A sus representantes, la gente también les pide viagra, palos de golf, equinos y mascotas
Algunos tucumanos suelen aprovechar la confianza de los dirigentes para hacer algunos requerimientos desopilantes. La costumbre de solicitar ayuda se ha instalado en la sociedad, a tal punto que surgen planteos costosos e imposibles de cumplir. Otros pueden ser resueltos con buena voluntad.
"Un pedido con efecto inmediato"
Luis González (UCR)
Intendente de Simoca
"A mi oficina viene gente desesperada, que cuenta todos sus problemas con lujo de detalles. La situación más insólita se dio cuando vino un señor ya mayor. Entró a la intendencia, se sentó en mi despacho y empezó a hablar, pero daba vueltas y vueltas y no iba directo al grano. Parecía que no se animaba hasta que, por fin, soltó prenda. Me pidió Viagra, pero no la plata para comprarlo, sino la pastilla directamente porque a él le daba vergüenza ir a la farmacia a comprar. Quería que le diera el medicamento. No era un conocido mío, pero uno a veces genera tanta confianza que la gente se larga con todas sus intimidades. La verdad: no lo podía creer".
"Quería viajar, pero a España"
Oscar Cano (PJ)
Concejal de la capital (PJ)
"Fue para la época de fin de año. Recuerdo que ya estaba cerca la Navidad, entonces llegó una mujer al Concejo Deliberante. Estaba llorando cuando habló con la secretaria y la hice pasar a la oficina. Entre lágrimas, repetía: 'Oscarcito, yo te conozco de chico a vos y tenés que ayudarme... Quiero ir a ver a mi hijo Pedrito y necesito que me ayudés para los pasajes'. La escuché atentamente y tenía razón, porque la conocía del barrio. 'Pedrito también te conoce a vos de chico, pero no tengo para ir a visitarlo', repetía. Conmovido traté de resolver el problema y cuando le pregunté dónde estaba Pedrito, me dijo: 'en España'. Es que yo sigo viviendo en el barrio y a veces me golpean la puerta".
"Dígale a mi marido que vuelva"
Jesús Salim (PJ)
Concejal de Famaillá
"Lo más curioso que me pasó ocurrió cuando llegó a mi oficina una señora que estaba muy afligida y con impaciencia pedía hablar conmigo. Por supuesto que la atendí, pero no salí del asombro al escuchar su pedido. Quería que en mi condición de concejal fuera a hablar con su marido para convencerlo de que volviera a su casa, porque se había ido con otra mujer. Era un caso que no costaba un peso, pero el tema era escabroso y nada podía hacer. 'Dígale que usted es concejal', me decía la señora. Incluso me contaba las bondades que tenía como ama de casa y que sabía cocinar muy bien. Me habló un largo rato del tema, pero era imposible interceder en un problema familiar".
"Para descansar en Mar del Plata"
Raúl Hadla (PJ)
Legislador provincial
"Algunos no tienen escrúpulos a la hora de pedir. Pareciera que vale todo, como si todo estuviera permitido y que se puede pedir por pedir. Una vez, me pidieron los pasajes a Mar del Plata para toda una familia, porque querían salir de vacaciones y, para colmo, en avión. Me sorprendía porque era gente que podía pagarse los pasajes en micro o ir en auto. Por suerte, el 90% de la gente es ubicada y sólo pide un trabajo o que hagamos cosas en beneficio de la comunidad. Los que menos tienen piden plata para volver a sus casas, porque vienen a la ciudad y no tienen para regresar. Lo que sorprende es quién pide".
"Dijo que tenía un caballo preso"
Jorge Mendía (Bloque UCR)
Legislador provincial
"En la época en que era concejal de la capital me fue a ver un muchacho que trabajaba de cartonero. Andaba a los gritos y llorando decía que tenía el caballo preso. Tenía mucha cara de preocupación, porque era su medio de vida. Estaba desesperado, porque el animal había sido secuestrado por la Policía. En aquel momento, visitaba la zona de Los Vázquez por el tema de la basura. Este muchacho me veía por su barrio y no dudó en ir a buscarme. Lamentablemente, no pude cumplir su pedido, porque no tenía ningún papel ni documento para comprobar que el animal era de su propiedad. Me dolió mucho porque el muchacho estaba enamorado del caballo y era su herramienta de trabajo".
