No salían de su asombro cuando, al leer LA GACETA, se enteraron de que el Estado se quedará con su casa. Ayer, Silvina Edith Manganelli y su padre, Franscisco Antonio Manganelli, advirtieron que irán a la Justicia si el gobernador, José Alperovich, promulga el proyecto de expropiación del inmueble que poseen en calle San Lorenzo al 300.
La casona, propiedad en condominio de Silvina, de Claudia Cecilia Manganelli y de Lilian Beatriz Manganelli (apoderó a su padre), fue adquirida por ellas en 2002 al por entonces Banco Empresario.
Sobre un predio de 350 metros cuadrados, la construcción data de la década de 1920 y alcanza una superficie cubierta 280 metros cuadrados. "Compramos la casa con los ahorros de la familia, y nos enteramos por el diario de que el Gobierno la quiere expropiar. Nosotros no pensamos desprendernos de la propiedad. Incluso, desde hace tres meses estamos trabajando con un arquitecto para iniciar las obras de refacción, respetando la fachada", sostuvo Francisco.
Los Manganelli califican de "confiscación" la pretensión oficial, ya que dicen que nunca fueron consultados por legisladores o por vocales del Tribunal de Cuentas. "Lo que están por hacer es despojarnos de un bien familiar. Porque esto es un despojo a una familia de clase media. Además, ¿dónde está el bien público que debe perseguir toda expropiación? Acá no existe, el bien debe ser para la comunidad, no para un interés minúsculo", se quejó Francisco. "¿Cómo es eso de que nunca pudieron encontrarnos, si todos los impuestos llegan a nuestro nombre y están pagados al día? ¿No pudieron conseguir mi dirección?", se preguntó indignado.
Finalmente, instaron al gobernador a vetar el proyecto. "Es grave que nuestros representantes, que dicen ser defensores de la justicia social y de los derechos humanos, concreten esta confiscación amparándose en una supuesta legalidad", sentenció.
La casona, propiedad en condominio de Silvina, de Claudia Cecilia Manganelli y de Lilian Beatriz Manganelli (apoderó a su padre), fue adquirida por ellas en 2002 al por entonces Banco Empresario.
Sobre un predio de 350 metros cuadrados, la construcción data de la década de 1920 y alcanza una superficie cubierta 280 metros cuadrados. "Compramos la casa con los ahorros de la familia, y nos enteramos por el diario de que el Gobierno la quiere expropiar. Nosotros no pensamos desprendernos de la propiedad. Incluso, desde hace tres meses estamos trabajando con un arquitecto para iniciar las obras de refacción, respetando la fachada", sostuvo Francisco.
Los Manganelli califican de "confiscación" la pretensión oficial, ya que dicen que nunca fueron consultados por legisladores o por vocales del Tribunal de Cuentas. "Lo que están por hacer es despojarnos de un bien familiar. Porque esto es un despojo a una familia de clase media. Además, ¿dónde está el bien público que debe perseguir toda expropiación? Acá no existe, el bien debe ser para la comunidad, no para un interés minúsculo", se quejó Francisco. "¿Cómo es eso de que nunca pudieron encontrarnos, si todos los impuestos llegan a nuestro nombre y están pagados al día? ¿No pudieron conseguir mi dirección?", se preguntó indignado.
Finalmente, instaron al gobernador a vetar el proyecto. "Es grave que nuestros representantes, que dicen ser defensores de la justicia social y de los derechos humanos, concreten esta confiscación amparándose en una supuesta legalidad", sentenció.








