijo. De inmediato, irónico y veloz, el opositor José Costanzo preguntó a viva voz: "cómo... ¿también hay otro candidato?..."
En la ansiosa espera.- José Franco bajó al recinto, mientras sus pares pugnaban por un espacio para Marcuzzi en una extensa discusión que se dio en la oficina de la presidencia (foto). En desacuerdo, Franco se sentó a esperar en soledad.
Elogio opositor.- El bussista Claudio Viña resaltó la tarea de Cano en la presidencia, pero marcó diferencias sobre el comportamiento del intendente. "Esta votación unánime habla de su responsabilidad en el manejo de la cosa pública y del respeto por las minorías. Algo muy diferente de la actitud del intendente que discrimina", dijo.