"Le habían robado un soldador"
Ernesto Padilla (Recrear)
Ex legislador provincial
"En el semáforo de la avenida Sarmiento y Salta había siempre un vendedor que ofertaba sus productos a los automovilistas. Vendía un pack de herramientas de hierro para el asador (pala y atizador, entre otras cosas). Cada vez que iba a la Legislatura, me encontraba con él. Pero un día, dejó de vender. Entonces le pregunté por qué y me contó que le habían robado el soldador para fabricar sus productos. Antes de que abriera la boca, él me pidió si podía darle un soldador nuevo. Decidí cumplir el pedido, y mandé a un secretario a comprar uno para regalarle. Ahora, cuando paso por esa esquina, todavía lo veo trabajando en la venta callejera".
"Para pagar el cable y el teléfono"
Juan Carlos Mamaní (PJ)
Concejal de la capital
"Hay vecinos que vienen a pedirme plata para poder pagar el teléfono. Otros piden para pagar la boleta del cable. Y me siguen pidiendo todavía, pero no siempre se puede ayudar, todo depende de las posibilidades. En esta realidad, esos pedidos son un lujo, aunque a veces accedemos. Mucha gente también necesita comprar leche o jarabes de los chicos. Nosotros somos los culpables, porque hemos mal acostumbrando a esa gente. Una vez me pidieron un caballo y un carro, que es una herramienta de trabajo para algunos. Lo que me sorprendió fue que me pidieran para el cable y el teléfono".
"Pretendía cambiar el televisor"
Delia Pinchetti de Sierra Morales (Unión-PRO)
Senadora nacional
"En 1997, estaba en campaña electoral y organizamos un acto barrial. Se acercó un señor muy bien puesto y me dijo: 'Hola Momy, sólo te quiero pedir que me dones unos palos de golf, aunque sean usados, porque el médico me mandó a hacer ejercicios'. Me sorprendió. Un episodio similar ocurrió en la puerta de mi casa. Llegó una mamá de un barrio humilde. 'Momy nosotros tenemos un televisor blanco y negro. Lo único que le pido -decía- es un televisor color para que mi hijo pueda ver los dibujos animados. Ahora va a la casa de un amiguito, pero como se porta mal lo mechonean'; por eso le pido un televisor'".
"La receta era para el perrito"
Federico Masso (Barrios de pie)
Ex secretario de Atención de urgencias sociales
"Una anécdota que comentamos mucho entre todo el equipo cuando estaba en la función pública era sobre una mujer que se presentó a las 8.15 en la oficina de la Casa de Gobierno. Había llegado con una receta en la mano y decía que quería los remedios para su hijo. Como hacíamos en todos los casos, le pedimos las fotocopias del DNI del paciente. 'Los remedios son para mi hijo', repetía. 'Muy bien, pero tiene que traer las fotocopias del DNI', le explicábamos. Al rato, la mujer aseguró que no podía presentar las fotocopias. 'Mi hijo es mi mascota', confesó. Ahí descubrimos que la receta era para el perrito. Pero lamentablemente no podíamos atender ese tipo de pedidos".
Como en una sesión de terapia
Hugo Cabral (PJ)
Concejal de la capital
"Por una costumbre de trabajo interno, cada vez que llega alguien a la oficina tiene que anotar su nombre y apellido y explicar cuál es el tema que quiere plantear. Después, atendiendo a los vecinos en los días de audiencias. Una vez, llegó un señor de unos 70 años que no había detallado cuál era su pedido. Igual lo hice pasar. Se sentó y empezó a hablar. Me contó sobre su vida, lo que había hecho de joven, las cosas que había logrado después. Llevaba casi media hora, mientras yo esperaba el pedido. Seguía escuchándolo y nada. Al final, después de 35 minutos en los que no paró de hablar, me dijo 'gracias', y salió. Desde la puerta agregó: 'necesitaba que alguien me escuche'".
