05 Septiembre 2009 Seguir en 
Un pianista nacido en la provincia de Buenos Aires que vive en Francia y visita con frecuencia una ciudad rumana en la que conviven 17 nacionalidades, cada una con su influencia cultural particular, creó un nuevo género musical: el tango balcánico.
Ese es el nombre que encontró Gerardo Jerez Le Cam, quien desde 1992 vive en Europa, desde donde interactúa con músicos de la región del Mar Negro y de otras nacionalidades, entre los que se encuentra la música zíngara (gitana) y eslava. Con dos de ellos se presentará por primera vez en Tucumán mañana a las 21 en el Virla (25 de Mayo 265).
"Como compositor e intérprete venía del tango y de la música clásica, y allá empecé a girar hacia ese estilo de los Balcanes, y poco a poco fueron apareciendo puntos en común en las síncopas, las armonías, los contrapuntos... y también en la superposición de la nostalgia y la violencia del tango con la ligereza de la música zíngara", le dijo Jerez Le Cam a LA GACETA.
De alguna forma, se creó una comunión muy fuerte entre él y sus compañeros, que terminó borrando las fronteras. "El lenguaje se ha integrado a esa dinámica, y terminamos creando un estilo nuevo", definió.
Una de las particularidades de su música es el uso del címbalo. "Es un instrumento muy raro; en la Argentina hay muy pocos. Es de origen indio, y los gitanos lo llevaron a Europa del este y a los países árabes. Los primeros modelos son del siglo XVIII, y tiene una percusión muy particular, que es lo que caracteriza a la música gitana, así como el bandoneón es típico del tango", explicó.
El responsable de tocar el címbalo es Mahai Trestian. El grupo se completa con el violinista Iacob Maciuca (de Rumania como Trestian), y el bandoneonista Juanjo Mosalini.
La definición de tango balcánico actúa como metáfora de ubicación, según explicó Jerez Le Cam. "Preferimos que sea el público el que diga si estamos más orientados hacia el tango o hacia la música zíngara, y que etiquete lo que hacemos; yo sé que hay pasajes y frases que pertenecen al lenguaje del tango, y otros que no, así que esto lleva a la aventura de la creación", dijo. Jerez Le Cam consideró que, de alguna manera, la música va transformándose y recreándose, con las influencias que los creadores van recibiendo en su andar. De esa manera citó como ejemplo el trabajo que hace el tucumano Juan "Popi" Quintero con el folclore argentino. "Toqué con él en Europa, y lo que hace es extraordinario porque lleva al folclore por otras latitudes, incorporando elementos que pertenecen a otros estilos", explicó.
Ese es el nombre que encontró Gerardo Jerez Le Cam, quien desde 1992 vive en Europa, desde donde interactúa con músicos de la región del Mar Negro y de otras nacionalidades, entre los que se encuentra la música zíngara (gitana) y eslava. Con dos de ellos se presentará por primera vez en Tucumán mañana a las 21 en el Virla (25 de Mayo 265).
"Como compositor e intérprete venía del tango y de la música clásica, y allá empecé a girar hacia ese estilo de los Balcanes, y poco a poco fueron apareciendo puntos en común en las síncopas, las armonías, los contrapuntos... y también en la superposición de la nostalgia y la violencia del tango con la ligereza de la música zíngara", le dijo Jerez Le Cam a LA GACETA.
De alguna forma, se creó una comunión muy fuerte entre él y sus compañeros, que terminó borrando las fronteras. "El lenguaje se ha integrado a esa dinámica, y terminamos creando un estilo nuevo", definió.
Una de las particularidades de su música es el uso del címbalo. "Es un instrumento muy raro; en la Argentina hay muy pocos. Es de origen indio, y los gitanos lo llevaron a Europa del este y a los países árabes. Los primeros modelos son del siglo XVIII, y tiene una percusión muy particular, que es lo que caracteriza a la música gitana, así como el bandoneón es típico del tango", explicó.
El responsable de tocar el címbalo es Mahai Trestian. El grupo se completa con el violinista Iacob Maciuca (de Rumania como Trestian), y el bandoneonista Juanjo Mosalini.
La definición de tango balcánico actúa como metáfora de ubicación, según explicó Jerez Le Cam. "Preferimos que sea el público el que diga si estamos más orientados hacia el tango o hacia la música zíngara, y que etiquete lo que hacemos; yo sé que hay pasajes y frases que pertenecen al lenguaje del tango, y otros que no, así que esto lleva a la aventura de la creación", dijo. Jerez Le Cam consideró que, de alguna manera, la música va transformándose y recreándose, con las influencias que los creadores van recibiendo en su andar. De esa manera citó como ejemplo el trabajo que hace el tucumano Juan "Popi" Quintero con el folclore argentino. "Toqué con él en Europa, y lo que hace es extraordinario porque lleva al folclore por otras latitudes, incorporando elementos que pertenecen a otros estilos", explicó.







