12 Septiembre 2009 Seguir en 
Vaslav Nijinsky es un mito de la danza y ahora también el protagonista del espectáculo "El salto de Nijinsky", que esta noche a las 22 pondrá la compañía Art Trànsit Dansa de Barcelona, en el Teatro San Martín (avenida Sarmiento y Muñecas). Su creadora, María Rovira, coreógrafa y bailarina, cuenta que quedó impresionada por el último salto que el gran bailarín polaco efectuó cuando estaba internado en un centro psiquiátrico y llevaba más de 20 años sin actuar. Ese momento quedó inmortalizado en una fotografía que ha inspirado el espectáculo. "Me gustaría saber lo que le pasó por la cabeza. Su vida fue una aventura, con una carrera como bailarín corta, a causa de la esquizofrenia. A los 29 años dejó de actuar y pasó de sanatorio en sanatorio, hasta que de golpe y porrazo hizo este salto", comentó. "Nijinsky es conocido por sus saltos enormes, prodigiosos. Hay una anécdota que él cuenta en sus memorias. Explica que el primer movimiento que recuerda de su vida es un salto. Su padre lo tiró a un pozo para que aprendiera a nadar, y cuando estaba ahogándose tuvo el poder de dar un salto dentro del agua que lo alzó hasta alcanzar la rama de un árbol. Fue un impulso vital. Un salto no es un movimiento gratuito. Es para superar un obstáculo o para conseguir alguna cosa. En la danza los saltos son imprescindibles, porque permiten alcanzar el poder del aire y de la tierra. Es maravilloso tener esta agilidad", asegura la coreógrafa. Sobre el espectáculo ("un homenaje al bailarín, no al enfermo", según aclaró), adelantó que las emociones se expresan a través del movimiento, con bellas melodías. Los bailarines en escena son Julio Andrés Escudero, Damián Federico Cortés, María Garriga, Reinaldo Ribeiro, Daniel Rosado, Isabel Tapias y Sol Vázquez.
Los intérpretes representan algunas de las obsesiones de Nijinsky, como la religión, el sexo o los ojos. Ellos evolucionan en un escenario cubierto por un linóleo que reproduce uno de los ojos dibujado por el bailarín, fallecido en una clínica londinense en 1950. "La idea central del espectáculo abreva en las complejas aguas de la memoria y también en todo movimiento ligado con el salto, como un juego ritual, danza y competición atlética. La memoria es fundamental para el equilibrio necesario para vivir, pero es también un ejercicio de equilibrio, caso contrario al de la locura", reflexionó Rovira.
Con vino y todo
Por otro lado, a las 22, en la sala Caviglia, Los Trento presentarán "Varietales de humor y vino". Se trata de un espectáculo de música y humor que tiene al vino como protagonista, y donde se abordan distintos géneros musicales, como el tango, la música coral y religiosa, la balada, el bolero, el cuarteto y la rumba flamenca. Los primos Leonardo y Maximiliano Trento aclararon que el humor que hacen tiene muy poco del chiste cordobés. "Tiene algo de picardía, pero contamos una historia; nos criamos juntos de modo que manejamos un lenguaje que a ambos nos hace reír y lo llevamos al escenario", dijo Leonardo, quien aseguró que lo que lo hace reír es el ridículo, por más que sea una cosa cotidiana. "En ese sentido nos identificamos más con el humor de Les Luthiers, de Hugo Varela, lo cual tiene que ver con contar una historia, además de reírse y hacer reír. Nos divertimos mucho en el show", añadió. Y agregó: "no es fácil hacer reír y menos en estos tiempos. Pero la gente se predispone para pasarla bien después de tanto bajón. Lo que pretendemos es que esa hora y cuarto, que dura el espectáculo, el público se pueda desenchufar y que para ellos sean cuatro horas de risa, que pierdan la noción del tiempo".
Los intérpretes representan algunas de las obsesiones de Nijinsky, como la religión, el sexo o los ojos. Ellos evolucionan en un escenario cubierto por un linóleo que reproduce uno de los ojos dibujado por el bailarín, fallecido en una clínica londinense en 1950. "La idea central del espectáculo abreva en las complejas aguas de la memoria y también en todo movimiento ligado con el salto, como un juego ritual, danza y competición atlética. La memoria es fundamental para el equilibrio necesario para vivir, pero es también un ejercicio de equilibrio, caso contrario al de la locura", reflexionó Rovira.
Con vino y todo
Por otro lado, a las 22, en la sala Caviglia, Los Trento presentarán "Varietales de humor y vino". Se trata de un espectáculo de música y humor que tiene al vino como protagonista, y donde se abordan distintos géneros musicales, como el tango, la música coral y religiosa, la balada, el bolero, el cuarteto y la rumba flamenca. Los primos Leonardo y Maximiliano Trento aclararon que el humor que hacen tiene muy poco del chiste cordobés. "Tiene algo de picardía, pero contamos una historia; nos criamos juntos de modo que manejamos un lenguaje que a ambos nos hace reír y lo llevamos al escenario", dijo Leonardo, quien aseguró que lo que lo hace reír es el ridículo, por más que sea una cosa cotidiana. "En ese sentido nos identificamos más con el humor de Les Luthiers, de Hugo Varela, lo cual tiene que ver con contar una historia, además de reírse y hacer reír. Nos divertimos mucho en el show", añadió. Y agregó: "no es fácil hacer reír y menos en estos tiempos. Pero la gente se predispone para pasarla bien después de tanto bajón. Lo que pretendemos es que esa hora y cuarto, que dura el espectáculo, el público se pueda desenchufar y que para ellos sean cuatro horas de risa, que pierdan la noción del tiempo".