"Querían implantes de siliconas"
Alberto Olea (PJ)
Intendente de Monteros
"Una vez, un grupo de mujeres llegó a plantearme algo que realmente me pareció increíble. Eran dirigentes del partido y tenían cierta confianza, pero igual me dejó helado el pedido. Me decían que sentían una gran frustración como mujeres, pero se iban por las ramas mientras las escuchaba con atención. Al final se animaron a hacer el pedido. Querían ponerse implantes de siliconas en los senos. Lo único que pude hacer fue derivarlas al médico y nada más. Otra vez vino un vecino ya mayor que me pidió pastillitas, porque decía que el té de muña muña ya no le funcionaba. Me contó que tomaba ruda y miel de caña, pero nada. Por eso insistía en conseguir la famosa pastillita".
Gestión en defensa de los chanchos
José Costanzo (Partido autónomo)
Concejal de la capital
"En mi primera gestión como concejal me pasó algo muy gracioso; vinieron unos puesteros de la feria de Villa Luján, que todavía se hace los viernes en la plaza del barrio, y tenían una bronca mayor porque personal de la Municipalidad había decomisado un total de 20 chanchos que tenían para la venta. Entonces fuimos a averiguar el caso y terminamos en la sociedad protectora de animales, porque los municipales decían que habían donado los cerdos. Pero en vez de 20 sólo habían llegado cinco. Un funcionario municipal me dijo que en la camioneta también había gallinas que picoteaban a los chanchos. ¿Quería convencerme de que las gallinas se comieron a los chanchos?".
"Un carro con animal incluido"
Carlos "Alito" Isa Assán (PJ)
Legislador provincial
"La gente pide de todo. Muchas veces no entiende que uno ocupa una función dedicada a legislar. Vienen a pedir medicamentos; pasajes; el arreglo del baño o de las veredas; una puerta; una ventana o una bicicleta para trabajar. También ya me van pidiendo cuatro caballos. Ese tipo de pedidos son como pan caliente. Hace cinco años, vino un vecino al que le dicen 'El Chueco Belisario', que vive en San Cayetano. Le habían chocado el carro y se murió su caballo. Entonces quería que le comprara un carro y un caballo. Sabíamos que ese era su medio de vida, porque se trata de gente que vive del cartón".
"Graciela se encarga de todo"
Ramón Santiago Cano (PJ)
Presidente del Concejo Deliberante de la capital
"En 1999, todavía no era candidato, pero trabajaba para un dirigente que sí se postulaba. Fuimos a una reunión vecinal y al final -como era de costumbre- aparecieron los pedidos. Los que me conocían me encaraban a mí. 'Necesito remedios', era lo más común. Mi esposa me acompañaba esa vez. Cada pedido lo pasábamos a ella. 'Graciela, encargate de los remedios'. Así todo el tiempo hasta que se abrió paso un vecino que encaró al candidato y le dijo: 'escúcheme... se me ha muerto el caballo'. 'Graciela -dijo el candidato-, encárguese del caballo muerto'. Pero lo que este vecino quería era que le compraran otro caballo".
Un pequinés para una vecina sola
Rodolfo "Rody" Humano (PJ)
Concejal de Bella Vista
"Una señora que vivía sola tenía adoración por su mascota: un perrito pequinés. Pero ya estaba viejito y un día se le murió. Ella fue a buscarme a la casa para reclamar una ayuda. En la vereda, en medio del llanto, me pidió que le consiguiera otro perrito y se notaba que era su única compañía en la casa. Me dio tanta pena que le compré un perrito a una amiga. Se lo llevé a su casa y ahora el perrito debe tener unos siete meses de vida. La mujer quedó tan contenta que de vez en cuando lo trae para que vea cómo lo cuida. También es un pequinés y se llama 'Timmy', como el mío".
