La existencia de una nueva planta nuclear iraní irritó a Obama

Ahmadinejad dijo que no es ningún secreto.

UN FRENTE COMUN. Obama, Brown y Sarkozy estrechan filas.
UN FRENTE COMUN. Obama, Brown y Sarkozy estrechan filas.
26 Septiembre 2009
PITTSBURGH, EEUU.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, puso sobre aviso a Irán para que aclare su programa nuclear, de lo contrario dijo que afrontará severas consecuencias. Obama, junto con el premier británico Gordon Brown y el mandatario francés, Nicolas Sarkozy, acusaron ayer al régimen iraní de haber construido una planta nuclear secreta para enriquecimiento de uranio, violando las reglas internacionales.
Irán ha estado construyendo durante varios años una segunda planta de enriquecimiento de uranio subterránea, cerca de la ciudad sagrada de Qom. Poco después de esta declaración pública conjunta, el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, insistió en que la segunda planta de enriquecimiento de uranio de su país cumplía los parámetros del organismo de vigilancia nuclear de la ONU y dijo que no habría problemas en permitir inspecciones internacionales. "No es un lugar secreto", dijo en conferencia de prensa en Nueva York, y en forma desafiante advirtió que Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia se arrepentirán de sus acusaciones.
Irán reconoció la existencia de la instalación por primera vez el lunes, en una carta enviada a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), una divulgación tardía que, según funcionarios estadounidenses, fue hecha para irritar a Occidente.

Sanciones que muerden
Obama anunció que prefería la vía diplomática para tratar con Irán, aunque añadió: "cuando veamos que la diplomacia no funciona, estaremos en posición mucho más fuerte para, por ejemplo, aplicar sanciones que muerden".   Gran Bretaña, Francia y Alemania también elevaron el espectro de sanciones más severas, y Rusia, antes reacia a mayores castigos, mostró voluntad de unirse al grupo. También China expresó su preocupación por las actividades nucleares de Irán, aunque llamó a una solución negociada.
La nueva revelación sobre el polémico programa nuclear de Irán añadió urgencia a las conversaciones de Teherán con Estados Unidos y otras cinco potencias mundiales, previstas para el 1 de octubre en Ginebra. En las negociaciones participarán Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, China y Rusia -los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU - y Alemania. (Reuters)

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