Obama afronta severas críticas por su discurso de inicio de clases

Preludio de una gran batalla en el Capitolio.

08 Septiembre 2009
WASHINGTON.- El discurso que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pronunciará hoy para dar inicio al año lectivo, genera fuerte resistencia entre los sectores republicanos luego de que la Casa Blanca dio a conocer ayer su contenido. La reacción fue vista como un preludio de la gran batalla que librará mañana el mandatario en el Capitolio, donde defenderá su plan de reforma del sistema de salud, que generó fuerte resistencia de la oposición y de algunos legisladores de su propio partido.
El discurso enfatiza la necesidad de una buena formación e insta a cada alumno a que se esfuerce por el interés del país. "Lo que ustedes aprendan en las escuelas será decisivo para aprobar los desafíos de nuestra nación en el futuro", dirá hoy Obama en su alocución en un colegio de Arlington, Virginia. Padres conservadores rechazaron el discurso de Obama y su transmisión a todas las escuelas estadounidenses. Temen que los alumnos sean adoctrinados políticamente. Otros padres dijeron que no enviarán sus hijos a clase. "Esto es un culto a la personalidad que uno esperaría ver en Corea del Norte o en el Irak de Saddam Hussein", dijo un diputado republicano.
Obama, cuya popularidad descendió en forma sensible según las encuestas, se enfrenta con crecientes dificultades, especialmente en lo que respecta a la reforma sanitaria. Mañana tratará de recuperar la iniciativa en un discurso que pronunciará antes las dos Cámaras del Parlamento. Obama afronta una fuerte campaña contra por parte de sectores ultraconservadores que se oponen a la reforma y cuestionan su capacidad para oficiar de comandante en jefe.

La opción pública

Ayer, en Cincinnati (Ohio), dijo ante trabajadores de la Federación Americana de Sindicatos-Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO) que la "opción pública", un seguro público de salud para los que no pueden pagar uno privado, debe formar parte del nuevo sistema para mejorar la calidad y a rebajar los costos". Ante 5.000 personas, subrayó no obstante su respeto por que las aseguradoras privadas hagan negocio en este sector. "Debemos construir un sistema de seguro sanitario que funcione tan bien para el pueblo americano como lo hace la industria de los seguros, que debería ser un libre mercado para conseguir beneficios, pero también debería ser justo", dijo. Es la primera vez que un presidente de Estados Unidos en activo participa en la fiesta del Día del Trabajo de la AFL-CIO, que este año se corresponde en EEUU con el 7 de setiembre.

La vacante que dejó Kennedy
Joseph P. Kennedy II anunció que no planea ocupar el asiento vacante de su fallecido tío, Edward "Ted" Kennedy en el Senado, que ha estado en manos de la prominente familia política por más de medio siglo. Joseph, de 56 años, hijo mayor del senador asesinado Robert F. Kennedy, previamente representó a Massachusetts en el Congreso estadounidense y ahora dirige Citizens Energy, una compañía sin fines de lucro que entrega aceite para calefacción a familias de bajos ingresos.
Ted Kennedy, que ocupó durante 47 años un escaño en el Senado, murió el 25 de agosto de cáncer cerebral, a los 77 años. Massachusetts elegirá al sucesor en una elección especial el 19 de enero, luego de una primaria el 8 de diciembre. Su deceso privó a los demócratas del voto número 60 de los 100 que componen el Senado, necesario para sobrepasar los obstáculos republicanos a la reforma al sistema de salud. (Télam-Reuters)

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