"En broma, reclamaban un novio"
Marta Ezcurra (Partido Republicano)
Ex intendenta de la capital
"En una época, la mayoría de mi equipo de trabajo estaba formado por mujeres. Había tantas como para hacer dulce. Siempre organizaba reuniones con los clubes de madres y otras instituciones donde se sumaban más mujeres todavía. En ese tiempo, mis compañeras de tarea me pedían un novio. Al principio, me causaba gracia, pero después ya me hacían dudar si era un pedido serio, aunque creo que más bien se trataba de una broma común del grupo. '¡Eh Martita... -decían- ¿Ccuándo me vas a traer un varón?'. Entonces les respondía en el mismo tono: '¿No consigo para mí y te voy a conseguir para vos?'. Eso me pasó por trabajar con tantas mujeres".
"Lo ayudé en la venta de verduras"
José Marrades (PJ)
Concejal de Yerba Buena
"Había un muchacho que, todas las mañanas, salía con un carrito a vender verduras. Era de la zona de Pacará. Lo veía trabajar bajo el sol y la lluvia, pero un día me enteré de que el carrito no era de su propiedad, sino que trabajaba para el dueño del carrito por un porcentaje de la venta del día. No pasó mucho tiempo hasta que llegó a la oficina a explicarme que quería tener su propio emprendimiento y que para lograrlo necesitaba un carrito propio. Fue en la primera gestión en el Concejo Deliberante y cuando me pagaron el aguinaldo le compré el carrito. Después el muchacho se encargó de comprar el caballo y así formó su propio negocio ambulante para venta de verduras".
"Dinero para organizar nada"
José Manuel Nano (UCR)
Senador nacional electo
"En una campaña electoral, había un dirigente radical y supuestamente amigo, que organizó un acto político. Recuerdo que unos días antes vino a pedirnos plata para los preparativos. Me planteó el caso delante del concejal José Luis Avignone. Ambos le dimos el dinero. Pero llegado el día del acto, mientras estábamos en otro mitin cercano, volvió a aparecer este dirigente y nos dijo que había tanta gente esperándonos que necesitaba más plata. Con Avignone le dimos más dinero, pero más tarde nos dirigimos al supuesto acto y nunca pudimos encontrar la dirección. Recuerdo que era cerca del sanatorio Regional. Al dirigente no volvimos a verlo por varios años".
Luis González (UCR)
Intendente de Simoca
"A mi oficina viene gente desesperada, que cuenta todos sus problemas con lujo de detalles. La situación más insólita se dio cuando vino un señor ya mayor. Entró a la intendencia, se sentó en mi despacho y empezó a hablar, pero daba vueltas y vueltas y no iba directo al grano. Parecía que no se animaba hasta que, por fin, soltó prenda. Me pidió Viagra, pero no la plata para comprarlo, sino la pastilla directamente porque a él le daba vergüenza ir a la farmacia a comprar. Quería que le diera el medicamento. No era un conocido mío, pero uno a veces genera tanta confianza que la gente se larga con todas sus intimidades. La verdad: no lo podía creer".
"Quería viajar, pero a España"
Oscar Cano (PJ)
Concejal de la capital (PJ)
"Fue para la época de fin de año. Recuerdo que ya estaba cerca la Navidad, entonces llegó una mujer al Concejo Deliberante. Estaba llorando cuando habló con la secretaria y la hice pasar a la oficina. Entre lágrimas, repetía: 'Oscarcito, yo te conozco de chico a vos y tenés que ayudarme... Quiero ir a ver a mi hijo Pedrito y necesito que me ayudés para los pasajes'. La escuché atentamente y tenía razón, porque la conocía del barrio. 'Pedrito también te conoce a vos de chico, pero no tengo para ir a visitarlo', repetía. Conmovido traté de resolver el problema y cuando le pregunté dónde estaba Pedrito, me dijo: 'en España'. Es que yo sigo viviendo en el barrio y a veces me golpean la puerta".
