Amín fue sacado del juicio en medio de un ataque de nervios

El acusado de haber matado a su esposa comenzó a hablar en inglés y en castellano y a balbucear palabras sin sentido. Afuera.

ESPOSADO. Por primera vez desde el crimen, Amín se encontró cara a cara con los familiares de la víctima. LA GACETA/JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
ESPOSADO. Por primera vez desde el crimen, Amín se encontró cara a cara con los familiares de la víctima. LA GACETA/JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
07 Septiembre 2009
A las 9 comenzó el juicio oral por el crimen de María Marta Arias, cuyo principal imputado es el santigueño Pablo Amín, quien ya confesó el brutal homicidio de su esposa perpetrado en 2007 en un hotel frente al parque 9 de Julio.

Esta mañana prestaron declaración las seis peritos que determinaron que Amín se encontraba en pleno uso de sus facultades cuando sucedió el asesinato. Las especialistas -psicólogas, psiquiatras y la médica forense- concluyeron que el imputado tiene un "trastorno límite", pero que sabía que estaba cometiendo un ilícito.

El confeso homicida es defendido por los abogados Roberto Flores y Martín Zottoli, quienes opinan lo contrario. En medio de las declaraciones de las profesionales, el tribunal ordenó que Amin abandone la sala, debido a que su estado de nerviosismo le impedía permanecer en silencio. El acusado había comenzado a hablar en inglés y en castellano, y a balbucear palabras sin sentido.

La sala II de la Cámara Penal está compuesta por los vocales Alberto Piedrabuena, Emilio Herrera Molina y Emilio Páez de la Torre. El letrado Mario Leiva Haro es el representante legal de la querella y la fiscalía de Cámara estará a cargo de Marta Jerez de Rivadeneira.

Las claves del caso
El sábado 27 de octubre de 2007, Amín y su esposa llegaron desde Santiago del Estero y se alojaron en un cuarto del hotel Catalinas Park. Durante la mañana, el imputado participó de una conferencia organizada por una firma para la cual trabajaba.

Luego, el joven de entonces 25 años comenzó a actuar de una forma que llamó la atención de los investigadores. Entre otras cosas, se hizo tomar fotografías en una iglesia y luego bebió agua bendita.

Tras esos incidentes, fue arrestado por personal de Patrulla Urbana. Amín se había abalanzado sobre el patrullero y los policías lo demoraron por provocar disturbios en la vía pública. Lo llevaron al hospital Padilla, donde un médico lo examinó y le dio el alta.

Es un misterio lo que sucedió entre la noche del 27 de octubre y las primeras horas de la madrugada siguiente. De regreso al hotel, y, según su confesión, Amín mutiló a su pareja y la mató.

Tras el crimen, el santiagueño fue sorprendido por personal del hotel arrastrando el cuerpo de su esposa por las escaleras del edificio. Los testigos señalaron que actuaba de forma muy agresiva; estaba desnudo y tenía manchas de sangre en todo su cuerpo.

Especialistas determinaron que Amín podía ser juzgado y fue llevado desde el hospital Obarrio a Villa Urquiza, donde permanece detenido. LA GACETA ©



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