12 Septiembre 2009 Seguir en 
Una mezcla de nostalgia y emoción. Eso es lo que vivieron el jueves los tucumanos que asistieron a la primera función del VI Concierto Pop de Primavera en el teatro Alberdi. Con una cuidada puesta que incluyó la proyección de imágenes en pantalla gigante, juegos de luces y efectos especiales, el concierto (que esta vez estuvo bajo la dirección de Gustavo Guersman) fue un viaje sin escalas a los años 70 (y algo de los 60), época en la que el cine alumbró algunas de las más bellas bandas de sonido.
La función comenzó con un homenaje a Cole Porter, compositor y letrista estadounidense cuyas canciones (como "Night and day") se convirtieron en verdaderos íconos de la música popular. Con arreglos de Roberto Buffo y Gustavo Pláate, los cantantes Constanza Gutiérrez, Nilda Chiarello, Ezequiel Martínez Romero y Ariel Corroto invitaron a un romántico paseo por la obra de Porter, mientras en la pantalla se proyectaban imágenes de la película "De Lovely", con Kevin Kline y Ashley Judd. "Me hizo acordar a los bailes que frecuentaba de joven", dijo María Lucía Donatello, de 63 años.
Hacia el lejano oeste
Tras esta apertura en tono rosado, vino el turno de la acción. En "Go west!", la Sinfónica (conducida por Gustavo Guersman) rindió tributo al western con la música de algunas inolvidables películas del género, entre ellas, "Los siete magníficos", "Lo bueno, lo malo y lo feo" y "La marca de la horca". Claro que no se tocaron las obras completas, sino que se hizo una selección de temas (lo que en Estados Unidos se conoce como "medley") y que en escena funcionan como verdaderas suites. "Es difícil acceder a las partituras y por eso recurrimos a los arreglos", dijo la cantante Fernanda Rodríguez Delgado, a cargo de la difusión del espectáculo. Es un trabajo complejo que, en este caso, tuvo resultados asombrosos. Sobre todo con la música de la película "Melody", aquella inolvidable historia de amor adolescente que hizo suspirar a varias generaciones y que mereció la ovación de la platea. Lo mismo sucedió con el tributo a Edith Piaf, que incluyó los temas "Ne me quitte pas", "La vie en rose" e "Hymne a l?amour", interpretados por Chiarello.
Pero si en la primera parte del concierto predominó el romance, en la segunda abundó la emoción en dos momentos muy puntuales.
El primero de ellos fue la interpretación de algunos temas de la película "Los coristas" a cargo del Coral Juvenil de la UNT que dirige María Eugenia de Chazal y que sonó tan bien que la gente no podía distinguir si estaba escuchando la película o las voces del coro tucumano. "Los chicos llevan mucho tiempo cantando estas piezas y las conocen a la perfección", se ufanó de Chazal al término de la función.
Un final eufórico
El segundo momento emotivo llegó casi al cierre del concierto, con la interpretación de los temas de "La novicia rebelde" (1965). Mientras en la pantalla se sucedían las escenas de la película protagonizada por Julie Andrews en el papel de una monja que deja el convento para cuidar a los bulliciosos hijos de un capitán, en el escenario la orquesta, el Coro Juvenil y los cantantes Toledo, Corroto y Martínez Romero cantaban los temas del filme. Se escucharon "The sound of music", "The Lonely Goatherd", "Edelweiss", "My favorite things", y, sobre todo "Do-re-mi", que el público aplaudió de pie y hasta acompañó a viva voz. Tanto que la orquesta tuvo que repertilo. "Es la primera vez que un concierto me arranca una lágrima", confesó la fotógrafa Margarita Fuentes.
Análisis
Un desafío que echa raíces
Por Gustavo Martinelli - Editor de Espectáculos.
Hoy no se puede concebir una película sin música. ¿Cómo se vería, por ejemplo, "Africa mía" sin la partitura de John Barry acompañando el vuelo de Meryl Streep y de Robert Redford? ¿Sería posible mirar "Forrest Gump" sin escuchar los nostálgicos acordes de Alan Silvestri mientras la nena grita: "corre, Forrest, corre"? No. La música es al cine lo que la arena al mar. Sin embargo no muchas orquestas se animan a interpretar este tipo de composiciones. En parte porque acceder a las partituras es muy difícil. Y, entonces, hay que recurrir a las adaptaciones, que no siempre suelen ser felices. La Sinfónica de la UNT asumió este desafío con gran éxito. Y lo que se pudo ver el jueves es un paso más para convertir al Concierto Pop en una tradición. Las adaptaciones de los temas de los Bee Gees ("Melody") costaron mucho (el mismo Guersman confesó que estuvo a punto de sacarlas del programa) pero el resultado fue maravilloso.