"Dígale a mi marido que vuelva"
Jesús Salim (PJ)
Concejal de Famaillá
"Lo más curioso que me pasó ocurrió cuando llegó a mi oficina una señora que estaba muy afligida y con impaciencia pedía hablar conmigo. Por supuesto que la atendí, pero no salí del asombro al escuchar su pedido. Quería que en mi condición de concejal fuera a hablar con su marido para convencerlo de que volviera a su casa, porque se había ido con otra mujer. Era un caso que no costaba un peso, pero el tema era escabroso y nada podía hacer. 'Dígale que usted es concejal', me decía la señora. Incluso me contaba las bondades que tenía como ama de casa y que sabía cocinar muy bien. Me habló un largo rato del tema, pero era imposible interceder en un problema familiar".
"Para descansar en Mar del Plata"
Raúl Hadla (PJ)
Legislador provincial
"Algunos no tienen escrúpulos a la hora de pedir. Pareciera que vale todo, como si todo estuviera permitido y que se puede pedir por pedir. Una vez, me pidieron los pasajes a Mar del Plata para toda una familia, porque querían salir de vacaciones y, para colmo, en avión. Me sorprendía porque era gente que podía pagarse los pasajes en micro o ir en auto. Por suerte, el 90% de la gente es ubicada y sólo pide un trabajo o que hagamos cosas en beneficio de la comunidad. Los que menos tienen piden plata para volver a sus casas, porque vienen a la ciudad y no tienen para regresar. Lo que sorprende es quién pide".
"Dijo que tenía un caballo preso"
Jorge Mendía (Bloque UCR)
Legislador provincial
"En la época en que era concejal de la capital me fue a ver un muchacho que trabajaba de cartonero. Andaba a los gritos y llorando decía que tenía el caballo preso. Tenía mucha cara de preocupación, porque era su medio de vida. Estaba desesperado, porque el animal había sido secuestrado por la Policía. En aquel momento, visitaba la zona de Los Vázquez por el tema de la basura. Este muchacho me veía por su barrio y no dudó en ir a buscarme. Lamentablemente, no pude cumplir su pedido, porque no tenía ningún papel ni documento para comprobar que el animal era de su propiedad. Me dolió mucho porque el muchacho estaba enamorado del caballo y era su herramienta de trabajo".
"Le habían robado un soldador"
Ernesto Padilla (Recrear)
Ex legislador provincial
"En el semáforo de la avenida Sarmiento y Salta había siempre un vendedor que ofertaba sus productos a los automovilistas. Vendía un pack de herramientas de hierro para el asador (pala y atizador, entre otras cosas). Cada vez que iba a la Legislatura, me encontraba con él. Pero un día, dejó de vender. Entonces le pregunté por qué y me contó que le habían robado el soldador para fabricar sus productos. Antes de que abriera la boca, él me pidió si podía darle un soldador nuevo. Decidí cumplir el pedido, y mandé a un secretario a comprar uno para regalarle. Ahora, cuando paso por esa esquina, todavía lo veo trabajando en la venta callejera".
"Para pagar el cable y el teléfono"
Juan Carlos Mamaní (PJ)
Concejal de la capital
"Hay vecinos que vienen a pedirme plata para poder pagar el teléfono. Otros piden para pagar la boleta del cable. Y me siguen pidiendo todavía, pero no siempre se puede ayudar, todo depende de las posibilidades. En esta realidad, esos pedidos son un lujo, aunque a veces accedemos. Mucha gente también necesita comprar leche o jarabes de los chicos. Nosotros somos los culpables, porque hemos mal acostumbrando a esa gente. Una vez me pidieron un caballo y un carro, que es una herramienta de trabajo para algunos. Lo que me sorprendió fue que me pidieran para el cable y el teléfono".
"Pretendía cambiar el televisor"
Delia Pinchetti de Sierra Morales (Unión-PRO)
Senadora nacional
"En 1997, estaba en campaña electoral y organizamos un acto barrial. Se acercó un señor muy bien puesto y me dijo: 'Hola Momy, sólo te quiero pedir que me dones unos palos de golf, aunque sean usados, porque el médico me mandó a hacer ejercicios'. Me sorprendió. Un episodio similar ocurrió en la puerta de mi casa. Llegó una mamá de un barrio humilde. 'Momy nosotros tenemos un televisor blanco y negro. Lo único que le pido -decía- es un televisor color para que mi hijo pueda ver los dibujos animados. Ahora va a la casa de un amiguito, pero como se porta mal lo mechonean'; por eso le pido un televisor'".
