28 Septiembre 2009 Seguir en 
LOS ANGELES.- Samantha Geimer, la adolescente con la que Roman Polanski tuvo relaciones sexuales ilegales en 1977, cuando tenía 13 años, es hoy una madre de familia de 45 años que pidió a la justicia estadounidense que abandone el proceso contra el cineasta para que se cierre este capítulo.
Durante su testimonio ante un gran jurado reunido para juzgar los hechos de 1977, la joven contó que en marzo de ese año Polanski le había preguntado a su madre si podía hacer una sesión de fotos con Samantha en la mansión del actor Jack Nicholson, situada en el barrio de Holywood Hills.
Cuando la adolescente llegó a la casa de Nicholson, Polanski le dio champaña y drogas, explicó Geimer al gran jurado. Le tomó fotos desnuda en un baño y luego, a pesar de la resistencia que opuso, el director logró forzarla a tener una relación sexual, siempre según el testimonio que ella dio ante la justicia. "Yo decía no, no. No quiero ir (a la habitación). No quiero hacerlo. No", contó Geimer en una entrevista de 2003.
Detenido tras la demanda de los padres de Samantha, el cineasta, entonces de 43 años, se declaró culpable de mantener "relaciones sexuales ilegales" y pasó un mes y medio en la cárcel. A fines de 1978 y con la amenaza de volver tras las rejas, Polanski se fugó a Francia, donde vive desde entonces.
Geimer expresó en numerosas oportunidades el asco que sintió cuando tuvo que contar los hechos a la Policía y luego a la Justicia.
Abandonó Los Angeles y en los años 80 se fue a Hawai, donde se casó y crió a sus tres hijos, lejos de la celebridad que adquirió a su pesar. En enero de este año, sin embargo, se decidió a presentar ante la justicia de Los Angeles un pedido para que se abandonara su anterior demanda contra Roman Polanski. (DPA)
Durante su testimonio ante un gran jurado reunido para juzgar los hechos de 1977, la joven contó que en marzo de ese año Polanski le había preguntado a su madre si podía hacer una sesión de fotos con Samantha en la mansión del actor Jack Nicholson, situada en el barrio de Holywood Hills.
Cuando la adolescente llegó a la casa de Nicholson, Polanski le dio champaña y drogas, explicó Geimer al gran jurado. Le tomó fotos desnuda en un baño y luego, a pesar de la resistencia que opuso, el director logró forzarla a tener una relación sexual, siempre según el testimonio que ella dio ante la justicia. "Yo decía no, no. No quiero ir (a la habitación). No quiero hacerlo. No", contó Geimer en una entrevista de 2003.
Detenido tras la demanda de los padres de Samantha, el cineasta, entonces de 43 años, se declaró culpable de mantener "relaciones sexuales ilegales" y pasó un mes y medio en la cárcel. A fines de 1978 y con la amenaza de volver tras las rejas, Polanski se fugó a Francia, donde vive desde entonces.
Geimer expresó en numerosas oportunidades el asco que sintió cuando tuvo que contar los hechos a la Policía y luego a la Justicia.
Abandonó Los Angeles y en los años 80 se fue a Hawai, donde se casó y crió a sus tres hijos, lejos de la celebridad que adquirió a su pesar. En enero de este año, sin embargo, se decidió a presentar ante la justicia de Los Angeles un pedido para que se abandonara su anterior demanda contra Roman Polanski. (DPA)
NOTICIAS RELACIONADAS