La función comenzó con un homenaje a Cole Porter, compositor y letrista estadounidense cuyas canciones (como "Night and day") se convirtieron en verdaderos íconos de la música popular. Con arreglos de Roberto Buffo y Gustavo Pláate, los cantantes Constanza Gutiérrez, Nilda Chiarello, Ezequiel Martínez Romero y Ariel Corroto invitaron a un romántico paseo por la obra de Porter, mientras en la pantalla se proyectaban imágenes de la película "De Lovely", con Kevin Kline y Ashley Judd. "Me hizo acordar a los bailes que frecuentaba de joven", dijo María Lucía Donatello, de 63 años.
Hacia el lejano oeste
Tras esta apertura en tono rosado, vino el turno de la acción. En "Go west!", la Sinfónica (conducida por Gustavo Guersman) rindió tributo al western con la música de algunas inolvidables películas del género, entre ellas, "Los siete magníficos", "Lo bueno, lo malo y lo feo" y "La marca de la horca". Claro que no se tocaron las obras completas, sino que se hizo una selección de temas (lo que en Estados Unidos se conoce como "medley") y que en escena funcionan como verdaderas suites. "Es difícil acceder a las partituras y por eso recurrimos a los arreglos", dijo la cantante Fernanda Rodríguez Delgado, a cargo de la difusión del espectáculo. Es un trabajo complejo que, en este caso, tuvo resultados asombrosos. Sobre todo con la música de la película "Melody", aquella inolvidable historia de amor adolescente que hizo suspirar a varias generaciones y que mereció la ovación de la platea. Lo mismo sucedió con el tributo a Edith Piaf, que incluyó los temas "Ne me quitte pas", "La vie en rose" e "Hymne a l?amour", interpretados por Chiarello.
Pero si en la primera parte del concierto predominó el romance, en la segunda abundó la emoción en dos momentos muy puntuales.
El primero de ellos fue la interpretación de algunos temas de la película "Los coristas" a cargo del Coral Juvenil de la UNT que dirige María Eugenia de Chazal y que sonó tan bien que la gente no podía distinguir si estaba escuchando la película o las voces del coro tucumano. "Los chicos llevan mucho tiempo cantando estas piezas y las conocen a la perfección", se ufanó de Chazal al término de la función.
Un final eufórico
El segundo momento emotivo llegó casi al cierre del concierto, con la interpretación de los temas de "La novicia rebelde" (1965). Mientras en la pantalla se sucedían las escenas de la película protagonizada por Julie Andrews en el papel de una monja que deja el convento para cuidar a los bulliciosos hijos de un capitán, en el escenario la orquesta, el Coro Juvenil y los cantantes Toledo, Corroto y Martínez Romero cantaban los temas del filme. Se escucharon "The sound of music", "The Lonely Goatherd", "Edelweiss", "My favorite things", y, sobre todo "Do-re-mi", que el público aplaudió de pie y hasta acompañó a viva voz. Tanto que la orquesta tuvo que repertilo. "Es la primera vez que un concierto me arranca una lágrima", confesó la fotógrafa Margarita Fuentes.
Análisis
Un desafío que echa raíces
Por Gustavo Martinelli - Editor de Espectáculos.
Hoy no se puede concebir una película sin música. ¿Cómo se vería, por ejemplo, "Africa mía" sin la partitura de John Barry acompañando el vuelo de Meryl Streep y de Robert Redford? ¿Sería posible mirar "Forrest Gump" sin escuchar los nostálgicos acordes de Alan Silvestri mientras la nena grita: "corre, Forrest, corre"? No. La música es al cine lo que la arena al mar. Sin embargo no muchas orquestas se animan a interpretar este tipo de composiciones. En parte porque acceder a las partituras es muy difícil. Y, entonces, hay que recurrir a las adaptaciones, que no siempre suelen ser felices. La Sinfónica de la UNT asumió este desafío con gran éxito. Y lo que se pudo ver el jueves es un paso más para convertir al Concierto Pop en una tradición. Las adaptaciones de los temas de los Bee Gees ("Melody") costaron mucho (el mismo Guersman confesó que estuvo a punto de sacarlas del programa) pero el resultado fue maravilloso.







