09 Septiembre 2009 Seguir en 
En el Hospital Obarrio no tienen infraestructura para contenerlo, y en la cárcel no hay especialistas suficientes. Dos médicos psiquiatras determinaron ayer que, en Tucumán, no hay lugares en condiciones de recibir a Pablo Amín, el santiagueño que asesinó a su esposa María Marta Arias en un hotel. Eduardo Núñez Campero, director del Instituto de Criminología de Villa Urquiza y Nélida Romano, directora del Obarrio, difirieron en sus consideraciones acerca de la salud mental del imputado. Núñez Campero dijo que está loco, y Romano lo negó. En el medio, Amín amenazó a un hermano de la víctima y pateó a un policía en la cara.