"La receta era para el perrito"
Federico Masso (Barrios de pie)
Ex secretario de Atención de urgencias sociales
"Una anécdota que comentamos mucho entre todo el equipo cuando estaba en la función pública era sobre una mujer que se presentó a las 8.15 en la oficina de la Casa de Gobierno. Había llegado con una receta en la mano y decía que quería los remedios para su hijo. Como hacíamos en todos los casos, le pedimos las fotocopias del DNI del paciente. 'Los remedios son para mi hijo', repetía. 'Muy bien, pero tiene que traer las fotocopias del DNI', le explicábamos. Al rato, la mujer aseguró que no podía presentar las fotocopias. 'Mi hijo es mi mascota', confesó. Ahí descubrimos que la receta era para el perrito. Pero lamentablemente no podíamos atender ese tipo de pedidos".
Como en una sesión de terapia
Hugo Cabral (PJ)
Concejal de la capital
"Por una costumbre de trabajo interno, cada vez que llega alguien a la oficina tiene que anotar su nombre y apellido y explicar cuál es el tema que quiere plantear. Después, atendiendo a los vecinos en los días de audiencias. Una vez, llegó un señor de unos 70 años que no había detallado cuál era su pedido. Igual lo hice pasar. Se sentó y empezó a hablar. Me contó sobre su vida, lo que había hecho de joven, las cosas que había logrado después. Llevaba casi media hora, mientras yo esperaba el pedido. Seguía escuchándolo y nada. Al final, después de 35 minutos en los que no paró de hablar, me dijo 'gracias', y salió. Desde la puerta agregó: 'necesitaba que alguien me escuche'".
"Querían implantes de siliconas"
Alberto Olea (PJ)
Intendente de Monteros
"Una vez, un grupo de mujeres llegó a plantearme algo que realmente me pareció increíble. Eran dirigentes del partido y tenían cierta confianza, pero igual me dejó helado el pedido. Me decían que sentían una gran frustración como mujeres, pero se iban por las ramas mientras las escuchaba con atención. Al final se animaron a hacer el pedido. Querían ponerse implantes de siliconas en los senos. Lo único que pude hacer fue derivarlas al médico y nada más. Otra vez vino un vecino ya mayor que me pidió pastillitas, porque decía que el té de muña muña ya no le funcionaba. Me contó que tomaba ruda y miel de caña, pero nada. Por eso insistía en conseguir la famosa pastillita".
Gestión en defensa de los chanchos
José Costanzo (Partido autónomo)
Concejal de la capital
"En mi primera gestión como concejal me pasó algo muy gracioso; vinieron unos puesteros de la feria de Villa Luján, que todavía se hace los viernes en la plaza del barrio, y tenían una bronca mayor porque personal de la Municipalidad había decomisado un total de 20 chanchos que tenían para la venta. Entonces fuimos a averiguar el caso y terminamos en la sociedad protectora de animales, porque los municipales decían que habían donado los cerdos. Pero en vez de 20 sólo habían llegado cinco. Un funcionario municipal me dijo que en la camioneta también había gallinas que picoteaban a los chanchos. ¿Quería convencerme de que las gallinas se comieron a los chanchos?".
"Un carro con animal incluido"
Carlos "Alito" Isa Assán (PJ)
Legislador provincial
"La gente pide de todo. Muchas veces no entiende que uno ocupa una función dedicada a legislar. Vienen a pedir medicamentos; pasajes; el arreglo del baño o de las veredas; una puerta; una ventana o una bicicleta para trabajar. También ya me van pidiendo cuatro caballos. Ese tipo de pedidos son como pan caliente. Hace cinco años, vino un vecino al que le dicen 'El Chueco Belisario', que vive en San Cayetano. Le habían chocado el carro y se murió su caballo. Entonces quería que le comprara un carro y un caballo. Sabíamos que ese era su medio de vida, porque se trata de gente que vive del cartón".
