11 Septiembre 2009 Seguir en 
Hay tantas vertientes de aguas termales como alfajores hondeños en el centro de la ciudad. Es posible acceder a un baño terapéutico totalmente gratuito en el balneario municipal "La Olla". Al final de la costanera está el piletón preferido por el turismo económico. Rodeados de carpas y de casas rodantes, el lugar congrega a varios grupos de jubilados que se relajan a sus anchas, como si no le debieran nada a nadie.
El camping tiene sus fanáticos como Juan Carlos Bernardo, un taxista marplatense que desde hace 14 años elige Las Termas para descansar. Esta vez llegó con su esposa y algunos familiares. "Las mejores anécdotas que me llevo son los asados de chivito al mediodía", asegura en un tono de felicidad casi infinita.
A las tres de la tarde, mientras la mayoría de los lugareños cumplen con la sagrada siesta, algunos turistas comparten el mate cerca del piletón. Otros se recuestan debajo del chorro de agua termal en el centro de la pileta. "¡Qué lindo que es estar en alpargatas!", bromea uno de los visitantes. En el grupo hablan sobre una posible escapada a Tucumán. "Creo que vamos a visitar los cerros y volvemos para hacer noche en Las Termas", pronostica Bernardo.
El camping tiene sus fanáticos como Juan Carlos Bernardo, un taxista marplatense que desde hace 14 años elige Las Termas para descansar. Esta vez llegó con su esposa y algunos familiares. "Las mejores anécdotas que me llevo son los asados de chivito al mediodía", asegura en un tono de felicidad casi infinita.
A las tres de la tarde, mientras la mayoría de los lugareños cumplen con la sagrada siesta, algunos turistas comparten el mate cerca del piletón. Otros se recuestan debajo del chorro de agua termal en el centro de la pileta. "¡Qué lindo que es estar en alpargatas!", bromea uno de los visitantes. En el grupo hablan sobre una posible escapada a Tucumán. "Creo que vamos a visitar los cerros y volvemos para hacer noche en Las Termas", pronostica Bernardo.







