11 Septiembre 2009 Seguir en 
Esta noche proyectarán en uno de los numerosos cineclubes que -felizmente- florecen por Tucumán la inquietante "Eraserhead". Y, vaya casualidad, esta semana dieron en algún canal de DirecTV (no me pregunte cuál) "El hombre elefante". Y días pasados, apuntábamos en esta columna cómo en "Cine", la conmovedora novela de Juan Martini, los protagonistas volvían una y otra vez a "Mulholland Drive". Semejante atracón de David Lynch es más que bienvenido. Salud.
Alguien definió alguna vez a "2001" como un gigantesco test de Rorschach (usted lo conoce: es la interpretación libre de imágenes que se van pasando en secuencia. Le muestran una mancha negra y usted dice: ¡un murciélago! Y así). Bien, la filmografía completa de Lynch es un irresistible juego de interpretaciones, porque nunca nada es lo que parece y siempre hay margen para una vuelta de tuerca. Macabra, bizarra, irresistible, fantástica o, por qué no, frustrante. Así es Lynch.
¿O no nos pasamos buena parte de nuestras vidas conjeturando sobre quién había matado a Laura Palmer? ¿No fue "Twin Peaks" la serie que cambió por completo la manera de pensar y hacer series de televisión?
A mí me gustó "Dune". Repasemos: Lynch tomó la saga de Frank Herbert y la convirtió en una película monumental. Tan monumental como el fracaso que significó al momento de recaudar. Será porque se esperaba "una de naves espaciales" y Lynch mezcló en una película de ciencia ficción temas demasiado profundos (¡el Mesías es Kyle MacLachlan!).
Si "Terciopelo azul" es una de las mejores películas que vio no hace falta escribir mucho más. Si no la vio, una recomendación: encontrar una oreja tirada por ahí puede ser el comienzo del viaje más fascinante de su vida.
Alguien definió alguna vez a "2001" como un gigantesco test de Rorschach (usted lo conoce: es la interpretación libre de imágenes que se van pasando en secuencia. Le muestran una mancha negra y usted dice: ¡un murciélago! Y así). Bien, la filmografía completa de Lynch es un irresistible juego de interpretaciones, porque nunca nada es lo que parece y siempre hay margen para una vuelta de tuerca. Macabra, bizarra, irresistible, fantástica o, por qué no, frustrante. Así es Lynch.
¿O no nos pasamos buena parte de nuestras vidas conjeturando sobre quién había matado a Laura Palmer? ¿No fue "Twin Peaks" la serie que cambió por completo la manera de pensar y hacer series de televisión?
A mí me gustó "Dune". Repasemos: Lynch tomó la saga de Frank Herbert y la convirtió en una película monumental. Tan monumental como el fracaso que significó al momento de recaudar. Será porque se esperaba "una de naves espaciales" y Lynch mezcló en una película de ciencia ficción temas demasiado profundos (¡el Mesías es Kyle MacLachlan!).
Si "Terciopelo azul" es una de las mejores películas que vio no hace falta escribir mucho más. Si no la vio, una recomendación: encontrar una oreja tirada por ahí puede ser el comienzo del viaje más fascinante de su vida.