"Graciela se encarga de todo"
Ramón Santiago Cano (PJ)
Presidente del Concejo Deliberante de la capital
"En 1999, todavía no era candidato, pero trabajaba para un dirigente que sí se postulaba. Fuimos a una reunión vecinal y al final -como era de costumbre- aparecieron los pedidos. Los que me conocían me encaraban a mí. 'Necesito remedios', era lo más común. Mi esposa me acompañaba esa vez. Cada pedido lo pasábamos a ella. 'Graciela, encargate de los remedios'. Así todo el tiempo hasta que se abrió paso un vecino que encaró al candidato y le dijo: 'escúcheme... se me ha muerto el caballo'. 'Graciela -dijo el candidato-, encárguese del caballo muerto'. Pero lo que este vecino quería era que le compraran otro caballo".
Un pequinés para una vecina sola
Rodolfo "Rody" Humano (PJ)
Concejal de Bella Vista
"Una señora que vivía sola tenía adoración por su mascota: un perrito pequinés. Pero ya estaba viejito y un día se le murió. Ella fue a buscarme a la casa para reclamar una ayuda. En la vereda, en medio del llanto, me pidió que le consiguiera otro perrito y se notaba que era su única compañía en la casa. Me dio tanta pena que le compré un perrito a una amiga. Se lo llevé a su casa y ahora el perrito debe tener unos siete meses de vida. La mujer quedó tan contenta que de vez en cuando lo trae para que vea cómo lo cuida. También es un pequinés y se llama 'Timmy', como el mío".
"En broma, reclamaban un novio"
Marta Ezcurra (Partido Republicano)
Ex intendenta de la capital
"En una época, la mayoría de mi equipo de trabajo estaba formado por mujeres. Había tantas como para hacer dulce. Siempre organizaba reuniones con los clubes de madres y otras instituciones donde se sumaban más mujeres todavía. En ese tiempo, mis compañeras de tarea me pedían un novio. Al principio, me causaba gracia, pero después ya me hacían dudar si era un pedido serio, aunque creo que más bien se trataba de una broma común del grupo. '¡Eh Martita... -decían- ¿Ccuándo me vas a traer un varón?'. Entonces les respondía en el mismo tono: '¿No consigo para mí y te voy a conseguir para vos?'. Eso me pasó por trabajar con tantas mujeres".
"Lo ayudé en la venta de verduras"
José Marrades (PJ)
Concejal de Yerba Buena
"Había un muchacho que, todas las mañanas, salía con un carrito a vender verduras. Era de la zona de Pacará. Lo veía trabajar bajo el sol y la lluvia, pero un día me enteré de que el carrito no era de su propiedad, sino que trabajaba para el dueño del carrito por un porcentaje de la venta del día. No pasó mucho tiempo hasta que llegó a la oficina a explicarme que quería tener su propio emprendimiento y que para lograrlo necesitaba un carrito propio. Fue en la primera gestión en el Concejo Deliberante y cuando me pagaron el aguinaldo le compré el carrito. Después el muchacho se encargó de comprar el caballo y así formó su propio negocio ambulante para venta de verduras".
"Dinero para organizar nada"
José Manuel Nano (UCR)
Senador nacional electo
"En una campaña electoral, había un dirigente radical y supuestamente amigo, que organizó un acto político. Recuerdo que unos días antes vino a pedirnos plata para los preparativos. Me planteó el caso delante del concejal José Luis Avignone. Ambos le dimos el dinero. Pero llegado el día del acto, mientras estábamos en otro mitin cercano, volvió a aparecer este dirigente y nos dijo que había tanta gente esperándonos que necesitaba más plata. Con Avignone le dimos más dinero, pero más tarde nos dirigimos al supuesto acto y nunca pudimos encontrar la dirección. Recuerdo que era cerca del sanatorio Regional. Al dirigente no volvimos a verlo por varios años".







